Récord mundial en caída libre

El salto de Alexey Bokoch

Texto y fotografías: Fred Marie

Fueron hasta un desfiladero en España para arrojarse al vacío con una cuerda de escalada. Persiguen el récord mundial en caída libre y The Red Bulletin estuvo con ellos en exclusiva

En el punto más alto de un saliente de la pared del desfiladero de Montrebei, a 450 m sobre el río que divide de forma natural las provincias españolas de Aragón y Cataluña, se reunieron a principios de mayo 17 hombres y una mujer –ingenieros escaladores industriales, saltadores BASE, paracaidistas– con la idea de realizar un osado proyecto juntos.

Segundo récord del mundo en rope jumping

Las cuerdas fueron transportadas en kayak hasta el otro lado del desfiladero. 

Lo que pretende construir en este sitio el grupo de 18 personas: franceses, españoles y ucranianos, dicho de una manera muy simple y gráfica, se verá como el mayor columpio del mundo: dos tirolinas hechas con cuerdas de escalada que van tensadas cubriendo los varios cientos de metros de ancho que tiene el desfiladero y a ellas se fija una cuerda dinámica de 300 m de largo que es ligeramente elástica.

Esta cuerda dinámica en el desfiladero, según tienen calculado, puede permitir que una persona logre superar el récord de distancia, que es de unos 330 m y el récord de tiempo de unos doce segundos en caída libre. Esta especialidad es una disciplina deportiva particularmente extrema. Se trata de una especie de arte híbrido entre el bungee jumping y BASE jumping: rope jumping.

Rope jumping

Más de 4 km de cuerda fueron necesarios para la construcción que hizo posible el récord mundial.

UN PROYECTO GIGANTE 

El rope jumping es un deporte joven. El legendario escalador estadounidense Dan Osman es considerado como su inventor. Él, uno de los mejores escaladores libres del mundo en las décadas de 1980 y 1990, fue el primero en darse cuenta de que podía dejarse caer con cuerdas de
escalada cada vez desde mayores alturas. Esto hasta que el 23 de noviembre de 1998, en el Parque Nacional Yosemite, en California, quiso batir su propio récord de 335 m en caída libre. La cuerda no pudo resistir la carga, se rompió por razones que aún hoy no están claras y Osman cayó y encontró la muerte a los 35 años.

Desde entonces, nadie ha tratado de alcanzar la cifra de aquel trágico intento fallido de récord, ni se han acercado. 310 metros en caída libre fue el registro más alto hasta el proyecto en el desfiladero de Mont-rebei, sin embargo esa marca fue alcanzada el año pasado por el equipo polaco Dream Jump en circunstancias que a fin de cuentas resultaron algo controversiales.

Para el proyecto de récord mundial en España, más de 15 años después del fatal intento de Osman, se unen tres equipos: Pyrénaline de Francia, High Jump de España y Rock & Rope de Ucrania. 

El desafío de la aventura no se trata sólo del salto en sí mismo. De hecho, los preparativos comienzan con meses de antelación. Entre otros, las negociaciones con las autoridades.

Récord de rope jumping

Para instalar la enorme construcción de cuerdas en el desfiladero, tuvieron que fijar ganchos en la pared con la ayuda de pesados taladros.

Los trabajos en el lugar duran casi tres semanas. Sólo para las enormes tirolesas son necesarios cerca de 4 kilómetros de cuerda de escalada para cubrir de un lado al otro del desfiladero. Las cuerdas son llevadas por una parte del equipo hasta el borde del barranco y se las dejan a otra parte del equipo a los pies de la roca, que las transportan en kayak a través de los cientos de metros de ancho del río. 

“Es el proyecto más difícil que jamas hemos emprendido”, dice Alexey Bokoch, uno de los ucranianos. Y si él lo dice, tiene peso: en Ucrania y Polonia la comunidad de rope jumping es muy fuerte, también el bungee jumping tiene mucha tradición.

Rock & Rope es uno de los equipos más experimentados y comprometidos. Los ucranianos han creado una asociación internacional de rope jumping.

OLVIDA EL MIEDO 
Durante los preparativos se estimó que a fines de mayo sería el momento ideal; no tanto por las temperaturas agradables, sino porque los vientos son relativamente débiles. El viento es la mayor fuente de peligro en un salto como este, ya que las turbulencias pueden lanzar a uno contra la pared, una amenaza potencialmente letal. En el estrecho desfiladero la situación es más difícil porque diferentes capas de aire con diferentes direcciones de corrientes se apilan una encima de otra, “es como un pastel de vientos”, dice Bokoch.

El gran día será el 20 de mayo. En los días y semanas anteriores hizo muy mal tiempo y estuvo muy cambiante, pero ahora ha mejorado. Sobre todo el viento se ha calmado un poco. El salto para el que 18 personas han trabajado durante meses está a punto de convertirse en
realidad. Sólo falta el último paso. 

Un sorteo decide quién saltará primero. Mathieu Bes, de Pyrénaline, es el gran afortunado. Va a saltar desde alrededor de 400 m sobre el río, la salida elegida por él permite unos 260 m de caída libre. 

Bes se concentra. Sus colegas haciendo postas a diferentes alturas del desfiladero esperan para darle la señal para el salto. Entonces, todo está listo. En honor a sus compañeros, dice la cuenta regresiva en ucraniano. “Try… Dva… Odyn… Bazo!”. En el momento en el que Mathieu Bes se arroja hacia adelante grita de emoción. El eco de sus gritos en el barranco se mezcla con los gritos de sus compañeros en la parte superior y al pie de la roca. Todos se sienten aliviados de que el primer salto haya salido tan bien.

Récord de rope jumping

Décimas de segundo cruciales: se necesita un buen salto para obtener una distancia vital a la pared del desfiladero. Aún así todavía existe otro riesgo: cada ráfaga de viento, por muy débil que sea, significa un peligro potencial.   

Lo más importante durante este tipo de saltos es tomar la distancia suficiente a la pared. En el caso de Bes no hubo ningún problema, pero no ocurrió lo mismo con Ivan Kharkhan, uno de los siguientes en saltar. Después de cerca de 80 m de caída libre en picada, el ucraniano comenzó a acercarse más y más a la pared. Sólo su muy buen salto lo salvó de una situación que lucía extremadamente peligrosa. 

Todo permaneció en silencio mientras quedó colgado de la cuerda. El eco no se registró mientras todos se estaban en silencio con el corazón en la boca por el susto que se llevaron. “Si al momento de saltar no generas el envión suficiente hacia adelante, es prácticamente seguro que te estrellarás contra la pared”, comenta Bes. ¿Cómo se prepara él para un salto tan peligroso? “Interiorizo la trayectoria del vuelo y pienso en que será un salto limpio y muy controlado. Cuando sabes lo que te espera, te olvidas del miedo”.

El salto récord fue para Alexey Bokoch, el saltador más experimentado entre los 18 atletas del proyecto. Los datos exactos de este ucraniano y su salto récord son geniales: salida a 944 m sobre el nivel del mar, 132 km/h velocidad máxima vertical, 62 km/h velocidad máxima horizontal, después de 331 m y 12.32 segundos utiliza el efecto de frenado de la cuerda, después de 425 m llega a la posición de reposo, a 519 m sobre el nivel del mar: el nuevo récord mundial es para el joven ucraniano de 28 años, Alexey Bokoch. 

Récord de rope jumping

EL GRAN MOMENTO
En el estrecho desfiladero la situación es aún más difícil. “Es como un pastel de capas de viento”, asegura Bokoch.

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12 2014 The Red Bulletin

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