Dave Warner

El aprendiz

Texto: Andreas Tzortzis
Fotografía: Tom Mackinger

Descubre a Dave Warner: asiduo a raves, pionero en tecnología médica y contratista militar… Jovial mezcla de contrastes

Dave Warner siempre fue una especie de inadaptado. Luego de que lo expulsaran de las escuelas parroquiales del sur de California cuando era adolescente, fue al ejército estadounidense por un rato antes de terminar, a su pesar, como académico. Cuando era estudiante de Medicina y, al mismo tiempo, candidato a doctorado en la universidad Loma Linda a finales de los 80, iba a Los Ángeles para reunirse con los “nerds poderosos” en compañías contratistas de la milicia como Northrop Grumman y Rockwell International e iba a raves por las noches. De los nerds obtuvo los sistemas computacionales que le ayudaron en su investigación médica y a ser pionero de la interacción entre humano y computadora, al trabajar con niños con discapacidades y realidad virtual.

Su programa “Cerveza por datos” en Jalalabad, Afganistán –donde tenía un bar a la vez que trabajaba como contratista militar– buscó resaltar los beneficios de compartir datos entre ONG, la ONU y los afganos. Hablamos con Warner acerca de cómo la información nos cambiará en el futuro y por qué, a pesar de preocupaciones acerca de privacidad, necesitamos compartir más.

THE RED BULLETIN: ¿Por qué el principio de compartir es tan importante para ti?

La ignorancia es una enfermedad curable. La estupidez es mortal. Si no compartimos información, nosotros, como humanidad, realmente no podemos progresar. Soy un creyente absoluto de eso. Cuando estaba en la escuela de Medicina y trabajaba con realidad virtual y dispositivos de interfaz, empezó todo eso de los “punto com” y la gente dejó de compartir porque todo se volvió privado. Todos querían ser el nuevo Bill Gates. Bueno, diablos, perdí pacientes porque no pudimos acercarnos a ellos para ayudarlos en su rehabilitación. No poder compartir cosas para lograr ayudar a la gente me pareció maligno en esencia.

“La ignorancia es una enfermedad curable. La estupidez es mortal”
Dave Warner

Por qué?

Si piensas en ello, un pequeño grupo de gente con una idea que es algo obvia no va a poder competir contra un gran grupo de gente que comparte información. Mira los sitios web: había tantas patentes relacionadas con tener un sitio web…

Ahora hasta los niños de tercer grado hacen sitios web. No pudieron evitarlo. Y no es que esté en contra de la propiedad; entiendo las inversiones comerciales, pero estoy en contra del egoísmo… Los sistemas nerviosos humanos están diseñados para comunicar. Estamos para eso, así que la gente no puede no comunicar.

¿Entonces la biología será la razón por la que seremos más transparentes?

Ahora tomas un smartphone y otro humano en otro lugar del planeta puede comunicarse contigo. Cada vez en la historia de la ciencia construyen una herramienta que permite al humano hacer algo al menos 100 veces mejor que antes, hay un cambio de paradigma fundamental en el pensamiento.

Antes del microscopio, las enfermedades ocurrían por espíritus, éteres y cosas así. Luego un infeliz vio al primer microscopio en un estanque de agua y de súbito vio un zoológico de animales. Seguro que lo sorprendió por completo. A diferencia de aquellos tiempos rudimentarios, ahora puedo acceder a toda una biblioteca. En lugar de aceptarlo con brazos abiertos, mucha gente le da la espalda, en especial en la medicina. Recuerdo conferencias en las que los doctores decían: “No quiero que mis pacientes utilicen el internet”. Bueno, adivina qué… Quieras o no, lo harán.

¿Entonces cómo serán las cosas en 2030?

“Creo que para el 2013, dejaremos de pensar en qué es tan controvertido y nos concentraremos en que todo hombre consciente tenga suficiente comida, agua, electricidad y comunicación para poder tomar buenas decisiones”
Dave Warner

Dentro de 15 años tal vez estemos en una época en que haya una interesante relación simbiótica entre humanos y máquinas. Habrá una capacidad de intercambio: las máquinas hacen las cosas que ellas hacen, los humanos hacen las cosas que ellos hacen. Tendremos que pasar por un ciclo adolescente de tomar malas decisiones. Creo que ahora estamos en fase adolescente. Luego del 9/11 una bola de gente se enloqueció diciendo que todos eran son malos y necesitamos monitorearlo todo. No vieron las consecuencias en el comportamiento social. Lo mismo pasa con los medios sociales: resulta que las selfies en las que enseñas los calzones probablemente sea algo malo, incluso si en su momento parecían algo divertido.

Creo que llegará el momento en que eso pierda importancia. Dejaremos de pensar en qué es tan controvertido y nos concentraremos más en lo que importa: en asegurarnos de que todo hombre consciente tenga suficiente comida, agua, electricidad y comunicación para poder tomar buenas decisiones. O en asegurarnos de que haya la transparencia suficiente en el gobierno y en el entendimiento cultural dinámico para permitirnos evitar de manera preventiva las decisiones políticas excesivas; o explorar a fondo las fronteras experimentales de ciencia y espiritualidad; o hackear el lenguaje para crear un significado más profundo a través de herramientas de conocimiento e ingeniería más robustas. Tenemos una generación en la que ocurre el cambio. Tal vez vayamos en el tercero o quinto año de ese ciclo de 20 años.

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09 2014 the red bulletin

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