Natalie Dormer

Natalie Dormer, de Game of Thrones, se atreve con todo

Texto: Rüdiger Sturm
Fotografía: David Roemer / trunkarchive  

La estrella de Game of Thrones y de la película de terror El bosque siniestro sabe cómo utilizar el pánico en su propio beneficio

THE RED BULLETIN: En la película de terror El bosque te persiguen fantasmas y demonios. ¿Cuál situación fue más terrorífica que te haya tocado vivir en la realidad?

NATALIE DORMER: Pues esta película, por ejemplo, ya que significó mi primer papel protagónico en el cine después de once años de carrera. Pero en lo que se refiere a terror, nunca tuve tanto miedo como en un salto desde un avión. Fue hace un par de años. 

¿Qué te llevó a realizar tal hazaña extrema?

Un corazón roto. Estaba triste por un amor perdido y me sentía sin motivación. Tenía que enfrentar a mis demonios internos. Por eso fui a hacer paracaidismo. Buscaba algo que me sacudiera, que me despertara y me hiciera sentir la vida nuevamente de la manera correcta. Exactamente lo mismo hace una de las gemelas que interpreto en la película El bosque siniestro.

© KinoCheck // YouTube

¿Cómo fue el aventarte a esa altura, dejar el avión atrás y dejarte llevar?

Vuelas a más de 3,000 metros de altura, miras hacia abajo y ves que todo se va haciendo más pequeño: las casas, los árboles, los contornos de los campos… La tensión va en aumento y con ella crecen tus dudas: “¿Qué hago aquí? ¿Por qué me estoy haciendo esto? ¿Quién me lo pidió?”. Luego llega el pánico instintivo al saltar. El viento te golpea la cara, das vueltas sobre ti mismo y sólo recién cuando se abre el paracaídas sientes nuevamente tranquilidad. Es un momento de catarsis y euforia. He aprendido mucho sobre mí misma con esta experiencia en las alturas.

¿De modo que consideras volverlo a hacer?

No creo, pero me gustan los desafíos. Son una parte muy importante de mí. Cuando tengo miedo de hacer algo, es una buena razón más para querer realizarlo. Ya sea saltar de un avión, correr un maratón o rodar por cinco semanas una película de terror, donde estoy en casi todas las escenas. En todo caso, busco algo que me dé miedo para poder crecer interiormente. Es saludable salir de tu zona de confort de vez en cuando.

El bosque, ya en cines. 

¿Qué consejo le darías a los que aspiran ser corredores de maratón o a quienes quieren conseguir retos más significativos?

Corres un maratón de forma efectiva cuando tu alarma suena a las 5:00 a. m. y ahí te levantas para ir a correr dos horas antes de ir al trabajo. Todo tiene que ver con la preparación, la disciplina y el sacrificio. La motivación es también muy importante. Yo lo hice por un propósito más trascendente, en mi caso fue en beneficio de una organización que ayuda a los niños. Hubo personas que depositaron sus esperanzas en mí y no iba a permitirme decepcionar a nadie.

¿Qué tiempo has hecho en esas competencias? ¿Te consideras profesional?

Hice 3 horas y 50 minutos, lo cual está bastante bien para haber sido mi primer maratón. Espero poder repetirlo en abril si me lo permite la agenda. En este caso lo haría por la organización Childline, la cual ofrece asesoramiento gratuito a jóvenes necesitados, muchas veces de bajos recursos.

 

“Busco algo que me dé miedo para poder crecer interiormente. Es saludable de vez en cuando”

Pero tampoco puedes correr un maratón o hacer paracaidismo cada vez que buscas un desafío o una prueba grande. ¿O sí?

El mayor desafío sigue siendo el trabajo. Al querer elegir los papeles más adecuados no tienes más remedio que seguir evolucionando en la profesión. Cada vez tienes que poner la vara un poco más alta. Lo mismo ocurre con Game of Thrones, aunque ya interpreto mi personaje desde hace cinco años, los creadores de la serie suelen cambiar muchas de las características y habilidades de los personajes en cada nueva temporada. Al margen de esto, la vida tiene desafíos que nunca puedes planificar.

Por ejemplo, a mí me pasaba que en la escuela se burlaban de mí y cuando experimentas este tipo de situaciones luego estás más agradecido cuando las cosas te salen bien. Puede tratarse de un cliché, pero esto ha ocurrido así en mi caso: lo que no te mata o casi te mata te hace más fuerte para cuando luego te vuelves a levantar.

 

 

 

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03 2016 The Red Bulletin

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