Pharrell Williams

Pharrell: «Encuentro la magia al mezclar mundos distintos»

Entrevista: Andreas Tzortzis - Fotografías: Finlay MacKay

En entrevista en exclusiva con The Red Bulletin, la superestrella Pharrell Williams habla sobre cómo canalizar la curiosidad y de lo que espera que las mujeres sientan con su nuevo álbum    

El hombre que lleva puesto ese sombrero es tan interesante como te gustaría que fuera; con una voz un poco más fuerte que un susurro pero no mucho, no para de hablar de los problemas del éxito, lo absurdo que es hacer éxitos y porque la gente ya no siente nada. Con cuarenta años sobre esta tierra, 23 de ellos creando el tipo de música que ha servido de banda sonora de fiestas, madrugadas sin aliento, manoseos torpes y recorridos lentos a través del barrio, Pharrell Williams sigue lográndolo de forma notable. Dos éxitos globales, “Get Lucky” y “Blurred Lines”, que en 2013 le dieron el cuatro Grammy, entre los que incluye su segundo premio como productor del año. Con otra canción para fiestas, “Happy”, ganó una nominación al Oscar y un premio por el innovador video de 24 horas que la siguió.

Sin embargo, también está el sombrero y lo que este revela acerca de esos genes que Williams posee, capaces de crear un gusto.- Visto por última vez en 1982, en el video “Buffalo Gals” de Malcolm McLaren and 
the World Famous Supreme Team, es un accesorio de Vivienne Westwood que aparece por primera vez en una tienda de Londres que ella tenía junto con McLaren. Tras ser tuiteado, de que se burlaran de él y de que lo hicieran meme en el mundo entero… Como si Williams lo hubiera planeado. Y él te asegurará que no fue así, pues nada de lo que Williams hace sigue un plan más allá de habérsele ocurrido en el momento correcto, una vez que estaba listo y dispuesto para nacer en medio del éxito. Eso incluye su nuevo álbum, Girl, el primer proyecto en solitario en ocho años que sale en mayo y que, seguro, disparará nuestras sinapsis colectivas por meses después de eso.

THE RED BULLETIN: ¿Qué es lo que buscas cuando alguien entra a tu estudio?

Pharrell Williams: Tres cosas. Una es, qué dicen que buscan. Otra, es la energía que ellos despiden naturalmente. Ya sabes, sea un paseo en taxi o una discusión o algo que tengan en mente. Y luego, en tercer lugar, la manera en que realmente suenan y su tono vocal. Siempre intento asegurarme de que haya una yuxtaposición interesante. Así que si tu voz es como terciopelo y la gente está habituada a escucharte en cosas que serían propicias a una voz aterciopelada, yo diría que intentemos hacer música de grava, si es que eso tiene sentido.

Así que se trata de hacer una alquimia interesante. Y la magia llega cuando puedes casar esos elementos. Como: “Viejo, no sabía que la mantequilla de cacahuete y el chocolate podrían llevarse bien”. Sí, se llaman Reese’s. Pero es algo que jamás lo sabrías si no lo intentas. Así que ahí es en donde encuentro la magia, en intentar mezclar y combinar diferentes mundos.

Parece que no tienes el menor temor al mezclar y probar cosas nuevas.

Mmhmm.

¿Sientes el menor temor al fracaso? Pues si te juzgamos por tu currículo musical, pareces ser muy consistente yendo de éxito en éxito.

¿Qué?

El temor de que tal vez algo no funcione. Tal vez una canción no sea un éxito. Tal vez la línea de ropa no va a funcionar. ¿Alguna vez te detienes a pensar en eso?

Sí, a decir verdad, ni siquiera entiendo eso. Mi mente ni siquiera puede procesarlo.

¿Y siempre ha sido así?

Sí. Cuando amas algo, ¿a qué le temes?

Supongo que a una reacción negativa.

Si piensas en fama y éxito, sí. Pero quién…

Bueno, si estás en la cima, supongo que el miedo a perder justo eso, ¿cierto? Llegar a perder ese toque mágico.

Pharrell Williams

“Si tu voz es como terciopelo y a la gente le gusta escucharte en cosas donde queda una voz así, yo intentaría usar música de grava”, dice el cantante.

Correcto. Pero si estar en la cima va a ser 
tu preocupación principal, entonces quizás deberías buscarte otro negocio. Este siempre se alimenta de emociones y no es nada fácil cuantificarlo más allá de lo que es.

Es como decir: “Bueno, ¿tienes miedo de cómo reaccionará la pelota en la pista de hielo cuando juegas hockey?”. No, porque no fue diseñada para eso. La pelota es para aquel mundo y el puck, para otro mundo. Las emociones son solo eso: emociones. 
Así que cuando una canción funciona, solo debes sentirte agradecido, puesto que esa no es la razón por la que lo haces.

Cualquier éxito que he tenido con una canción no ha sido obra mía. Es por eso que no es lo que buscas al hacerlo, puesto que no puedes controlarlo. Lo hago porque se siente bien y puede hacer lo mismo en otras personas. Así que no es bueno mezclar la idea de lo que es el éxito con la pureza de por qué haces algo.

A menos que… Define éxito. ¿Grande o gigantesco? Eso significa que después de lo que yo he hecho como contribución a algo, el éxito significa que la gente votó, pidió, compartió con un amigo, lo compraron o lo descargaron. Y esto, en grandes cantidades.

Eso significa el éxito. Yo nada tengo que ver con eso. No puedo controlarlo. Solo controlo lo que hago. Cuando era joven, sí, tenía una perspectiva distinta, porque veía 
a mucha gente que cuantificaba su felicidad con base en qué tan exitosos eran. Y nadie quiere trabajar con empeño y no lograr ser reconocido por ello.

Quieres que te aprecien por tu trabajo. Pero hay una línea muy delgada entre que se aprecie tu trabajo y que te vaya bien y luego obsesionarte con eso. Si te obsesionas con el éxito, estás fregado.

¿Cómo lograste evadir eso?

Bueno, lo llevo haciendo mucho tiempo y 
me di cuenta de que lo que siempre me trae de vuelta a mí es mi curiosidad por cómo puedo encontrar una nueva progresión de acordes y nuevos sonidos. Así es como yo me veo recompensado, esto es lo único que puedo controlar. Así que cuando algo es “exitoso”, es por eso que ustedes siempre me encuentrar agradeciendo todo el tiempo, junto las manos, porque quiero que sepan de dónde provino y siempre me 
gusta remarcarlo.

Ya sabes, somos recipientes. No somos 
el jugo. Los que se creen eso son los que siempre terminan, ya sabes, perdiendo la cabeza más adelante en su vida o terminan siendo infeliz. No tengo que ser el jugo. No tengo que estar en el vaso. No tengo que ser la parte más fría de todo, pues eso sería el hielo. Puedes ser eso. Yo me siento feliz de ser simplemente una parte del equipo.

¿Eres el facilitador?

Yo soy parte de ello. Soy un participante. 
El minuto en el que aseguras que eres el facilitador, bueno, entonces te sientes todopoderoso. ¿Y lo eres? Si todos los que hicieron una canción obtuvieran esa clase de poder, entonces, ¿cómo sería este mundo? Es justo por eso que todo es justo, ¿cierto? Todos tenemos un rol.

Es como una colonia de hormigas o un panal de abejas. Todos tienen un trabajo. El mío es solo escuchar 
e intentar encauzarlo, pero viene de alguna otra parte. El término encauzar. Así que me siento agradecido cuando las canciones logran el éxito, porque eso no es obra mía.

«Si estar en la cima va a ser 
tu preocupación principal, entonces quizás deberías buscarte otro negocio. Este siempre se alimenta de emociones y no es nada fácil»
Pharrell Williams

Existen algunos productores que piensan que es posible manufacturar éxitos; que una progresión de acordes o que un cierto gancho cantado por alguien conseguirá garantizar el éxito.

Claro.

¿No concuerdas con eso?

Bueno, no a menos que quieras meterte a 
la carrera de locos y competir con todos los demás y esperar que tus canciones lleguen al top cuando suenan justo igual a todas las demás. Así, sí, pero, de cualquier manera, me gustan las cosas diferentes. Y, ¿sabes algo? No soy el único. Mucha gente ama lo diferente.

Por eso me gusta el concepto de un teléfono; la conectividad también es una gran parte de esto. Pero en la parte en que las compañías de dispositivos son inteligentes es en que se dan cuenta de que la gente quería personalizar sus cosas, porque la individualidad lo es todo.

Tu casa va a oler como tú lo desees. Tú eres el que la personalizas. ¿Puedes imaginar que despertaras en un lugar en el que solo existieran tres configuraciones de muebles en los hogares de todos en el mundo? Sí, 
es curioso; la música es el único lugar en el que hay gente que cree en esa ilusión, en que existe una fórmula.

Disfruta del encuentro sobre dos ruedas entre Nigel Sylvester, rider de BMX, y Pharrell Williams.

Suponemos que podrías encapsular todo Hollywood en ese concepto.

Sí, pero hay festivales que celebran el cine independiente. La música independiente no se celebra con el tipo de visibilidad con que lo hacen en el mundo del cine. Y el cine también tiene la ventaja de jugar con dos sentidos, mientras que la música solo es auditiva. Es por eso que la industria de la música tuvo un bache tan fuerte: siempre pensaron que la canción era lo primordial. Pero, ya sabes, al cambiar el paradigma, todos comienzan a darse cuenta de que los jóvenes quieren algo visual. Es por eso que YouTube tiene mucha más audiencia que cualquier estación de radio.

Pero tú siempre pensaste visualmente.

Sí, pero la mayoría de los músicos son iguales. Yo no soy diferente. De ahí sale 
el término “blues”.

Entrevistaste a Spike Lee y hablaste con él sobre la importancia de utilizar “Fight the Power” como himno principal en Do the Right Thing. ¿Cómo las canciones pueden contribuir al sentimiento que te viene por el filme?

Bueno, el cine ofrece dos sentidos diferentes. Con la música una parte queda en tu imaginación, puedes proyectar lo que quieras. En vez de en el cine, donde hay una dirección curada por el punto de vista del director y la música que lo acompaña. De esta manera esos dos elementos trabajan en conjunto para poder llevarte al lugar al que el director decide. 

Por tanto, el cine tiene la ventaja, pero creo que la industria de la música está acercándose, porque todos los artistas indie piensan: “No quiero dejar a tu interpretación lo que siento cuando hice esta canción. Me gustaría mostrártelo”. Así que ahora vemos a todos esos chicos independientes hacer la mejor música porque piensan en música 3D, en la manera en que siempre debió ser.

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04 2014 The Red Bulletin

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