Chesca Miles

Chesca Miles, sin límites

Texto: Ruth Morgan
Fotografías: Julian Broad  

Ella entrena en secreto, pero la única modelo en el mundo que se convirtió en acróbata motorizada pasa por un gran momento en el freestyle de streetbike, superando tanto a hombres como a mujeres, gracias a su talento innato y a su esfuerzo

Incluso en un estacionamiento alejado y abandonado en Essex, RU, Chesca Miles atrae admiradores. Tres adolescentes abandonaron su juego de cricket callejero. Un motociclista de paso, vestido en traje de cuero, se sienta en una orilla. Contemplan a Miles maniobrar con destreza una moto en posiciones para las que jamás fue diseñada. El aire se llena de humo azul y los neumáticos rechinan cuando ella agrega arcos negros a las marcas de llantas grises que ha dejado en el pavimento durante meses de sesiones de entrenamiento. Ella frena y luego, con un acelerón del motor, levanta la llanta frontal hasta que la moto queda vertical, perfectamente balanceada sobre una pequeña área de su llanta trasera; 200 kg de metal domesticado.

La parte superior de su cabeza apenas supera el frente de la motocicleta de 600cc cuando ella se para con un pie en la parte trasera del asiento reservado, por lo general, para pasajeros. Entonces ella regresa la llanta delantera al suelo, la fuerza la mueve hacia adelante del asiento y, sin pausa alguna, vuelve a arrancar, acelerando a toda velocidad hasta la parte superior del estacionamiento. “La mayoría de la gente disfruta lo que hago”, dice la joven de 23 años de edad, con un acento de los Home Counties (condados ingleses situados alrededor de Londres). “Pero también muchos tipos me dicen: ‘Deberías estar en la cocina querida… No en una moto’. Pero son ellos los que están celosos de que sea mejor en esto que ellos”. 

Ya han pasado casi tres años desde que Miles se enamoró del mundo dominado por hombres del freestyle de streetbike; estilo de acrobacias mitad deporte, mitad expresión artística, muy similar al BMX flatland, pero en lugar de usar una bici, los trucos se realizan sobre una moto pesada. Aunque el circuito ha crecido, aún es un nicho en el Reino Unido, en particular porque los espacios de entrenamiento adecuados son costosos. Lo que comenzó con motociclistas en las calles que se retaban uno a otro maduró hasta convertirse en un deporte reconocido, pero sin espacios para practicar de manera legal, aún permanece en la clandestinidad. También es muy técnico y requiere precisión perfecta para balancear el acelerador y los frenos y así controlar una motocicleta que castigará brutalmente el menor error.

Chesca Miles

“Mi lado rebelde brota. La descarga de adrenalina que obtienes con cada acrobacia nueva es increíble”, confiesa Miles.

“El motociclismo acrobático desafía las leyes del motociclismo, pero eso me encanta”, afirma Miles. “Hace salir mi lado rebelde. La descarga de adrenalina con cada nueva suerte es increíble”. Desde que Miles descubrió un rarísimo pedazo de terreno desierto hace 18 meses, pasa aquí al menos cuatro días a la semana, a veces hasta por ocho horas al día, para aprender a maniobrar de nuevos modos su Honda CBR600FAB 2012 modificada especialmente. “Al principio era la única chica con todos estos acróbatas y tenía una pequeña pit bike. Cuando me pasé a la 600cc que ahora conduzco, fue aún más atemorizante. Intenté un wheelie y me quedé congelada, con el motor aún encendido. En fin me obligué a hacerlo”.

“Por supuesto que tengo días malos. Pero que un tipo me diga que no soy suficientemente buena sólo hace que me esfuerce más”  
Chase Miles

La valentía de Miles la ha convertido en una de las pocas riders profesionales en el Reino Unido y una de apenas un puñado a nivel mundial. “La mayoría de las chicas no quieren este riesgo”, dice. “Desearía que hubiera más. Claro, tengo días malos, pero estoy preparada para fracturas y raspones. Que un tipo me diga que no  soy suficientemente buena sólo me hace esforzarme mucho más”.

A pesar de su talento obvio, Miles no es la típica amante de los vehículos motorizados. Su CV es el estereotipo de la chica femenina. Se entrenó para ser esteticista, luego comenzó con el modelaje y apareció en revistas y campañas publicitarias. Es una buena cantante y productora musical, y en su casa en Surrey, que comparte con sus abuelos, tiene un pequeño estudio. También es una bailarina de ballet, jazz y hip hop. Sin embargo, pasa la mayor parte del tiempo en su moto, metida en una coreografía todavía más brutal.

“Mi mamá preferiría que me dedicara a algo más femenino”, dice. “El modelaje me llena de adrenalina porque estás en un piso brillante sobre tacones imposiblemente altos. Pero quiero que se acaben esos días: sé muy bien en dónde está mi corazón”.

 

Sería muy fácil decir que Miles no es genuina; una chica hermosa que pretende ser motociclista. Pero los incrédulos se quedarán callados al verla en acción. Miles tal vez sea una diminuta talla ocho, pero al momento en que se sienta en la motocicleta en movimiento en posición “silla alta”, con las piernas sobre el manubrio, sus músculos tonificados llaman la atención cuando ella aprieta casualmente la correa de velcro en una espinillera. Cambia de posición y comienza a hacer drifting –la habilidad de intencionalmente perder el agarre sin perder el control, al hacer que la moto avance en círculos. “Necesitas acelerar a fondo y un buen balance. Nada más”, dice. “El drifting exige mucha práctica, pero es mi favorito”.

“Tengo que mantener oculto mi lugar de entrenamiento, Se saturaría de riders si no”  
Chesca Miles

En menos de tres años, Miles se ha convertido en una de las mejores drifters del mundo y la única mujer. “Hay tan pocos riders que hagan street stunting que es difícil para la gente entender la dificultad”, explica elexmotociclista profesional británico, Steve Keys, quien ha atestiguado el progreso de Chesca. “El control que Miles consigue mantener es sorprendente. La gente no para de hablar de cómo hacen drifting los pilotos de MotoGP, pero es mucho más fácil a gran velocidad. A velocidades menores, la moto intenta tirarte. Cuando estuvimos en Silverstone para el MotoGP, los pilotos le preguntaban cómo hace lo que hace. Creo que las habilidades para la danza le ayudan con el balance y la flexibilidad necesaria, también le dieron un estilo propio. El freestyle en streetbike es como una danza sobre dos ruedas.

Chesca Miles

Miles ha demostrado sus habilidades en varios eventos como la final de British Superbikes, apareció en un video musical para la banda Spiritualized y ganó partes en las películas Rush y Rápido y furioso 6 (aunque un tobillo fracturado luego de una caída en un entrenamiento significó tener que retirarse de la última). El éxito le ha traído fanáticos: más de 31 mil en Facebook. “Tengo que mantener secreta mi ubicación de entrenamientos”, dice. “De lo contrario, terminaría saturada de riders. También he tenido fans que llegan en busca de un autógrafo. Algunos encontraron este lugar a partir de un vistazo de calle en una fotografía. Es una locura”.

El éxito de Miles es el resultado de un amorío con las motos que comenzó años antes de que pudiera conducir legalmente. A los seis años, se sentaba frente a la TV y cambiaba las caricaturas por carreras de MotoGP. Ella eligió al futuro campeón mundial Valentino Rossi como su favorito, vistió una playera de Rossi y llenó cuadernos de bocetos con dibujos de él en acción. “Mi familia sabía que era una tomboy”, dice. “Me gustaba el BMX, el skating, las baterías y los karts, pero principalmente las motos”. Richard, su papá, no se sorprendió cuando decidió ser motociclista acrobática; de niña le rogaba por una Bugatti en lugar de una Barbie. “Chesca nunca dejó que el status quo la detuviera”, dice. “Les ganaba a los niños en kartings. Ella siempre ha elegido lo que quiere y luego lo consigue. Jamás ha pedido ayuda”.

Chesca Miles

Miles es dedicada. No sale de compras ni a los clubes. Su tiempo libre lo ocupa en entrenamientos diarios, sesiones de gimnasio, presentaciones y lecciones de baile. Pero eso no evitó que Miles aceptara un nuevo desafío: tras conocer a Steve Keys en un pit de MotoGP a principios de 2013, Miles se convirtió en el tercer miembro de un trío inverosímil, compuesto por Keys y su compañero Danny John-Jules, que saltó a la fama por el programa inglés Red Dwarf, con la tarea de subir en cinco días cinco montañas en cinco países europeos. “Sabía que Miles sería suficientemente ruda para esto”, dice Keys. “Luego de 2.11 kilómetros de andar en moto con ella, me di cuenta de que es alguien especial”.

“Entro al agua y me siento relajada. Es una de mis cualidades. Me siento calmada, me relajo y hago lo que tengo que hacer”

Keys la ha llevado a distintas pistas para probar su potencial. En Kinsham, un circuito en West Midlands, utilizado por el excampeón mundial de Supersport, Chaz Davies y por el excampeón mundial de MotoGP, Casey Stoner, ella logró medirse contra los grandes. “Estos tipos registraron vueltas de 45 segundos”, dice Keys. “En una tarde, Chesca logró bajar su tiempo a menos de 50 segundos. No creí que se acercaría a esa marca. No encuentro la razón por la que no pueda competir en el Moto3 World Championship para 2017”. A ella le gusta la idea. “Me encantaría competir en MotoGP”, dice. “Es muy diferente a hacer acrobacias, pero en la pista sólo me subí a la moto y lo hice”.

La luz de Essex se desvanece, Miles apaga el motor. Mañana tendrá el primero de dos días consecutivos de pruebas de pista. “Sólo quiero entrenar”, dice. “No existe un límite que no pueda alcanzar”.

Chesca Miles

CHESCA VISTE: CHAQUETA DE CUERO NEGRO LEWIS LEATHERS (WWW.LEWISLEATHERS.COM); TOP LUCAS HUGH (WWW.LUCASHUGH.COM). ESTILISTA: CRYSTAL MCCLORY. ASISTENTE: HARRIET FLYNN; PEINADO: AYO LAGUDA CON  PRODUCTOS 3 MORE INCHES. MAQUILLAJE: ELIAS HOVE @JEDROOT CON COSMÉTICOS MAC 

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11 2014 The Red Bulletin

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