Torreblanca

Torreblanca

Texto: Benjamín Acosta 
Fotografía: Cortesía Casete/Dorian Ulises López Macías

El polvo en la luz es su segundo álbum, el resultado de dejar que las cosas tomen su lugar. Con la oscuridad del cine como punto de partida, su sonido se visualiza

La voz de Juan Manuel Torreblanca es uno de los elementos que identifican con plenitud a esta banda que impregna la música pop con estructuras de diseño barroco. Es el piano que ejecuta y también es la mezcla de diversos instrumentos de viento que le dan pinceladas de secuencias electrónicas y la guitarra de… R.E.M. “Una de las tocadas más hermosas que hemos tenido fue en el Festival de Todos Santos en Baja California Sur que organiza Peter Buck. Es un festival muy especial, con la luna y las estrellas sobre ti, con un clima delicioso, ante dos mil personas que, en su mayoría, no hablan español y con un gran músico como Peter que se levanta para aplaudirte”, comparte este cantautor que hizo valer el ofrecimiento que Buck les hizo para colaborar en su nuevo disco. “Es un asunto surrealista, algo bueno debimos haber hecho en una vida pasada para merecer esto”, admite con un tono de broma y agradecimiento.

Tras debutar con el álbum Bella época (en 2011), el grupo no dejó de trabajar por un par de años. Una de sus canciones, “Roma”, cambió su vida al licenciarse para una campaña de telefonía celular. “Es una forma de cómo la música se mantiene, ahora que los discos casi no se venden. Es difícil que un proyecto sobreviva por ese lado y habernos difundido de esa manera nos trajo muchas cosas buenas”. Una audiencia más amplia y alrededor de dos millones de vistas de su video en Youtube fue parte de las consecuencias.

“Es una metáfora de las cosas que están ahí, que no se ven y que, para bien o para mal, modifican la manera en que nos relacionamos con los demás”

Más tarde, la invitación que les hace la Cineteca Nacional para su ciclo Bandas sonoras, fue lo que en buena medida le comenzó a dar forma a El polvo en la luz. “Fue un ejercicio que hicimos a cuatro manos con Nataly Reyes”. La película en cuestión fue Diferente de las demás (de Richard Oswald, 1919) y ese haz luminoso que va del proyector a la pantalla fue lo que inspiró el título del disco. “El efecto de las partículas suspendidas apareció como una metáfora de las cosas que están ahí, que no se ven y que, para bien o para mal, modifican la manera en que nos relacionamos con los demás”.

De un par de temas instrumentales que fueron rescatados del olvido, comenzó a tomar forma su nuevo trabajo. “No quedó registro alguno, no lo grabamos y tampoco escribimos las partituras”, reconoce acerca de una de esas líneas que provocó “1,000 fantasmas”, el primer sencillo. “Cuando estaba escribiendo la letra, varios miembros del grupo pasábamos por problemas personales muy parecidos. Tenían que ver con el juegos de inventarnos un personaje en vez de que sea realmente uno mismo y así aumentar la vulnerabilidad. Es una larga búsqueda dolorosa de nuestra propia identidad”, explica sobre aquel proceso de reconfiguración del cual nadie está exento que encapsula este tema.

“Son canciones simples, tranquilas y tristes. Hay otras más complejas y atrevidas que lucen desnudas”
Juan Manuel Torreblanca

“Tenemos una concepción muy clásica de lo que significa ese primer sencillo al representar la totalidad de un álbum”, afirma Juan Manuel con relación a los contrapuntos y arreglos de una entrega que se grabó durante un par de sesiones en la Ciudad de México y otra más en Nueva York con el productor venezolano Héctor Castillo. “Fue amor a primera vista, combinamos a la perfección”, dice riendo acerca de esta colaboración con el ingeniero de sonido que también ha trabajado con Björk y David Bowie. “El disco que hizo de remezclas de Phililp Glass es uno de los vinilos con el mejor sonido que he escuchado en toda mi vida. Cuando conocimos mejor su trabajo, se borró la lista que teníamos de posibles productores y nos preguntamos: ‘¿Es real que este tipo se interese en trabajar con nosotros?’. Fue un momento de pánico y alegría”, expresa emocionado. “Tiene una visión muy elegante de la música. Le interesa y se concentra en que el pop sea claro y limpio, mientras que la naturaleza de las composiciones sea oscura y melancólica. La forma que tenemos de hacer arreglos a veces es demasiado barroca y eso en ocasiones le frustraba un poco, así que fue interesante trabajar para establecer esas negociaciones y llegar a puntos de acuerdo”.

La satisfacción que consiguieron con El polvo en la luz radica en el balance de sus contrastes. “Tiene baladas con piano y voz y arreglos de cuerdas y sintetizadores. Son canciones simples, tranquilas y tristes. Hay otras más complejas y atrevidas que lucen desnudas en comparación, estas son nuestras exploraciones de nuevas formas para el momento de estructurar una canción”.

LA FICHA

Conoce mejor la alineación del grupo: 

Torreblanca son: Juan Manuel Torreblanca (piano, voz), Alejandro Balderas “El tío” (flautas, saxofones, clarinete), Carlos Zavala “El abuelo” (bajo) y Jerson Vázquez (batería)


Sencillo: “1,000 fantasmas” fue el primer sencillo de El polvo en la luz. Si buscas referencias, piensa en Kate Bush y Bat For Lashes


La Academia: Juan Manuel Torreblanca, líder y vocalista de la banda, fue alumno de la Red Bull Music Academy. ¡Graduado con honores!

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12 2014 the red bulletin

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