Alan van Gysen

Salidos de África

Fotografía: Alan van Gysen 

Ser surfer en África implica compromiso, estar preparado para todo y viajar grandes distancias por una sola ola sin desear ir a casa cuando la encuentras. El fotógrafo sudafricano especialista en surf, ALAN VAN GYSEN, comparte su portafolio de imágenes imponentes con The Red Bulletin
Alan van Gysen
Alan van Gysen

Cuando Alan Van Gysen sintió por vez primera el llamado a la aventura hace 15 años, en lugar de viajar y gastar sus ahorros, decidió ganarse la vida compartiendo las historias que recogió al surfear. Con un perfil de nado competitivo combinado con estudios de música clásica y arte en la escuela, fue la preparación ideal para la forma de arte físico de la fotografía del surf. “Prefiero disparar desde el agua”, dice, “alimentándome de la energía y perspectiva de un momento, e intentando encapsular y compartir la belleza del sujeto y la locación”.

“Es difícil no enamorarse de África”, dice Alan Van Gysen, al describir el misterio y oportunidad que atraen a los viajeros antes de que pongan un pie en el suelo, color rojo sangre, del continente. Con domicilio en Ciudad del Cabo, muy cerca de la playa Kommetjie, Van Gysen, de 32 años de edad, ha fotografiado surf desde finales de los noventa.

“África está rodeada de mar, son tres océanos que producen olas de todo tipo, la mayoría de las cuales quedan inexploradas a través de 38 países”, dice. “Ese es el atractivo: hay algo para todos. Una aventura para todos. Primer mundo, tercer mundo, mundos intermedios: África tiene la llave para la puerta que tú elijas. Por ejemplo, una de las mejores olas del mundo es en Skeleton Bay, en Namibia. Esta apenas se comenzó a surfearse con regularidad desde 2011. Y el año pasado, apareció una ola todavía más nueva, esta vez en Angola y es de tres kilómetros de largo. Imagina qué más hay ahí afuera…

“Lo que adoro de África es que ofrece una sensación de libertad desconocida para muchos en el primer mundo. Claro, esa libertad con frecuencia tiene un precio, por lo general en forma de los desafíos que debes superar. ¿Pero acaso no es así como se hacen los mejores descubrimientos? Es como hacer hallazgos culturales en travesías de 24 horas en autobús. O revelaciones sobre tu propia persona cuando tu auto se descompone en medio del desierto. O encontrar una ola cuando tu ferry es cancelado y tienes que tomar una ruta alterna. Esa es la travesía y estilo de vida del surf, y con frecuencia sólo lo aprecias cuando tus pies cansados tocan la arena húmeda por primera vez en una ola que nunca antes habías surfeado”.

Alan van Gysen

El freesurfer sudafricano, Craig Anderson, se encuentra y se abstrae de todo en una de las olas más perfectas del mundo, en las arenas de Skeleton Bay, Namibia.  

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El surfer estadounidense, Dane Gudauskas, se deleita en la aislada perfección de su lugar secreto en el sur de la costa de Angola. Libre para experimentar y surfear sólo luego de ser despedido por una lesión en la mano, esto era justo lo que su alma atormentada necesitaba.  

“El freesurfing o soul surfing está en el corazón de todos los surfers. Desde guerreros de fin de semana hasta promotores canosos, la búsqueda de una ola vacía, libre de ego y presiones, nunca cesa. Pureza de surf y satisfacción para el corazón y el alma… Los surfers le llaman ‘stoke’ y es lo que alimenta la adicción al surf. Y pocos lugares ofrecen tanto vacío como el que hay en África”.

“El norte y oeste de África tienen grandes oleajes en lugares como Marruecos, Senegal y las Islas Canarias, pero pocos lugares ofrecen olas más grandes y poderosas que Sudáfrica”, dice Van Gysen. “Al estar abierta a toda la fuerza del oleaje del Atlántico profundo, generado en los Rugientes Cuarenta, Sudáfrica recibe tremendas olas durante los meses invernales del hemisferio sur. “Ciudad del Cabo tiene una comunidad floreciente y muy activa de surf de grandes olas, así que los sudafricanos se están haciendo fama de temerarios y de subir a olas grandes con tranquilidad. Y pese a que algunos lugares tal vez no ofrezcan gigantescos muros de agua que montar, hay muchos sitios más pequeños y protegidos que se iluminan cuando grandes oleajes se envuelven alrededor de la punta sur del continente”.

“A diferencia de lugares en Australia, Hawái e Indonesia, la vida en África no gira en torno al surf”, dice Van Gysen. “Aún hay comunidades que no tienen idea de qué es el surf. Es un concepto completamente extraño, tan ajeno a ellos como los humanos voladores. La gente con frecuencia se enloquece en la playa, mientras imitan los movimientos del surf y ven las tablas de surf como si hubieran caído del cielo. Uno de los grandes regalos de viajar en África es la oportunidad de sumergirte en estas comunidades y sus culturas”.

“La belleza de una ola vacía y de un tono azul cristalino es lo que ha llevado a que los surfers surfeen desde que la disciplina comenzó. Lograr pararse en el interior y dentro de un cuerpo de agua en movimiento es el sentimiento máximo para cualquier surfer, y por siempre se mantendrá como el aspecto más atemporal del surf. Como dice el eslogan de una marca de ropa de surf famosa: ‘Sólo un surfer sabe lo que se siente’”.

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Rastrear a un surfer en una ola de dos km de largo en el medio del desierto no es nada fácil. “Luego de volar desde otro país, el helicóptero tuvo que esperar horas a que la espesa niebla de Namibia se despejara antes de aterrizar en la arena frente a esta ola”, dice Van Gysen. “La belleza de esto es cómo rompe la ola: la curva devastadora, la explosión de agua blanca, el tubo oscuro y la arena mezclada. Craig Anderson está en el caos y en dirección a la salida”.  

“La fotografía siempre ha tenido que ver con perspecativa. Ya sea desde arriba o abajo, horizontal o vertical, la vista se utiliza para enfatizar el momento. ¿Pero cómo fotografías una de las olas más largas del mundo, en pleno desierto de Namibia y sin perspectivas ventajosas? En la imponente Skeleton Bay –donde no hay elevación para observadores; sólo mar y arena que se extienden hasta donde llega el horizonte– la vista de pájaro desde las nubes es la solución”.

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Que no te engañe el color: esto es Ciudad del Cabo y están a 9ºC.

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11 2014 THE RED BULLETIN

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