Keanu Reeves

Keanu Reeves y su obsesión por las motos

Texto: Ann Donahue
Fotografía: Peter Yang

Keanu Reeves quería una moto personalizada hecha por Gard Hollinger, el gurú de las motos. Hollinger quería más. Diez años más tarde, ambos celebran el nacimiento de una preciosidad hecha de fibra de carbono y acero, lista para la carretera

A Keanu Reeves lo escuchas antes de verlo. Se anuncia con un estruendo seco que se oye desde una cuadra de distancia y retumba entre los almacenes del distrito. Es un sonido algo impresionante. No sólo porque es muy agradable para quienes les gusta el ruido de las motos, sino también porque es muy fuerte, lo suficiente como para hacer saltar los sistemas de alarma de los coches a su alrededor 

Entonces Keanu Reeves, vestido todo de negro, gira en un almacén y conduce su motocicleta por el vestíbulo más allá de la recepción. Para ser honestos, hay que mencionar que puede hacerlo sin problema, ya que el almacén le pertenece. Luego se quita el casco y dice alegremente: “Ciao”. 

La moto que conduce Keanu Reeves es una KRGT-1 de la producción de Arch Motorcycle Company. Es su propia motocicleta, no en el sentido de que “se la compró”, sino más bien que “él mismo la construyó”. Porque fue él, junto con el veterano personalizador de motos Gard Hollinger, quien fundó Arch. Desde hace poco, la KRGT-1 está a la venta.

Las marcas de las celebridades son todo un tema. Sin dar nombres podemos asegurar que no faltan cosas para vender, que cuestan más sólo porque una celebridad es la imagen del producto. Pero en este caso, es totalmente diferente.
Reeves es un obsesionado por las motos, siente el tipo de pasión de alguien que soporta la banalidad de la vida adulta, pero que interiormente sueña con las cosas que lo hacen realmente feliz.

Hace 20 años que la vida de Keanu Reeves es muy simple: cuando no está actuando está sobre una moto

Arch es la máxima expresión de la fascinación por las motocicletas, la que comenzó en la infancia de Reeves y se estableció realmente alrededor de sus 20 años. “A los 22 fui a rodar a Múnich en un estudio de Bavaria Film”, dice. “Allí había una chica jovencita con una Kawasaki Enduro. Le pedí que me enseñara cómo se conducía esa cosa y luego di unas vueltas por el estacionamiento. Cuando volví a Los Ángeles me compré una Enduro”.

Keanu Reeves

Trabajo en proceso: Keanu Reeves echa un vistazo a la KRGT-1, la cual está casi lista para envío. Cada una de estas motos, personalizadas, cuesta alrededor de los 78,000 dólares. 

 Desde entonces, la vida de Reeves se puede resumir en una frase: cuando no está filmando, está conduciendo junto a sus amigos, en largos viajes a través de Big Sur en California, por el norte de Australia o a lo largo de la ruta de Napoleón en Francia. Lo hace cada vez que puede y con pasión.

Cuando rueda una película fuera de Los Ángeles, se compra una moto usada para hacer los trayectos del día a día; del hotel al set de filmación y de vuelta al hotel. Cuando los trabajos de filmación están terminados, la vuelve a vender. Al menos ese ha sido el plan hasta ahora. (“De esta manera me quedé con cuatro o cinco motos. Bueno, más bien deben ser unas seis o siete…”, dice. “O espera… si cuento… ocho, nueve…”).

“Cuando rodé Idaho: el camino de mis sueños, le pregunté al director Gus Van Sant: ‘Bueno, ¿qué moto voy a conducir?’”, relata Reeves. “Y llegó con una Norton Commando amarilla del 71. El jefe de utilería me preguntó: ‘¿Sabes cómo…?’, yo ya estaba montado diciendo: ‘Tengo una igual. Me siento como en casa sobre esta moto’”.

“Cuando salgo a dar una vuelta, la gente me grita: ‘¡Es la moto más impresionante que he visto en mi vida!’. Es muy gratificante”
Keanu Reeves

En términos financieros, la fundación de Arch no significó un gran riesgo para Reeves –sus películas recaudaron casi dos mil millones de dólares. Pero todavía existía el riesgo de que el negocio se convirtiera en demasiado trabajo; sólo pensar en cuestiones como la escalabilidad de las piezas terminadas. Y luego estaban las dudas, ¿qué pasa si la moto se ve bien, pero es una porquería para conducir? Y, ¿qué pasa si se adapta de buena manera a la calle, pero luce como un tanque? O, ¿qué pasa si la moto no funciona y todo el proyecto termina en la basura?

“La verdad es que uno debe estar preparado para asimilar una derrota, para poder tener éxito”, dice Gard Hollinger, socio de Keanu Reeves. “El éxito lo alcanzas cuando estás dispuesto a seguir adelante y seguir adelante y seguir, sin importar lo que pase”.

Por último, tomó casi diez años desde el concepto hasta que la KRGT-1 logró salir a la venta. Pero ahora ya está aquí.“Cuando salgo a dar una vuelta, la gente me grita: ‘¡Es la moto más impresionante que he visto en mi vida!’. Es muy gratificante”, dice Reeves. “Detrás de nosotros hay diez años de trabajo. Pero valieron la pena. Hoy sé que esta moto quería estar en este mundo. Me hace inmensamente feliz sentarme sobre esta máquina”.

Keanu Reaves

Test número 1: el feedback de Keanu Reeves va directamente al desarrollo de la máquina. 

THE RED BULLETIN: ¿Ustedes cómo se conocieron?

KEANU REEVES: Yo tenía una Harley Dyna Wide Glide 2005 y quería personalizarla. Y a decir verdad, a partir de las ideas que tuve después de hojear unos folletos… Error de principiante número 1 y a esto le siguió el error de principiante número 2: me acababan de presentar a Gard y le pedí un sissybar (nota: un respaldo del asiento trasero). Y él sólo me dijo: ‘Yo no hago esas cosas’. Entonces le pregunté: ‘¿y qué es lo que haces?’. Así que me llevó a su tienda. ¿Tal vez con un poco de mala gana al principio…?

GARD HOLLINGER: Te dejo seguir contando la historia (Voltea a la entrevistadora). Keanu siempre hace lo mismo y parece como si esa vez lo hubiera interrogado.

“Ya había tomado la decisión de que quería hacer las cosas a mi manera –aunque me muriera de hambre”
Gard Hollinger

Reeves: Tú tampoco fuiste, lo que se dice, un hombre muy accesible que digamos. 

Gard, en aquel momento tú ya tenías 20 años de experiencia en la construcción de motos personalizadas. ¿Qué fue lo que te fascinó?

Hollinger: Ya había tomado la decisión de que quería hacer las cosas a mi manera, aunque me muriera de hambre. Le dije que no a muchos trabajos y dejé de lado a clientes. No era por algo personal. Pero claro, cuando Keanu mostró que tenía conocimientos fue más fácil…

Reeves: Gard me preguntó qué quería hacer con la moto. Originalmente la quería para hacer viajes. Una moto fácil de maniobrar, con motor en V y alforjas.

Hollinger: Yo me había realmente esforzado en conseguir lo que quería Keanu, pero siempre llegábamos a un punto donde la función y la forma no coincidían. Siempre decíamos: “¡No, no cambiemos la forma! Cambiemos un poco el funcionamiento”.

Keanu Reeves

Según Reeves, la KRGT-1 no se compara con ninguna otra moto.

¿Cuánto tiempo duró este ir y venir?

Reeves: En 2007 comenzamos a construir el prototipo. Cuando lo terminamos, lo probamos y pensamos que estaba bastante bien. Fue algo hermoso. La ergonomía, la conducción… nunca había manejado una moto como esa. 

Suena como ganarse la lotería de las motocicletas, incluso cuando se piensa en producirla en serie.

Hollinger: Entonces hice lo que siempre hago. Dije: “primero déjennos terminar de construir esta. Luego hablaremos. La fabricación en serie tiene muchas limitaciones. Sólo la pregunta de dónde se montan los focos…”. 

Reeves: Y queríamos algo único no sólo en la estética, sino también en términos de placer de conducción.

Keanu, ¿cuál fue tu reacción como piloto de pruebas número 1?

Reeves: Soy el piloto de pruebas número 2. Gard es el piloto de pruebas número 1…

Hollinger: No, no. Para ser honestos, él la conduce mucho más que yo.

Keanu Reeves

Keanu Reeves: “La moto quería estar en este mundo. Me hace inténsamente feliz sentarme sobre ella” 

Reeves: Y para ser honestos, es la única forma de aportar algo sustancial. Yo no soy mecánico, no tengo ninguna experiencia técnica. He pasado algún tiempo sobre motocicletas, por lo que puedo decir cómo se siente una moto. Puedo dar una opinión, eso sí. 

Hollinger: Keanu es modesto. Siempre me da muchas opiniones y son buenas críticas. Esto lo tengo que decir. Y soy alguien que conduce desde siempre. 

El precio de la moto, 78,000 dólares, me resulta un poco violento. Pero la prensa especializada la elogia mucho. ¿Qué sensaciones tienen?

Reeves: Teníamos una razón para hacerla. Esto que hemos hecho no se puede comparar con ninguna otra motocicleta. Tomas una curva amplia en una posición extremadamente inclinada y te sientes cómodo, no hay ninguna máquina que lo pueda hacer como esta. 

Entre ambos tienen más de medio siglo de experiencia en la conducción. ¿Qué les pasa por la cabeza cuando realmente aprietan el acelerador? 

Reeves: ¿Qué significa apretarlo realmente?

Digamos, a más de 200 km/h.

Reeves: No conduje muchas veces a más de 200 km/h. Sólo en algunas oportunidades. Recuerdo una con mi Suzuki GSX-R750 en una carretera del estado de Nueva York. Bastante interesante.

¿Miedo de muerte o alegría de vivir?

Reeves: Para mí van de la mano. 

Hollinger: Si en verdad te asustas, es mejor que no lo hagas. Por otro lado, rápido es un término relativo. En algunas circunstancias 70 km/h también pueden ser demasiado.

Reeves: Sí, por ejemplo, en la sierra de Santa Mónica, si apagas el motor y bajas en punto muerto sin frenar.

“Queríamos algo único no sólo en la estética, sino también en términos de placer de conducción”
Keanu Reeves

¿Para ti el motociclismo es un descanso de la locura que implica ser una celebridad importante de Hollywood?

Reeves: Bueno, no. No sé si lo vivo de esa manera… Para mí andar en moto es un día normal. Cuando me siento en la moto, es el momento en que pienso. Uno se relaja, conduce y está completamente solo.

Hollinger: Eso es algo que Keanu me ha vuelto a despertar. Andar en moto se había convertido en una rutina para mí. Algo así como un zapatero, que lo último que quiere ver fuera de su trabajo es un zapato. Fue agradable volver a tener una linda sensación; ahora cuando no tengo que ir necesariamente en coche voy con la moto.

¿Cuál fue su mejor salida de todas en moto?

Hollinger: La próxima. Siempre es la próxima.

Reeves: Con respecto a Arch, creo que cuando fuimos a la Fórmula 1 en Austin. Era la primera vez que Gard y yo salíamos juntos con las motos. Yo preguntaba y preguntaba adónde podíamos ir. Alguien mencionó Marble Falls (nota: al noroeste de Austin), y allí nos encontramos de nuevo en una carretera de dos carriles, a 160 km/h. Me reía dentro de mi casco porque todo era tan perfecto. Ese momento fue maravilloso, conducir junto a Gard después de haber pasado tantos años en el desarrollo de la moto. Fue el nacimiento. Trajimos la moto al mundo e hicimos lo que habíamos estado esperando todo el tiempo: dimos un paseo juntos sobre esta fantástica máquina.

Keanu Reeves beim Gespräch mit seinem Partner Gard Hollinger

El sueño de dos: Reeves y Hollinger

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12 2015 The Red Bulletin

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