Cox

Charlie Cox: “Los héroes pueden ser crueles” 

Texto: Rüdiger Sturm
Fotografía: Phil McCarten

El actor londinense interpreta a Daredevil, el superhéroe ciego de Marvel. Y sabe cuánto de honestidad hay en el verdadero heroísmo

El actor británico Charlie Cox ha construido hasta ahora un currículum envidiable con papeles en éxitos como: Stardust, El mercader de Venecia y La teoría del todo, y la exitosa serie Boardwalk Empire.

Sin embargo, asumiendo el papel de Daredevil, un abogado ciego que lucha contra el crimen en Manhattan por la noche, se presenta a los 33 años de edad con su primer superhéroe. Y así llegan nuevos desafíos.

Por un lado, Charlie Cox, tuvo que empezar apuntándose a un gimnasio para alcanzar y mantener un nivel físico importante. Pero además tuvo que convencer en la pantalla de interpretar a un hombre ciego, algo que ha conseguido con creces. 

Hablamos con Cox acerca de los héroes, tanto dentro como fuera de la pequeña pantalla.

THE RED BULLETIN: ¿Qué distingue a un héroe? ¿Poder luchar contra los villanos a pesar de ser ciego?

CHARLIE COX: No. 


¿Entonces qué lo hace único?
Un verdadero héroe puede llegar a ser muy cruel con las personas que significan algo para él. Daredevil lo hace.


Esto suena un poco extraño, Sr. Cox.
Para mí es así. Aunque a veces hay una finalidad superior.


¿Una finalidad superior?
Sí. Por ejemplo, cuando tienes hijos puedes prohibirles ciertas cosas para evitar que se hagan daño. O bien, dejarlos hacer algo determinado para que puedan aprender por sí solos de las experiencias negativas. Esto de alguna manera es cruel. Pero, justamente, de una forma positiva.

Así que un verdadero héroe es cruel con los niños. Muy interesante…
Con los adultos también, por supuesto.


No sé si…
Sí, sí, escucha. La mayoría de nosotros hacemos todo cuanto es posible para no herir los sentimientos de las personas que nos rodean. Tenemos miedo de que se sientan mal si somos sinceros con ellas.


Hay personas que algo así lo describirían como tacto o prudencia.
Lo sé. Pero yo digo: “No te rompas la cabeza pensando en qué piensan los demás, sólo di abiertamente lo que sientes”.


Valiente.
¡Claro! ¿Qué sería de un héroe sin valentía?


¿Con esta filosofía no se corre también el riesgo de destruir cosas?
Uno no debe confundir la honestidad con negativismo. Lo contrario. Yo admiro a la gente que incluso cuando está atravesando por una situación difícil sigue siendo agradable. Las personas que en este tipo de situaciones no se dejan llevar por la agresividad, a mi entender, son héroes.

O podrían ser oportunistas cobardes, si esa amabilidad no viene del corazón.
Por supuesto, para mí se trata de una verdadera convicción. El perdón también es un punto en mi percepción.


¿En qué sentido?
Imagínate que alguien te ha hecho daño a ti y a tu familia y tú deseas que esa persona se desintegre en el aire. Si tienes la fuerza para perdonar realmente de todo corazón y seguir viviendo tu vida, creo que algo así sería una de las acciones más heroicas que pueden existir.


¿Y tú puedes hacerlo?
No es así siempre, pero a veces lo consigo. 


Son las situaciones difíciles las que forjan a los héroes.
Sí.


¿En este sentido eres un héroe?
Sí. Tuve momentos en los que no tenía trabajo. Y son especialmente difíciles porque nunca sabes hasta cuándo. En esos momentos me he comportado heroicamente.


¿Y cuál es exactamente el hecho heroico?
No me quedé en la cama y empecé a ponerme de mal humor. Disfruté tanto tiempo como pude con mis amigos y mi familia. Permanecí activo mentalmente, escribí obras de teatro y guiones de cine. Me preparé mucho más duro para mis audiciones…


Suena un poco como al mejor estudiante…
…e incluso cuando tenía mis días de flojo, subía a mi moto y me dirigía hacia la puesta de sol (risas).

“Muchos de mis mejores momentos no tuvieron nada que ver ni con el dinero, ni con mi carrera”
Charlie Cox

En serio, ¿esto es parte del guion o es verdad?
Es verdad. De hecho, salgo rara vez con la motocicleta, se me ocurre ahora.


Mejor que estar sin trabajo…
Te voy a decir algo, muchos de mis mejores momentos no tuvieron nada que ver ni con el dinero, ni con mi carrera.


¿Por ejemplo?
Una vez me tomé el autobús desde la capital de Sudáfrica, Ciudad del Cabo, a Nairobi. Hice una parada en el lago Malawi y vi un partido de futbol entre dos pueblos. Sólo tres o cuatro jugadores tenían tenis. Las porterías no tenían redes. El campo de juego era de tierra. Allí sentado me di verdaderamente cuenta de lo que significa la modestia y descubrí la magia detrás de este tipo de situaciones.

 

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05 2016 The Red Bulletin

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