Rihanna, sexy y seguro ante la cámara

Rihanna: “Tuve que rebelarme y hacerlo a mi manera”

Texto: Peter Robinson  
Fotografía: Zoe McConnell 

Muchos artistas toman en su carrera las decisiones que otros ya tomaron. Los atrevidos giran a la izquierda en lugar de a la derecha. Ninguna le gusta a Rihanna; prefiere lo desconocido

Hace ya una década, Rihanna hizo una muy atrevida declaración en una entrevista para una revista: “Quiero ser la Madonna negra”. Regresamos al 2017 y ella ha vendido más de 54 millones de álbumes y 210 millones de canciones, es la primera artista en ­lograr 100 millones de certificaciones de oro y platino. Rihanna ha lanzado siete álbumes en los primeros ocho años de su carrera discográfica y se convirtió en la solista más joven en lograr obtener 14 sencillos en el número uno en EE. UU. También, naturalmente, ha recibido muchos reconocimientos de renombre, incluidos ocho Grammy y múltiples Brit.

No es de para nada sorprenderse que los fans, la crítica e incluso sus colegas la admiren. “Toda mi vida adulta la he respetado, incluso si es más joven que yo”, dijo Drake en los VMA 2016. “Es una leyenda ­viviente en nuestra industria”.

Drake admira a Rihanna: “Toda mi vida adulta la he respetado, incluso si es más joven que yo”, dijo Drake en los VMA 2016. “Es una leyenda ­viviente en nuestra industria”.

© youtube // RihannaVEVO

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Los logros de Rihanna de por sí serían impresionantes si ella siguiera las reglas de lo que las estrellas pop –en especial las mujeres– “deben” hacer, “no deben” decir y “no deben” pensar. Pero al olvidarse de lo que se espera de la típica estrella pop, Rihanna se convirtió en una de las artistas más exitosas del milenio al romper reglas o, con la misma frecuencia, ignorarlas por completo.

Rihanna, sexy polaroids

Chica ruda: Rihanna ama la cámara casi tanto como la cámara la ama a ella… Como se puede ver en sus múltiples sesiones fotográficas atrevidas y publicaciones de Instagram. ¡Gracias!

Su carrera puede interpretarse como una lección práctica de seguir tus instintos y en 2016 ella ejecutó su movimiento más audaz a la fecha al lanzar el crudo y ­sutil Anti. No era el álbum pop alegre e inspirador que muchos esperaban, pero los fanáticos de Rihanna ­gozaron del desafío que implica una nueva dirección, principalmente porque parece que ella siempre les ha hablado como iguales, generando así respeto mutuo. “Quiero estar al mismo nivel que mis fans”, le dijo a Oprah en 2012. “Quiero que se sientan cómodos, ­haciéndoles saber que también yo tengo defectos”.

Rihanna apareció en los escenarios en un momento ­similar al de Katy Perry, Taylor Swift y Lady Gaga, en la segunda mitad de la década del 2000, justo cuando los medios tradicionales desaparecían y dejaban su lugar a las redes sociales.

Cada una de ellas utilizó las redes ­sociales de una forma ligeramente distinta, pero siempre pareció como si Rihanna, mucho más que cualquier otra de sus colegas, dejaba a sus fans echar un vistazo a su verdadera personalidad.

“Quiero estar al mismo nivel que mis fans. Quiero que se sientan cómodos, haciéndoles saber que también yo tengo defectos”

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 A veces –algo brillante– eso ­implicó saltarse a los medios. En 2013, Rihanna fue el tema de un artículo de la columnista británica Liz Jones, que la etiquetó de “modelo a seguir tóxico” en el conservador Daily Mail. Rihanna respondió que Jones era un “¡¡desastre menopáusico triste y descuidado!!”.

Rihanna explicó después que nunca pidió ser un modelo a seguir y cuando NME le preguntó si alguna vez trabajaría con alguien como Taylor Swift, ella respondió: “No creo que nuestras marcas sean lo mismo. En mi cabeza, ella es un modelo a seguir; yo, no”. 

“Tenía tal presencia… Su maquillaje era perfecto y tenía estos pantalones capri con tenis combinados, sus ojos verdes y ese cuello largo de supermodelo”
Compositor y productor neoyorquino Rogers Rogers

Sea cual sea el caso, Rihanna toca fibras sensibles de sus fans, incluyendo a aquellos bien posicionados: ha ­firmado contratos de patrocinio de alto nivel con una gran ­cantidad de compañías que van desde MAC hasta Dior, Puma y Samsung. “No hay nadie que me emocione más”, señaló el diseñador Alexander Wang en su perfil que acompañaba la tercera portada de Rihanna en Vogue.

La Rihanna de 15 años no pudo haber soñado que todo esto fuera posible cuando el compositor y productor neoyorquino Evan Rogers, que estaba de vacaciones en Barbados, se le acercó. Ella había formado una banda de chicas con dos amigas más, pero su poder de estrella eclipsaba a las otras. “Pensé: ‘Si esa chica puede cantar, ¡santa madre!’”, recordó Rogers en otra ocasión. “Tenía tal presencia… Su maquillaje era perfecto y tenía estos pantalones capri con tenis combinados, sus ojos verdes y ese cuello largo de supermodelo”.

Rihanna, sexy photoshoot

El potencial de Rihanna fue evidente para Jay-Z la primera vez que se reunieron: “Le extendí un contrato el primer día. Me tomó sólo dos minutos ver que era una estrella”.

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El mismo sentimiento se repitió pocos meses después durante su primera reunión con Jay-Z. “Le extendí un contrato el primer día”, dijo Jay-Z a la Rolling Stone en entrevista. “Me tomó dos minutos ver que ella sería una estrella”. Rihanna se había reunido con Jay-Z antes de ir con otras disqueras y venía cargada con un puñado de demos, incluyendo “Pon de Replay” y él insistió en que se quedara en su oficina hasta que terminaran con el papeleo.

Luego confesó que aprendió a dejar que Rihanna hiciera lo que quisiera: “No puedo controlar el resultado de su vida”, dijo más recientemente. “No puedo intervenir. Puedo dar consejos sólo si ella los pide y ya está”. 

@CRfashionbook @terryrichardson @carineroitfeld

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La chica de 16 años que conoció terminó teniendo un éxito global con su primer álbum, obtuvo platino con el segundo y se convirtió en una estrella con el tercero. Pero fue el cuarto, el valiente Rated R, en el cual relató su relación violenta con Chris Brown, la que la convirtió en una superestrella. “Tuve que rebelarme y hacerlo a mi manera”, dijo Rihanna. “Tenía que renunciar a eso para lograrlo. Sin permiso”.

Para 2015, Rihanna tenía tanta confianza en su visión que no sintió empacho en rechazar grabar “Lean On” de Major Lazer –se convirtió en la canción más streameada de todos los tiempos– he incluso rechazó canciones de grandes autores como Calvin Harris. Otros artistas más vulnerables se habrían sentido presionados a grabarlas, pero Rihanna se tomó su tiempo necesario para poder encontrar el sonido adecuado.

Rihanna, sexy photoshoot

Rihanna tiene una confianza en sí misma que proviene de tener un buen grado de autoconocimiento. 

Todo indica que la confianza de Rihanna proviene de un fuerte sentido de identidad. “Me parece importante saber quién soy yo y partir de eso”, dijo en 2014. “[Los ­detractores] seguirán golpeando hasta que todo se venga abajo. Pero no voy a venirme abajo. Yo tengo el control”.

Cuando el que escribe esto le preguntó cómo se veía a sí misma a los 80 años, Rihanna respondió con su honestidad característica: “Cubierta de tatuajes, feliz y en la playa”, dijo. Tal y como insiste en decir la icono del pop de mente abierta y palabras directas: “Tengo talento para romper las reglas; incluso cuando no busco hacerlo”.

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03 2017 The Red Bulletin

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