Gemita Samarra

Lobo solitario

Texto: Alex Harris
Fotografía: ANDREAS KOCK
Estilismo: Sara Dunn
Peluquería y maquillaje: Desmond Grundy

Doble de acción, actriz y modelo, Gemita Samarra ha pasado de las profundidades del océano a los límites de Hollywood con una feroz impronta independiente y su intimidante compañero de cuatro patas. ¡Intenta seguirle el ritmo!

Las modelos no suelen aparecer en las sesiones de fotos blandiendo cuchillos. Pero Gemita Samarra está muy armada. El cuchillo en cuestión, el que utiliza para emergencias durante sus inmersiones, no corresponde en absoluto con el entorno opulento para la sesión de hoy. Pero una vez que pasas un rato con ella, la observas moviéndose en la alberca, haciendo líneas pronunciadas y de repente toma sentido. Es tranquila y elegante. Aunque también hay un límite afilado para ella.

Hoy el cuchillo está aquí de accesorio. Por lo menos, esperamos que así sea. Entre las tomas, lo deja enfundado sobre la mesa del comedor. Samarra necesita usar sus manos, tiene dos batidos Vitamin Volcano para beber. Y hay que decirlo, la están poniendo un poco hiperactiva. Las palabras fluyen de su boca más rápido de lo que la mayoría de la gente puede digerirlas. Deambula por el set iluminando el lugar con su sonrisa, encontrando con sus ojos incandescentes las miradas inevitables de los que la rodean…

Gemita Samarra

“Y estoy totalmente en paz con mi propia compañía. Hay gente que lucha contra esto, le da terror estar sola. A mí no me pasa”.

Es difícil no sentirse un poco cautivado por Samarra, tanto por su actitud hacia la vida, como por su aspecto de estrella de cine. Al parecer, no atada por las limitaciones de sensatez que normalmente rigen al resto de nosotros, hay algo salvaje en Samarra, quizás incluso algo de ferocidad. Tal vez sea la consecuencia de tener a un lobo como su mejor amigo. Hoy es un día extraño para Lupa –una mezcla de lobo y pastor alemán, criado por las fuerzas especiales checas para el uso en combate– ya que no está al lado de Samarra. “La llevo donde puedo”, dice. Y que esto no incluya las sesiones de fotos es un alivio para todo el equipo.

Un lobo como mascota está lejos de ser lo más intrigante acerca de esta joven de 22 años, nacida británica, mitad española y mitad sudafricana. Pocas modelos cambian los zapatos de tacón por cuchillos y se elevan a las alturas embriagadoras de Hollywood para actuar como doble de acción. Menos aún se convierten en chicas Bond. Ha llegado el llamado de Game of Thrones (la verás en la última temporada) y aguardan otros. Para Samarra es un viaje en el que siempre ha tenido un control absoluto. No porque todo esto haya sido parte de un estricto plan de carrera, sino que, en realidad, han sido sus muchas y variadas pasiones las que le han dictado cada movimiento. Primero está la aventura, el trabajo puede esperar.

“Mis padres estaban en el circo”, explica Samarra, que creció en Inglaterra y alrededor de Europa. Su madre fue una de esas trapecistas que desafían la muerte, que tú nunca conoces en persona o que ni siquiera estás seguro de que existan fuera de esas enormes carpas itinerantes rojas y amarillas. Así que no es difícil adivinar de dónde proviene la inspiración. “Fuimos una familia activa”, dice Samarra, que ahora vive en Londres. “Nunca me presionaron, pero mis padres estimularon mi lado atlético”.

El mundo de los dobles de acción no es un lugar al que normalmente se llega por casualidad. La costumbre dicta que se deben dominar seis disciplinas antes de que te dejen formar parte del ambiente. Dio la casualidad de que las actividades que le fueron dadas a la joven Samarra –la disciplina inspirada en el circo de montar a caballo y también la natación– están en la lista. Y Samarra no era una aficionada poco animada, se convirtió en una jinete de salto que competía alrededor de Europa y en una atleta de natación sincronizada que estuvo a punto de participar en los Juegos Olímpicos.

“Sé quién soy. No tomo bien que la gente intente cambiarme”
Gemita Samarra

El primer paso estaba dado y firmó para una agencia de modelos, donde la facilidad de Samarra en el agua se utilizó rápidamente. “Si pudiera viviría bajo el agua. Por eso es que aprendí buceo. Así que cuando surgió un trabajo que involucraba a alguien que contuviera la respiración en una alberca durante mucho tiempo, recibí el llamado”, cuenta Gemita.

El historial anfibio de Samarra queda claro en el rodaje de hoy en Londres, en el que se sumerge bajo el agua una y otra vez sin descanso. La única persona sin aliento es el asistente del fotógrafo, cuando nervioso sostiene el equipo de iluminación por encima del agua. El riesgo incierto de electrocución sólo parece divertirla a ella.

Es difícil no sentirse un poco cautivado por Samarra, tanto por su actitud hacia la vida, como por su aspecto de estrella de cine.

El apetito insaciable de Samarra por nuevas experiencias y aventuras fue lo que la alejó de ser encasillada como “la chica del agua”. “Después de muchos trabajos bajo el agua, pensé: ‘Bueno, esta es mi identidad’”, dice. “Pero luego tuve algunos trabajos cerca de la orilla y después un poco en tierra. Pasé de pez a rana y luega a… ¿Qué vive fuera del agua y le gusta nadar? ¡Una nutria!”.

Samarra adquiere nuevas habilidades por pura pasión, ella practica jiu jitsu, domina el surf, se convirtió en una escaladora competente, mountain biker, piloto de acción… Y todas han jugado un papel importante en su enfoque único para construir su carrera: haz todo lo posible para complacerte a ti mismo.

“Mi lógica siempre fue: si puedes hacer dinero haciendo las cosas que amas, no sentirás que estás trabajando”, dice. “En aquel primer trabajo como modelo bajo el agua estuve hablando con el coordinador de dobles de acción y me dijo: ‘Oye, ¿por qué no te metes en el mundo de los dobles de acción?’. Y eso fue todo. Ahora, nunca siento que estoy trabajando”.

“No es que no me gusten las personas, no me gustan tanto como los animales”

Sin duda es mejor que andar un camino trillado en el que no estás seguro de querer estar, una situación muy común en los tiempos modernos. “Yo nunca podría ser una de esas personas”, agrega. “Si alguien dice: ‘Estoy metido en un trabajo que odio y del que no puedo salir’, yo pienso: ‘¿Por qué no?’. Las personas crean estas ataduras por sí mismas y viven dentro de ellas. Sólo están atadas a su propia mente”.

Samarra hace que esto suene muy simple. Para ella lo es. Desde que dejó la escuela a los 16 años, se mueve sola entre Europa y los EE.UU., adoptando lo no convencional y lo nómada. “Estuve en una granja en Holanda”, recuerda. “Era muy agradable, acogedora. Recientemente viví en Los Ángeles.

Luego en una tienda de campaña en el campo británico. Estuve allí por un tiempo. Hacía frío, pero tenía una onda muy linda”. Pasa fotografías en su celular mostrando una tienda gigantesca en medio de un bosque, acompañada, por supuesto, por su lobo. “Me encanta estar sola”, dice. “No es que no me gusten las personas, sólo que no me gustan tanto como los animales.

Gemita Samarra

“Si pudiera viviría bajo el agua. Por eso es que aprendí buceo”, dice Samarra.

Y estoy totalmente en paz con mi propia compañía. Hay gente que lucha contra esto, le da terror estar sola. A mí no me pasa”. La actitud inquieta de Samarra significa que cualquier cosa que se interponga en su camino –obstáculos, hábitos, incluso personas– la quita rápidamente del medio. “En ese sentido soy proactiva”, dice. “No soy muy tolerante. Si algo no me funciona hay que hacer algo, hay que cambiar. Se acabó. Amigos, novios… Si algo obstaculiza mi progreso, se termina. Yo sé quién soy. No tomo bien que la gente intente cambiarme”.

De modo que no te pongas en su camino y todo estará bien. Pero Samarra no es insensible. Es divertida y modesta. La red de personas que construyó a su alrededor sugiere que tampoco es tan reacia a los seres humanos como ella cree. Tiene algunos otros amigos, además de los que andan en cuatro patas y tienen colmillos de diez centímetros. Sorprendentemente el luchador, devenido actor, y evidentemente ser humano, Dave Bautista, a quien conoció en un set, se encuentra entre los más cercanos.

Ese set de filmación fue Bond. Después de una mezcla de escenas de riesgo y otros roles en la película de Ron Howard, Rápidos y Furiosos 6, y algunos trabajos en la TV, Samarra fue elegida como la doble de la chica Bond Léa Seydoux en Spectre, con quien tiene un genuino parecido. Para un actor de riesgo, volar por los aires y rodar por el suelo en una película de la saga de James Bond es el más alto indicador de éxito. Ella lo consiguió a los 22 años.

Samarra fue elegida como la doble de la chica Bond Léa Seydoux en Spectre, con quien tiene un genuino parecido.

© Mix 96 Buffalo // YouTube

Es difícil asociar esa edad con esta mujer. Samarra tiene una elocuencia y un dominio de la gente, que desmiente la cantidad de velitas en su pastel. Se relaciona con Desmond, el chico de peluquería y maquillaje, como si fueran viejos amigos (ayuda que compartan el origen sudafricano y el conocimiento del biltong, una carne seca y curada originaria de allí).

Pero a pesar de su capacidad para demostrar una gran confianza, las cosas para ella rara vez son fáciles. Sólo en Bond, Samarra se desmayó durante una escena de conducción, recibió en su cara una mesa pateada por Bautista (¡qué amigo!), hizo algunas maniobras interesantes en helicóptero volando sobre Marruecos y, en general, llevó sus límites más allá durante su versión de trabajadora de 9 a 5.

“Yo no diría que me atrae el peligro. No soy estúpida”

Pero claro, si tu profesión es ser doble de acción, eso es lo que buscas. Y, al margen de un reciente trabajo en el que “casi fui catapultada a la muerte en un bicitaxi”, la mayoría de las escenas han sido seguras y bien controladas.

Al menos en los términos relativos a su trabajo –un día normal como doble de acción sería una pesadilla para cualquier otra persona. Se necesita una cierta forma de ser para disfrutarlo. “Yo no diría que me atrae el peligro. No soy estúpida”, dice. “Si algo es excesivo, lo rechazo. Pero me encanta la aventura y tomar riesgos”.

Gemita Samarra

Marcas como American Apparel y Rip Curl la contrataron como modelo.

Por eso es más probable encontrar a Gemita saltando desde un acantilado que volviendo de un antro un viernes por la noche. “No soy parte de ese ambiente social de clubes, bares y emborracharse”, comenta. “Y no creo que alguna vez lo sea”.

Su motivación viene de la adrenalina y esta la encuentra en algunos lugares más inesperados que otros. Ahora está leyendo una entrevista llevada a cabo en San Francisco. “Por lo general no eres una chica que puede caerse y no sueles ser una mujer que recibe un puñetazo en la cara”, continúa leyendo. “Me desconcierta aceptar roles, no intentan estar orientados”.

Samarra quiere llevar sus habilidades de doble y su capacidad para la actuación a películas que no sean sólo de acción por la acción misma. Quiere ser una actriz que le dé una patada a las tendencias. Una actriz dramática que podría hacerte una llave.

Si su creciente lista de éxitos es algo a considerar, es porque está en el camino correcto. Más que cualquier cosa, ella quiere explorar todas las oportunidades. Marcas como American Apparel y Rip Curl la contrataron como modelo. Está trabajando con directores como Tim Burton y podría hacer más cosas en Game of Thrones. Está en conversaciones con la National Geographic para hacer documentales sobre la conservación de la vida marina. Pero no puede dejar de lado lo que la convierte en lo que es: su insaciable sed de aventura. Mejor que salgamos de su camino.

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05 2016 The Red Bulletin

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