Bloodhound SSC

Autos supersónicos

TEXTO: OMAR CHÁVEZ
FOTOGRAFÍA: COMMONS WIKIMEDIA

Conoce los vehículos más veloces del mundo. ¡Algunos alcanzan velocidades de más de 1,000 km/h!


Desde siempre, el hombre ha manifestado una adicción por la adrenalina. Siempre buscando ir más lejos, más alto o más profundo. Una de las mayores obsesiones es ser más rápido, pero movernos a pie representa una gran dificultad cuando de velocidad se trata. Usain Bolt –el hombre más veloz del mundo, a menos que alguien sorprenda en estos Juegos Olímpicos– ha alcanzado velocidades superiores a los 37 km/h., mientras que el animal más rápido del mundo –el guepardo– alcanza velocidades de hasta 100 km/h. 

Si de velocidad se trata, está claro que los seres humanos tenemos una gran desventaja en el diseño de nuestro cuerpo comparado con el de un chita. Es por eso que no nos cansamos de intentar construir herramientas que disminuyan nuestros límites, y sin duda las mejores máquinas que hemos desarrollado son los automóviles supersónicos o SSC por sus siglas en inglés.

Los avances en el tema de los autos más veloces del mundo han sido impresionantes y nosotros te vamos a contar sobre los 6 autos que han marcado una evolución en cuanto a velocidad:

El Jeantaud

El creador del coche, Charles Jeantaud, fue un francés que vivió, soñó, respiró y comió todo lo relacionado con los autos. De hecho, fue él el creador del primer coche eléctrico en 1881.

Fue para 1899 que batió el récord de velocidad que existía hasta el momento, cuando el Jeantaud alcanzó los 92 km/h. Una velocidad sorprendente para la época.

El Stanley Rocket

No pasaron muchos años más para que el hambre por la velocidad rindiera sus frutos. Tan sólo siete años después de la marca de los 92 km/h, en 1906 fue el Stanley Rocket –un auto impulsado por vapor– el que batería la marca que una década antes hubiera sido inimaginable. A principios del Siglo XX, este vehículo llegó a una velocidad de 205 km/h. Pero unos años más tarde, a causa de un accidente, los creadores del auto deciden que es momento para dejar de jugar con la velocidad y abandonan su cruzada por alcanzar nuevos límites.

Stanley Rocket

Así lucía el Stanley Rocket, parece una especie de canoa.

© COMMONS WIKIMEDIA

El Blue Bird

Tuvieron que pasar treinta años para doblar la velocidad alcanzada por el Stanley Rocket.

El momento de gloria fue para el Blue Bird, que en 1935 registró una velocidad de 484 km/h, una marca que destruía todo lo que se conocía hasta el momento.

El Spirit of America

Otros 30 años transcurrieron entre muchísimos logros acompañados de muchísimos fracasos. En ese lapso se volvió a romper el récord de velocidad y cada vez había sido más impactante que la anterior, pero el verdadero cambio llegó cuando el Spirit of America, en 1964, se convirtió en el primer auto en romper la barrera del sonido. Con sus impactantes 15,000 caballos de fuerza, alcanzó una velocidad de 1,014 km/h.

El Spirit of America fue el auto que más evidente hizo la utilización de tecnología militar para su funcionamiento.

© YOUTUBE//MyFootage.com

Thrust SSC

El Thrust SSC, con dos motores que impulsaban el McDonell Douglas F-4 Phantom (abuelo del F-15 de combate), batió el récord en 1997 con una velocidad de 1,232 km/h.

La potencia que generaba el Thrust SSC es equivalente a 145 automóviles de F1, es decir, la potencia que se genera de los autos corriendo en 6.5 GP’s del mundo es el equivalente a un Thrust SSC.

Es tan poderoso que si la nariz del auto se levanta, literalmente se iría volando. Para evitar esto, la punta del auto tiene dos cohetes apuntando hacia arriba, así se previene que “despegue” el auto.

Thrust SSC

¿Se habrá inspirado Batman en el Thrust SSC a la hora de construir su batimóvil? 

© FLICKR//Garrett Coakley

Bloodhound SSC

Lo que se piensa será el auto del futuro. El Bloodhound SSC es un proyecto que además busca romper la barrera de las 1000mph, es decir 1,600 kilómetros por hora. Sin lugar a dudas una marca impresionante.

Adicional a la velocidad, el proyecto busca interesar a las nuevas generaciones en todo lo relacionado con la ciencia, la ingeniería y la física.

Cada vez estamos más cerca de los límites humanos, es decir sin herramientas o máquinas que nos impulsen. Hoy por hoy, convertirse en el hombre más rápido del mundo requiere ser una o dos décimas más rápido, porque al parecer no hay mucho más por hacer. En ese momento podemos hablar de los límites del cuerpo humano. La pregunta en cuanto a velocidad y los límites de ingeniería sería: ¿Llegaremos alguna vez al límite?

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08 2016 THE RED BULLETIN

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