Roberto Saviano The Red Bulletin Photoshooting

Saviano: “soy un monstruo”

Texto: Rüdiger Sturm
Fotografía: Peter Rigaud

La mafia no le teme a nadie tanto como a Roberto Saviano. Por este motivo, el periodista italiano tiene que pagar un alto precio. The Red Bulletin se encontró con este verdadero superhéroe para platicar

Era un viernes 13 en octubre de 2006 cuando la vida de Roberto Saviano dio un giro brutal. Este periodista italiano estaba sentado en el tren viajando de Pordenone a Nápoles, cuando sonó su teléfono. Era la policía. El caribinieri había interceptado mensajes de mafiosos encarcelados: los jefes de la Camorra exigían, de forma inmediata, la muerte de Saviano. 

En la estación de destino ya lo estaba esperando un comando de las fuerzas de seguridad del país. 

Desde entonces –hoy tiene 35 años– vive con diez guardaespaldas que se turnan para protegerlo. Y, de la misma manera que él, su madre y su hermano también tuvieron que abandonar sus hogares y vivir en la clandestinidad. Como él, viven hace ocho años bajo custodia policial. 

 

¿La razón de que sucediera todo esto? Saviano se volvió demasiado peligroso para los jefes de la mafia. En 2006, publicó la novela documental Gomorra, un estudio de las prácticas de la Camorra napolitana, tan detallada y con una investigación tan intensa como nunca antes se había escrito sobre la mafia. 

Roberto Saviano The Red Bulletin Interview

Viviendo en peligro

Con el primer libro ha cambiado su vida: desde hace ocho años Roberto Saviano vive en la clandestinidad, escondido de los sicarios de la mafia.

© Fotografía: Peter Rigaud

Al principio los mafiosos se sintieron todavía más halagados, se repartían libros entre ellos. Pero todo esto cambió cuando Gomorra alcanzó rápidamente una tirada de 100,000 ejemplares en Italia y se comenzó a traducir a otros idiomas –fue demasiada exposición para los amos de la honorable sociedad, en la que a algunos de ellos, los más sobresalientes, se les mencionaba e implicaba de manera muy directa con nombre y apellido.

Entretanto, el libro ya fue publicado en 43 países. En 2008, la adaptación cinematográfica de Gomorra fue galardonada, entre otros, en Cannes y en los Premios del Cine Europeo. Ahora sale una serie de televisión con el mismo nombre, misma que narra las luchas de poder en un clan napolitano y fue aclamada como una “respuesta europea a The Wire”. En Italia fue un éxito televisivo, al igual que en España, a través del canal La sexta y ahora se emitirá en más de 50 países. En los países de habla germana se podrá ver a partir de octubre en Sky Atlantic HD.

El lanzamiento internacional de la muy exitosa serie es la razón por la cual Saviano emerge de la clandestinidad y está disponible para dar una entrevista. Pero sólo después de exhaustivos preparativos. Primero, se concertó una cita en Roma, pero el plan cambió. Después, el autor respondería por escrito a las preguntas. Pero de repente, de la nada, llegó un correo electrónico de la oficina de prensa de Sky: en dos días, el autor estará en Múnich. ¿Tendrán tiempo para entrevistarlo ustedes?

Por supuesto. Sin embargo, ¿qué se podría esperar de esta reunión? Cuando Saviano fue al Festival de Periodismo en Perugia el año pasado, todos los visitantes fueron palpados en busca de armas y se comprobó la posibilidad de que hayan puesto bombas en el recinto. Desde hace años, los datos personales de Saviano se mantienen reservados durante las entrevistas; la información acerca de su familia debe ser difusa y vaga, en algunas partes se dice que sólo su madre y su hermano tuvieron que cambiar de identidad, en otras se habla de una tía, al padre ni siquiera se le menciona. Sobre una pareja –en caso de que exista– jamás se habla. 

“Estoy obsesionado con la mafia”, dice en la penumbra. “Tengo la sensación de que si no me dedicara a estos temas sería un inútil” 
Roberto Saviano

La primera reacción periodística sería indagar aún más. Pero ¿tiene sentido? ¿Daría alguna respuesta? Y si lo hiciera, ¿debería un texto periodístico proporcionar pistas para potenciales asesinos?

Gomorra

El principio

Lanzado en 2006, llevado al cine y ahora listo para salir como serie de televisión: Gomorra, el debut de Saviano.  

Incluso el ambiente de nuestra plática tiene algo de irreal. Casi todo el centro de Múnich está cerrado por una carrera popular. Los pasillos del Hotel Bayerischer Hof donde se aloja Saviano están desiertos. Sólo en el pasillo donde está la suite acordada para la entrevista, hay dos hombres de traje con el inconfundible
físico de un guardaespaldas. 

El hombre que nos dará la entrevista no parece actuar como alguien a quien su vida se le pudiera terminar en cualquier momento. Él tiene la mirada firme, una expresión de suave tranquilidad en su rostro, tiene un caminar apacible, hace ademanes deliberados y precisos, y tiene una voz relajada. 

Incluso su aspecto físico resulta algo engañoso para la vista. 

“Me siento como si estuviera hecho pedazos por dentro”, dice Saviano justo al comienzo de nuestra conversación, sin perder la tranquilidad. “Realizo mucha actividad física. Eso ayuda. Pero echo de menos mi entorno familiar, mi colección de libros. Me despierto todo el tiempo en casas extrañas”. Menciona el sueño, pero prefiere no verlo como una presión. “En los últimos seis meses pasé mucho tiempo en el extranjero. La distancia me ayudó a encontrar nuevamente un poco de paz
interior”, algo sin duda difícil de conseguir. 

¿Se siente cómo un héroe?

“Me siento como un luchador contra el crimen organizado, no recibes solidaridad automáticamente. En parte, eres visto como un traidor”.

Críticas de Cannavaro y Berlusconi

Saviano fue muy criticado por su labor. Entre otros, por Fabio Cannavaro. El gran capitán de la selección italiana de futbol expresó que Gomorra daba una imagen falsa de Nápoles y su entorno, mientras que el exprimer ministro Silvio Berlusconi dijo que Saviano le hacía publicidad a la mafia y que arrojaba a Italia a la oscuridad. 

 

Roberto Saviano The Red Bulletin

Sin sentido

“Me siento como un luchador contra el crimen organizado, no recibes solidaridad automáticamente. En parte, eres visto como un traidor”.

© Fotografía: Peter Rigaud

Sin embargo, en su país Saviano es un héroe popular, absolutamente al margen de sus libros. Cuando el autor, en noviembre de 2010, fue el copresentador de un programa televisivo de cuatro partes –en el que se mostraba muy crítico con el estado del país– lo vieron el 43 por ciento de los italianos.

CeroCeroCero, Roberto Saviano

El regreso

El nuevo libro de Roberto Saviano, Cero cero cero, esclarece el trasfondo del negocio mundial de la cocaína.   

A nivel internacional, se ha convertido en un símbolo de las cruzadas contra el crimen organizado. Dio conferencias como invitado –en lugares secretos– en Nueva York, advirtió a las autoridades alemanas sobre la minimización de las mafias y sigue trabajando imperturbable. Cero cero cero es su último trabajo, un libro que se publicó en 2013. Trata sobre el tráfico mundial de la cocaína. 

“Estoy obsesionado con la mafia”, dice en la penumbra de la habitación. “Tengo la sensación de que si no me dedicara a estos temas sería un inútil. Quiero mostrar al lector un mundo que no puede imaginar, pero que sin embargo existe y está latente a su alrededor”.

La mafia siempre ha sido parte de la vida de Saviano. Nació en la ciudad de Casal di Principe, en el sur de Italia. Su padre, médico de profesión, fue golpeado por haber atendido a una víctima de la mafia cuando Saviano era sólo un niño. Cuando tenía 16 años la Camorra asesinó al sacerdote Don Giuseppe Diana. A los 18 comenzó a trabajar en empresas que estaban controladas por la Camorra, lo cual le dio sus primeros contactos en el centro mismo de su mundo.

Quiso ir a la Legión Extranjera después de leer a Ernst Jünger. “Quería repetir lo que él había hecho. Por suerte no me aceptaron, era sólo un nene de pecho”. Saviano se ríe brevemente, por única vez durante nuestra conversación.

Después de sus estudios de filosofía en Nápoles y antes de sumergirse desde una perspectiva periodística en el universo de la delincuencia organizada, escribió para renombrados periódicos italianos. Así también recogió material en los lugares de encuentro de la mafia, trabajando como camarero en sus bodas.

¿Era consciente del peligro? 

“Hoy lo haría de una manera mucho más cautelosa”, dice. “Cuando pienso en cómo promocioné públicamente mi primer libro, creo que fue algo muy descuidado de mi parte”.

“Me arrepiento de haber escrito Gomorra. Este libro me hizo la vida muy difícil”
Roberto Saviano

Se hace una breve pausa en nuestra conversación. Entonces llega la confesión sorprendente.

“Me arrepiento de haber escrito Gomorra. Este libro me hizo la vida muy difícil. Constantemente necesito cambiar mi paradero, no puedo regresar a mi país, vivo bajo custodia. Y lo mismo pasa con mi familia. Por ellos siento una enorme culpabilidad”.

Su trabajo no sólo ha cambiado su vida cotidiana, reconoce Saviano, aún con esa mirada tranquila. 

¿Cómo piensa un mafioso?

“En Cero cero cero escribí: ‘Cuando nos metemos en el abismo, tarde o temprano nos convertimos en un monstruo’. Yo me convertí en un monstruo analizando y
estudiando todos los aspectos del mundo de la delincuencia organizada. Al final, aprendes hasta cómo piensan”. 

¿Y cómo es, precisamente, que piensa un mafioso?

“Un miembro del crimen organizado divide a las personas en dos clases: los que se rigen por la ley y los que acatan las reglas. Los que cumplen con la ley no tienen poder. Pero aquellos que siguen las reglas, son los que eligieron el poder real. Estas normas se vienen desarrollando desde hace muchísimos años. Se basan en condiciones actuales, son pragmáticas, mientras que las leyes son sólo estructuras ideadas por un grupo de personas para gobernar a la comunidad”.

Roberto Saviano

Marcado

El autor confiesa: “Es muy difícil poder confiar plenamente en la gente. Me acostumbré a ver siempre sólo el lado oscuro”. 

© Fotografía: Peter Rigaud

¿Por qué dice que se ha convertido en un mostruo, Sr. Saviano? 

“Porque tengo las mismas dificultades que un miembro de la mafia para entablar relaciones humanas verdaderas. Es muy difícil poder confiar plenamente en la gente. Me acostumbré a ver siempre sólo el lado oscuro. Todos tenemos un lado bueno, pero yo me ocupo principalmente de observar a las sombras”.

De repente se abre la puerta. Uno de los guardaespaldas entra en la habitación, quiere aclarar algo con Saviano. El autor parece algo irritado por un momento y después sólo sorprendido. El motivo de la interrupción fue algo totalmente banal; el guardaespalda debía cargar el teléfono de Saviano y tenía una pregunta al respecto.

Saviano vuelve rápidamente a nuestra plática. “En total, mi libro ha cambiado fuertemente la visión general sobre las mafias. Se ha demostrado que la Camorra no es un problema de los suburbios, sino que está anclada en medio de la sociedad y desvía grandes cantidades de dinero por vías legales. Pero igualmente en la
oscuridad también se ve una pequeña luz al final de ese túnel. En mi ciudad natal, por ejemplo, este año fue elegido como alcalde Renato Natale, un político que está totalmente en contra de los clanes”.

Incluso para él en lo personal existen signos de esperanza. En 2008 los dos jefes de la mafia,  Antonio Iovine y  Francesco Bidognetti hicieron público un documento en el que responsabilizan a Saviano, entre otras cosas, por su detención –lo cual aumentó aún más su riesgo de vida. Para este otoño se espera el juicio contra ambos capos. 

“Si son declarados culpables de la amenaza pronunciada contra mí, la situación será mejor. Significaría que el estado le saca la tarjeta roja a una organización que amenaza a otras personas. Tal vez luego tenga más libertad, tal vez incluso pueda volver a Italia frecuentemente… Suponiendo que la policía me lo permita. En última instancia ellos son los que deciden qué pasa con mi vida: qué es seguro para mí y qué no”. 

¿Legalización de drogas?

¿Cómo se puede derrotar de forma completa a la mafia, Sr. Saviano? 

Un paso muy importante para que eso sucediera sería la legalización de las drogas, en primer lugar las blandas y luego todas, hasta las drogas duras. Ya que así la mafia perdería una de sus principales fuentes de ingreso. También es muy importante un endurecimiento de las leyes contra el lavado de dinero. Además, los contratos públicos deben adjudicarse de acuerdo a otros parámetros. Hoy los suelen recibir las empresas que ofrecen el mejor precio. Otra cuestión es el control de los flujos financieros, porque hoy en día se puede transferir millones sólo con un clic”.

 

“Un paso muy importante para que eso sucediera sería la legalización de las drogas, en primer lugar las blandas y luego todas”
Roberto Saviano

Cuando Saviano habla de soluciones al problema, se vuelve más optimista. Cita al juez Giovanni Falcone, quien fue asesinado en 1992 por la mafia siciliana: “El crimen organizado es un fenómeno humano y como todo fenómeno humano, un día llegará a su fin”.

Nuestra conversación ha terminado. Saviano se pone de pie y se despide. Parece pequeño, casi frágil. ¿Alguien con esas características se atreve a meterse con los sindicatos del crimen en el mundo? “Voy a seguir luchando”, dice con suavidad y en calma, pero decidido.

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11 2014 The Red Bulletin

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