Albures

El fino arte de alburear

TEXTO: FLORENCIA ESCOBEDO
FOTOGRAFÍA: FLICKR//Angélica Portales

El albur es parte del folclor mexicano, pero sólo los más ingeniosos se sacan los más finos

Se dice que para ser un buen mexicano te tiene que gustar el chile, y al chile, tienes que saber alburear.

Para ahondar más en este fino arte, entrevistamos nada más y nada menos que a la mismísima reina del albur de Tepito: Lourdes Ruíz, también conocida como “la verdolaga enmascarada”. Actualmente, imparte un Diplomado de albures finos en la colonia Morelos, pero si quieres aprender a darle la vuelta a tus compas o simplemente estás cansado de que te agarren en curva, siéntate a leer lo que nos contó: 

THE RED BULLETIN: ¿Cómo nace el albur en tu vida?

Lourdes Ruíz: Estaba yo muy pequeña, tenía como ocho años cuando me di cuenta que mis vecinos y mis amigos albureaban pero yo no los entendía, intuía que algo de malicia había en sus palabras porque se reían. Les preguntaba todo el tiempo: “¿Qué fue lo que dijiste? ¿Por qué lo dijiste? ¡Explícame, yo también quiero saber!” y ellos se dedicaban a decirme: “Estás muy chica, eres mujer y no puedes escucharlo, etc.” Cuando ellos ya me empiezan a explicar, me empiezo yo a divertir y dije: “¡De aquí soy! Tengo que aprender a hablar así”

Mis primeras lecciones fueron con mis abuelos, que vivían con nosotros. Mi abuela me acariciaba todo el tiempo la cara y nos decía siempre a las mujeres que ella nunca se imaginó ver hijas grandes y a mi abuelo le decíamos: “Abuelito, ¿te doy tu lechita?” y él contestaba: “No hija, mejor sácame un rato al sol Entonces digo: “No pues aquí están mis maestros ¿no?”

¿Encontraste resistencia por parte de la sociedad al ser mujer y querer alburear?

Yo rompí el estigma y demostré que una mujer sí puede alburear en el 97, cuando me invitaron al Museo de la Ciudad de México a una competencia de “Trompos contra Pirinolas” (hombres contra mujeres) Empezamos las mujeres y les dimos hasta por debajo de la lengua, luego seguimos entre nosotras, acabo con mis compañeras y todavía me sigo con el público. Y a partir de ahí rompo ese estigma de que la mujer no puede alburear. Cuando piensen que la mujer no puede alburear porque no tiene con qué penetrar, se comerán 10 dedos (risas).

Lourdes hablando del diplomado y echándose unos albures.

© YOUTUBE//IZQ MX

¿Cuál es la importancia del albur en el folclor mexicano?

Dice Monsiváis que para conocer la cultura mexicana tienes que empezar a conocer los albures, que son parte de ella. Todos hablamos en doble sentido.

¿En qué aspectos de la vida nos puede ayudar desarrollar el ingenio alburero?

En todos. La propia vida es un albur. A veces te toca ganar y a veces te toca perder. A veces ríes y a veces lloras. El albur te da agilidad mental, es un ajedrez mental donde todo el tiempo tienes los dos hemisferios del cerebro trabajando. Donde en vez de esperar a que te resuelvan la vida, la resuelves.

¿Cómo se puede empezar a transformar la mente para generar este tipo de pensamiento?

Lo primero que tienes que hacer es despertarla. Estamos muy cuadrados, muy acostumbrados a guardar apariencias. Todos nos ponemos unos caparazones. Por ejemplo, el caparazón de Lourdes es muy duro, una persona fuerte, pero no es cierto, soy de azúcar. Parezco un terrón de azúcar, con tantita agua y ¡ay! ya ando llorando. Así somos, nos ponemos caparazones y queremos aparentar lo que no somos porque nos da miedo que nos descubran nuestros lados débiles.

Entonces, ¿para alburear hay que aceptar que somos vulnerables?

¡Ah claro! Lo más que le puede pasar a una mujer en un albur es ser penetrada, y en la vida lo mismo… ¡¿por qué sufrirla si hay que gozarla?!

¿Crees que sea bueno empezar desde chicos a alburear?

Yo siempre he dicho que si la SEP le diera una hora a los jóvenes de taller de albures, seríamos una potencia máxima en álgebra, en física, en química y en español, porque tendríamos muchísimo lenguaje. Aprenderían a razonar y retener las fórmulas más fácilmente.

“A mayores complejos, menos reflejos. Hasta para la propia vida”
Lourdes Ruíz

¿Por qué es importante que la gente asista al Diplomado de albures finos?

La gente que asiste, en primera, aprende a ser ella, se libera de todos sus prejuicios, porque aquí lo primero que les digo es que: “A mayores complejos, menos reflejos. Hasta para la propia vida” Van a divertirse y volverán a ser uno mismo. De eso se trata, que seamos nosotros mismos. Porque Lourdes pueden haber miles en el mundo pero aunque vivo en Tepito y soy de Tepito, créeme, no hay clon.

Con su diplomado, Lourdes busca reivindicar la picardía mexicana desde los aspectos de la fenomenología del relajo, a través del aporte de conocimientos contextuales, lingüísticos y discursivos.

Porque a alburear también se aprende, al chile lánzate al Diplomado de albures finos. Cáele a las sesiones gratuitas todos los martes de 10:00 a 12:00 hrs.

  
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05 2016 THE RED BULLETIN

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