Nortec

Nortec: “Nos graduamos de nuestra propia universidad”  

Texto: Benjamín Acosta 
Fotografía: Cortesía Casete

En 1999 inició el experimento: desarticular música norteña y pasarla por el filtro de la electrónica. Esta es la última parte de un proyecto made in Tijuana    

Como músicos de la escena electrónica desde 1988 –con grupos como Fetiche y Artefakto– vislumbraron la posibilidad de desarmar lo regional y fusionarlo con el conocimiento que traían en el submundo estridente del industrial y el posterior contagio que provocó el breakbeat.

Pepe Mogt y Ramón Amezcua –alias Fussible y Bostich– sentaron las bases de lo que en un inicio fue un colectivo. 

THE RED BULLETIN: Ustedes empezaron con la idea de los colectivos musicales. ¿Cómo ha cambiado todo esto? 

FUSSIBLE: Se trata de cerrar los ciclos. A finales de los 80, destruía teclados. Luego nos abucheaban o no nos contrataban porque no hacíamos tecno y aparecía esa rara mezcla con acordeón y tarola.

“Dejamos Nortec con gusto y no se trata de una especie de gira de despedida”
Nortec


Su estudio en Tijuana siempre fue una especie de laboratorio.
Está lleno de botones, máquinas, equipos análogos, si acaso un par de teclados y
varios modulares. Parece más una nave.

No les sorprende haber durado tanto con una creación tan circunstancial. 
Nunca nos gustó el sonido norteño, sino que era parte del entorno y lo que hicimos fue descontextualizarlo. No me vas a ver brincando en un concierto de Los Cadetes de Linares, pero sí en uno de Kraftwerk.

Pero recorrieron el mundo. 
Hubo lugares y conciertos especiales, como el que dimos en un pueblo al norte de Finlandia en una época del año en que la noche dura poco más de una hora.

Después de todo este tiempo, dices que lanzar Motel Baja es como haber egresado de su propia universidad. 
Este disco es nuestra tesis de titulación. Conjuga lo que aprendimos y todo lo que vimos en este tiempo. Al escucharlo de pronto se recuerdan pasajes como el de “Trip to Ensenada” (refiere a lo plasmado en el álbum Tijuana Sessions Vol. 1 (2001) que dio a conocer internacionalmente lo que estos bajacalifornianos ofrecían).

¿De qué manera conjuntaron nuevas ideas para cerrar esta historia?
Todo el tiempo, en cualquier situación y en cualquier lugar estamos trabajando. Sea en un cuarto de hotel o en un avión. Juntamos todo lo creado de esa manera y nos fuimos a la casa de unos amigos que nos prestaron en el Valle de Guadalupe. Llevamos nuestros equipos y sin más los montamos. Fue algo que queríamos hacer desde hace mucho tiempo para estar concentrados. Fue bueno estar en medio de la nada, rodeado de piedras, animales, salvajes y los viñedos a lo lejos.

Nortec

¿Cómo es que Nortec evolucionó?
Aprendimos del sonido norteño. Desde los primeros sampleos, las colaboraciones con una banda completa y hasta el tener que incursionar en nuevas tecnologías combinadas con viejos sintetizadores. Llegamos al punto en que probamos con todo y este disco refleja todo lo que aprendimos desde el primer día. 

¿Cuánto han cambiado?
Al principio todo fue una cuestión de aprendizaje como si abrieras una fábrica de reciclaje y terminaras conociendo muy bien el comportamiento del material en cuestión y sabes todo lo que puedes hacer. Descubrimos el proceso y no queremos que después de este disco aparezca algo lleno de clichés y con la limitación de la vieja autoreferencia.

LA FICHA

En colectivo
Motel Baja cuenta con la colaboración de Chris Frantz (Tom Tom Club), Tina Weymouth, Wolfgang Flür (Kraftwerk) y Uwe Schmidt (Señor Coconut)

Gira interactiva
El show de su nueva gira contempla interacción electrónica con el público

A otra cosa
Luego de tocar en los clubes más pequeños y de ser los precursores mexicanos en festivales como Bonaroo, Coachella o Sónar, Nortec se separa sin nostalgias para seguir diseñando espectáculos memorables y personales


¿Habían pensado que llegaría el final?
Alguna vez dijimos: “Cuando alguien de Kraftwerk colabore con nosotros, ese día lo habremos conseguido todo”. Y ahora es una realidad. Este sonido lo soñamos desde ese momento. Tiene ese balance donde percibes lo electrónico y regional, y no hay nada más que hacer.. Sería muy burdo incorporar otros elementos que no tienen nada que ver y desvirtuarlo. Para nosotros, en este punto está todo hecho.

Es una decisión muy bien planeada….
Tenemos proyectos personales con los que continuaremos. A Nortec lo dejamos con gusto y no se trata de una especie de “gira de despedida” [risas]. Sólo cumpliremos y disfrutaremos de las invitaciones que tenemos para hacer varios conciertos.

Si unimos los puntos entre los tres discos, encontramos una historia…
Tiene que ver con el auto que aparece en el primer disco, del que no se sabe hacia dónde se dirige o qué hace. En el segundo colocamos la carretera para conducirlo específicamente por una ruta. Y en este disco el auto llega al final de su recorrido, después de haber pasado por muchas cosas en diferentes lugares. Es el punto en el que se reflexiona y se observa hacia adelante despidiéndose de Tijuana.

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03 2015 The Red Bulletin

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