Mark Webber

La vida del GT  

Texto: Werner Jessner
Fotografías: Greg Funnell

En exclusiva para The Red Bulletin, la ex estrella de F1, Mark Webber, se subió a un prototipo del Porche 911 GT3 RS, el más espectacular de su clase, en el legendario trazado Nordschleife del circuito de Nürburgring  

Gracias por preguntar, me va muy bien. Desde que he corrido el último de mis 215 Grandes Premios, el 24 de noviembre de 2013, mi vida ha cambiado, pero no de una manera desagradable. Muchos ex colegas han fracasado en hacer un retiro con dignidad, pasaron dos años alejados, la pasaron bien y dejaron crecer su panza sin preocupaciones, pero cuando estuvieron dispuestos a recibir nuevamente llamadas, ya nadie los llamaba. No quería eso para mí.

Cuando aún era piloto de F1 ya tenía una oferta de Porsche en el bolsillo: ser piloto de pruebas del WEC, que es el Campeonato del Mundo de Resistencia, con las 24 Horas de Le Mans como punto culminante. Ocho carreras por temporada en circuitos clásicos y sobre los prototipos híbridos, que tienen una técnica increíblemente soberbia y cuyos tiempos de vuelta están a sólo unos segundos por debajo de los de Fórmula 1 –aunque mantienen su velocidad durante 24 horas. Cuando tienes la oportunidad de subirte a una máquina así te mantienes en buena forma para conducir automáticamente. Y la grasa abdominal, de todos modos, no tiene oportunidad conmigo.

 

Mark Webber

El alerón trasero ajustable caracteriza a los modelos GT3. No es ningún detalle estético: su carga aerodinámica es una necesidad esencial en un circuito.    


Hacia el final de mi carrera en la F1 descubrí mi amor por los modelos de Porsche. Poco a poco fui encontrando un bonito, pero netamente clásico 356, un Carrera 2.7 de la década de 1970, así como dos 911 de versión GT RS de la penúltima serie.

Como un Porsche no se puede conducir en el tráfico, especialmente en Inglaterra donde yo vivo no están permitidos para la calle, la llamada de The Red Bulletin fue muy oportuna: Nürburgring, el trazado Nordschleife y únicamente nosotros, según me dijeron. Además tenían días soleados y un modelo de preproducción del 911 GT3 RS de un valor incalculable en sus manos.

Como medida de precaución, pregunté por el color antes de aceptar. Gris pizarra o naranja brillante, dijeron mis amigos. De todos modos les dije que sí. Yo soy uno de esos que elige su auto de acuerdo al color ideal. Y este varía con del modelo. Al superdeportivo 918, por ejemplo, le queda perfecto el rojo, mientras que el GT3 RS lo elegiría en verde chillón. Estuve pensando si me encargaría uno cuando iba camino al circuito de Nürburgring. 

¿Si finalmente lo voy a encargar?
Hoy voy a tener una respuesta”
Mark Webber
Mark Webber

493 hp, aerodinámica perfecta, gran corazón: el 911 GT3 RS le permite conducir en el Nordschleife a los experimentados.  

Para cada modelo de Porsche hay un mejor tiempo en el Nordschleife, marcado por un especialista en el circuito y en las condiciones ideales. El récord absoluto está en manos del 918 de 887 hp de potencia, con 6 minutos y 57 segundos. Nadie lo pudo superar. Alguna vez Walter Röhrl, también hace ya diez años, marcó un tiempo de 7 minutos y 28 segundos sobre este trazado de 20.8 km de largo, con el poderoso Carrera GT de 612 hp. Fue el segundo mejor tiempo de todos sobre un Porsche de serie. El mejor tiempo de este 911 naranja de 493 hp de potencia: 7 minutos y 20 segundos.

No soy un especialista en el trazado Nordschleife, incluso me han sobrepasado unas cuantas veces aquí. Mi vida ha pasado en otros circuitos, como en el del Gran Premio que está justo aquí al lado, del cual conservo hermosos recuerdos por haber conseguido mi primera victoria en la F1. Me gusta estar en Eifel. En general, los aficionados alemanes siempre fueron muy correctos conmigo, aun cuando durante varios años fui el rival de su máximo ídolo. En Alemania no firmo menos autógrafos que en otros lugares; más bien lo contrario.

Mark Webber

Generalmente memorizo con facilidad los trazados que son nuevos para mí. Con un par de vueltas suele ser suficiente. Sin embargo, el Nordschleife de 20.8 km es ilusorio recordarlo completamente, sobre todo porque la línea ideal en este circuito no está donde uno podría esperar. Tienes que evitar las ondas en el pavimento para sobrevivir. Hay varias curvas que se juntan en una sola o en las que tienes que girar más tarde de manera poco natural para tomar impulso en los tramos de subida. Y de estos hay muchos. Es una montaña rusa y no tiene nada que ver con ningún circuito normal, ni siquiera con Le Mans.

Incluso para el alumno que más rápido aprende de todo el mundo, adquirir los conocimientos de este circuito de manera autodidacta, con todo los secretos que esconde, saber qué bordes puedes pisar y con qué auto sin romper las llantas, si tienes que hacer un rebaje antes de encarar una subida o si puedes tomarla como vienes… Para todo esto necesitas jóvenes con experiencia.

Antes de saltar la loma en el sector Flugplatz, el coche debe ser colocado en el extremo izquierdo de la pista; una maniobra militar en quinta velocidad, a más de 200 km/h.  
Mark Webber

Eso es lo que tiene de especial el equipo de desarrollo de Porsche. En Nordschleife están casi en su casa. Por ejemplo, si dicen que en el sector Antoniusbuche, que se hace a fondo, el punto de giro es a 280 km/h, la información es válida. Tal vez me dará curiosidad a la salida, ya que me interesará saber si es que la rueda delantera derecha está completamente sobre el asfalto o si me voy a convertir en la cortadora de césped más rápida de Alemania. Básicamente, hasta ahora los chicos tuvieron siempre razón. Hay que hacer lo que ellos dicen.

Aun así, aquel día estaba feliz de que nadie esperara de mí un récord de vuelta. Confiaba absolutamente en conseguir 7 minutos 40 y después de un día de entrenamiento con el coche, también estaba seguro de bajar los 7 minutos 30. 

Mark Webber

Webber, de 38 años, corrió 215 Grandes Premios de F1. Y la primera de sus nueve victorias la celebró aquí, en el circuito de Nürburgring.


Para cualquier otra cosa tendría que invertir mucho más tiempo. Cuando lo puse en marcha sonaba en el equipo de audio hi-fi lo que sólo se puede escuchar en Alemania, Scorpions o algo así. Es increíble que se pueda escuchar Scorpions en el segundo coche de serie más rápido que Porsche haya construido alguna vez, me dije a mí mismo antes de apagar la radio. Aunque es técnicamente posible, no tengo por qué probar todo. La radio y el trazado Nordschleife son incompatibles y no me refiero otra vez a Scorpions.

El 911 GT3 RS viene exclusivamente con una transmisión de doble embrague de siete velocidades, que es operada a través de las levas de cambio. Sin embrague ni palanca de cambios, las dos manos en el volante –algo ya conocido por mí. ¿Por qué hacer el trabajo manual cuando el doble embrague hace todo mejor y más rápido de lo que yo podría hacerlo luego de 215 Grandes Premios? Qué hay que considerar, pregunté, si el motor y el aceite se recalientan. ¿Los frenos? ¿Los neumáticos? Nada, dijeron los chicos de Porsche, sólo diviértete

“Hacia el final de mi carrera en la F1 descubrí mi amor por los modelos de Porsche. Entretanto tengo cuatro de ellos”  
Mark Webber

Justo al principio del Nordschleife espera la primera trampa: en la primera curva a la derecha hay un bache que hay que esquivarlo yendo por el interior. Luego desciende hacia Hatzenbach, sigue a la derecha, para a continuación encarar la recta. La siguiente curva a la derecha es doble y se hace sin reducir la marcha. Salió perfecto. ¡Después de Hoheneichen perdí las tapas de las llantas en el borde de la curva! Ahí es divertido por primera vez.

Antes de saltar la loma en el sector Flugplatz, el coche debe ser colocado en el extremo izquierdo de la pista; una maniobra milimétrica en quinta velocidad, a más de 200 km/h. Inmediatamente después de aterrizar se pone la cuarta, el Porsche cambia automáticamente de marcha con el doble embrague. En la parte trasera ruge el motor, hay que frenar fielmente. A la salida de la siguiente curva triple a la derecha, el pequeño tacómetro digital en gran formato analógico vuelve a indicar 180 km/h.

Mark Webber

“La radio y el trazado Nordschleife son incompatibles y no me refiero a Scorpions”, dice el piloto. 

Desde la perspectiva de la cabina, la empinada cuesta abajo Fuchsröhre se ve como si fueran muchas pequeñas curvas, pero las apariencias pueden ser engañosas: ¡sólo hay que tomar la línea de descenso y punto!, me dicen los chicos de Porsche, hacia abajo y en línea recta. Sí es cierto. La compresión va totalmente hacia abajo, el velocímetro indica 260 y tan pronto como ves la ladera de frente frenas de golpe, aunque la compresión en ambas aberturas de la trompa sea tan agradable en ese momento.

Para mí es imposible recordar el nombre de cada pasaje. El lugar donde Niki Lauda tuvo el accidente lo reconozco, por supuesto, luego los dos carruseles en los que se sacude y ruge el motor y esos osados pasajes y curvas ciegas que tomas a 200 km/h y de los que sales a 170 km/h.

Mark Webber

Jaula de seguridad y sistema de audio hi-fi, rendimiento de carrera y mejores prestaciones: el Porsche 911 combina lo mejor de dos mundos.  

Es increíblemente agradable cómo el 911 GT3 RS sigue el trazado tan preciso y obediente, cuando se trata de un auto normal de calle en el que puedes escuchar a Scorpions en la radio. Antes del sector Brünnchen sentí un ruido feo, el spoiler delantero tocó el suelo cuando entré en la compresión. No pasa nada, está todo hecho de carbono, al igual que el capot y los guardabarros delanteros.

En la larga, larga recta del sector Döttinger-Höhe es peligrosa y, como de costumbre, ondulada pero a pesar de los poderosos neumáticos traseros de 20 pulgadas del 325, neumáticos que se adaptarían perfecto a un SUV, el 911 se mantiene sin esfuerzos sobre la línea. Un par de curvas más para terminar y nuevamente adentro, hasta llegar a las calles de boxes provisorias.

Al salir, se pueden oler los frenos, los neumáticos también están muy calientes. El tiempo no lo quiero saber. Hoy no estaba pensando hacer un récord. Estoy más bien preocupado por otra cosa: al final, ¿debería ordenar mi GT3 RS en verde o este naranja no será aún mejor? Tendré que meditarlo bien

EL MITO EN CARNE PROPIA… 

Schwedenkreuz, Carrusel Caracciola, Brünnchen… el trazado Nordschleife de Nürburgring encierra en sus 20,832 km sectores memorables, 73 curvas exigentes y una experiencia de conducción única, pero enfrentarse a este “infierno verde” no es sólo el sueño de cualquier piloto de carreras. Por eso el Nordschleife, casi a diario, le ofrece a sus fans la oportunidad de experimentar la fascinación de hacer un paseo turístico en el circuito con su propio auto. nuerburgring.de

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07 2015 The Red Bulletin

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