Ian Walsh en el futuro del surf

Entrevista: Stuart Cornuelle
Fotografía principal: Christian Anwander

La élite del surf está poblada de gente como Ian Walsh: un fanático del alto rendimiento con entrenamiento personalizado. Pero el futuro nos depara aún más…  

Conmovido por varios sustos en el peligroso surf de Maui, Ian Walsh quiso saber qué pasa con su cuerpo en esos momentos de mucha tensión y muy poco oxígeno debajo de una ola gigante. De repente, sólo surfear no alcanzó para tener éxito –y tal vez ni siquiera suficiente para sobrevivir. Aquí, uno de los mejores surfistas de olas grandes nos ofrece una perspectiva del futuro de su deporte, en el que el entrenamiento de alto rendimiento puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. 

THE RED BULLETIN: Para un surfista que creció en Maui, entrar en el mundo de las olas gigantes parece sólo una evolución natural. ¿Lo fue?

IAN WALSH: Tenemos días agradables durante todo el invierno, de modo que fue algo realmente natural desde que era chico. Pero a partir de mi adolescencia se volvió algo que no me podía perder cuando iban mis hermanos y mis amigos. 

¿Qué te hizo pensar que necesitabas empezar a entrenar para hacer surf? 

Un día, en un gran arrecife exterior, me lastimé seriamente. Permanecí un tiempo interminable debajo del agua y reboté por todo el fondo. El arrecife me golpeó por todo el cuerpo. A esa altura del día era la tercera tabla que había roto, así que ya estaba cansado y abatido. Ese fue el momento en el que me di cuenta y me dije: “¡Qué increíble!, recibir esta paliza estando así de cansado es diez veces peor que cuando estás fresco”. Fue entonces cuando empecé a pensar. “No puedo sólo despertarme, comer unos cereales y salir a hacer surf. Tengo que estar preparado”. Después de un par de estos accidentes, conocí a un tipo que estaba abriendo un gimnasio justo al lado de donde yo vivíay comenzó a mostrarme lo que debería hacer para entrenar fuera del agua.

 

 

 

¿Cómo fueron esos primeros entrenamientos?

La primera cosa a la que me aferré fue a aprender a aflojar los ligamentos sobre un rodillo de gomaespuma y rodar por todos lados. Y circuitos de entrenamiento en general. No con mucho peso, porque el punto no es tener más músculos, sino, más bien, lograr una armonía y trabajar de manera más consistente. A saber, muchas estocadas, flexiones de brazos –todo de forma alternada y sincronizada con los músculos que se están trabajando.

Después de recibir una paliza en un arrecife exterior en Maui, Walsh supo que tenía que dar un nuevo impulso a su entrenamiento.  

© Zak Noyle/A-Frame

¿También te enfocaste en el trabajo de apnea en ese entonces?

No, sólo en el gimnasio. El hecho de no poder contener la respiración por mucho tiempo era un tema que todavía tenía totalmente escondido.

¿Qué te hace pensar que no podías contener mucho la respiración? 

Si observas a algunos de mis compañeros, todos ellos fueron increíbles submarinistas. Salían a hacer pesca submarina y tenían muy buena capacidad pulmonar. Yo sentía que no podía ir tan profundo y que no podía estar tanto tiempo sumergido. 

Entonces, ¿cómo lo abordaste?

Creo que fue en octubre de 2010. Estaba en un avión leyendo un artículo sobre una pareja de buceadores (Kirk Krack y Mandy-Rae Cruickshank), ambos juntos entrenaban a gente como Tiger Woods y a David Blaine. Leí sobre su técnica, la forma en que iban incrementando los niveles de capacidad pulmonar y la enseñanza de patrones de respiración… Me hizo pensar. En ese tiempo Red Bull acababa de implementar su programa de alto rendimiento, así que tomé un montón de fotos del artículo, se las envié por correo electrónico a Andy Walshe, la persona que dirigía el programa y le pregunté: “¿Crees que sería posible contratar a esta persona para hacer un curso con él o tienes una idea dónde puedo encontrarlo?”. A los pocos meses estaba en mi casa en Maui y tuvimos cinco días enteros para abordarlo.

Plan de entrenamiento: Walsh combina el surf con el trabajo en el gimnasio, los ejercicios de respiración y el ciclismo de montaña.  

©  Masters/A-Frame

¿Qué cosas te hizo hacer?

El primer día Kirk llegó y fue a cenar con mi familia. En la cena dijo: “Bueno, acuéstate y haz un intento”. Y yo me recosté y contuve la respiración durante 45 segundos o un minuto. Luego dijo: “Ahora intenta esta técnica de respiración”, que básicamente se trataba de desacelerar el ritmo cardíaco, dejando escapar más dióxido de carbono que oxígeno. La primera prueba que hice fue de tres minutos, así de simple.

Un astro sobre la tabla: Ian Walsh, nacido en Maui, es uno de los surfistas de olas grandes más intrépidos.

© Brian Bielmann/Red Bull Content Pool


Después de eso llegó el invierno y empezamos a salir con las tablas en Jaws. Un buen día una ola me sumergió realmente por mucho tiempo. Recuerdo sacar la cabeza y tener menos de dos segundos antes de que otra enorme ola me golpeara. Y pude hacer todo lo que había aprendido en el curso. Me concentré en una respiración diafragmática, me tomé un segundo para controlar mi ritmo cardíaco y realmente lo logré. Ese día, cuando volví a casa les escribí inmediatamente un email a Andy y a Kirk diciéndoles simplemente: “No tengo cómo agradecerles lo suficiente”.

¿Cómo es tu entrenamiento hoy?

Tengo un programa bastante bueno que hago durante seis semanas antes del
invierno. Y voy a hacer un tiempo extra de entrenamiento de respiración de unos cuatro o cinco días, en el que sólo hago movimientos en la alberca, apnea estática (boca abajo en el agua conteniendo la respiración) y luego algunas inmersiones. Básicamente, acostumbrarme a contener la respiración casi hasta el extremo de la tortura.

El resto consiste en levantarme temprano y salir a hacer surf, después vuelvo, hago un segundo desayuno y me voy al gimnasio unas dos o tres horas para realizar una carga completa, sin levantar mucho peso: la mayoría de lo que se puede hacer con el propio peso como flexiones e innumerables circuitos de entrenamiento. Luego voy a comer de nuevo y suelo hacer un largo paseo en bicicleta, de 55 a 65 km. Algunos días hago pilates o yoga, a modo de reinicio tras el final de una jornada, siempre y cuando no haya buenas olas,
si no, voy a surfear otra vez. 

“Solía hacer surf durante el invierno, pero iba a un ritmo que terminaba tirado en el piso”, dice el profesional. 

© Robert Snow/Red Bull Content Pool

¿Y eso es sólo la primera parte?

Sí. Después de la primera semana, una vez que tengo todo listo, comienzo a hacer contenciones de respiración durante los circuitos de entrenamiento en el gimnasio. Hago respiraciones similares a las que haría cuando estoy bajo el agua y como mi ritmo cardíaco está muy alto, se siente mucho más parecido al surf que sólo estar conteniendo la respiración boca abajo. 

Es como un campo de entrenamiento fuera de temporada.

Exacto, sólo que en el surf no existe el fuera de temporada. Eso es lo difícil. Tienes que hacerte tiempo. Y además quiero ser capaz de hacer surf, por lo que aunque me encuentre en medio de mi  programa de entrenamiento, si surge un oleaje de final de temporada interesante en Indonesia, voy a ir y voy a surfear.

Al fin, se trata de hacer surf. Incluso el año pasado me sentí sobreentrenado y un poco alejado de mi tabla. Creo que le pasa a muchos deportistas. Podrían ser demasiado inflexibles con sus rutinas de gimnasio, cuando deberían estar invirtiendo más tiempo en su deporte.

“Los mejores surfistas entrenan todo el año y tienen entrenadores” 

¿De dónde viene la motivación para entrenar? Muchos sólo hacen surf y ya. 

Yo me di cuenta de los beneficios hace años. Solía hacer surf durante todo el invierno y después viajaba al invierno del hemisferio sur y surfeaba toda la temporada allí. Por lo general, en agosto o septiembre, el ritmo al que iba era tan alto que terminaba por el piso agotado. Ahora hace unos años que dejé de hacer esto. Prefiero terminar mis viajes, volver a casa y centrarme realmente en un tiempo de preparación para el invierno. De esta manera me di cuenta qué bien me sentía durante la temporada.

Walsh, que no podía mantener la respiración por largos períodos bajo el agua, comenzó a entrenar para sobrevivir a los revolcones de las olas gigantes.  

© Ademir Da Silva

¿Hay algún otro deporte que forme parte de tu programa de entrenamiento? 

Me metí de lleno en el mountain bike y el ciclismo de carretera después la cirugía de mi rodilla el año pasado. Y ahora me encanta. Y si las olas están muy planas, hago carreras de paddleboard a favor del viento. Y el snowboard, que es tan divertido, es definitivamente un gran entrenamiento. Hice mucho boxeo durante años, técnica, mucha velocidad, manoplas, sparring. Tenía buen cardio y me divertía mucho también.

“Empecé a pensar, bueno, no puedo simplemente despertarme, comer unos cereales y salir a hacer surf”   


Además es una buena herramienta en la vida.

Absolutamente, sin duda es una gran herramienta en general.

¿Has notado un cambio de actitud en los surfistas de cara al entrenamiento en general? Parece que ha habido un cambio en la forma en que la gente lo acepta cada vez más.

Sí, definitivamente. Diez veces y en todos los aspectos del deporte. En el camino que hacen los más jóvenes hay un gran enfoque mucho más profesional que el que existía hace 15 años. Actualmente los diez mejores surfistas del mundo tienen entrenadores y un programa de entrenamiento de todo el año. Y si miras a los mejores juniors pasa exactamente lo mismo. Una gran parte de lo que estamos viendo es la longevidad de las carreras de chicos que se han cuidado a sí mismos de una edad temprana. A la larga, podrás surfear muchas más olas si puedes estar en el agua más años y mantenerte saludable.

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04 2015 The red bulletin

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