Niki Lauda im 60.000-Euro-Interview

Esta entrevista con Niki Lauda vale 60,000 euros

Texto: Stefan Wagner
Fotografía: Oliver Jiszda

Esto sería lo que cuesta una conferencia con la leyenda de la Fórmula 1 Niki Lauda, pero para The Red Bulletin el mítico piloto nos habla de la verdadera Fórmula 1 gratis y nos revela todo
  • por qué el querer ser rico es algo tonto
  • de qué se trata en realidad la Fórmula 1 y el mundo fuera de ella
  • lo que hará si logra superarlo Gerhard Berger
  • qué consejos le da a Marcel Hirscher y Dominic Thiem 

THE RED BULLETIN: Puedo agendar una conferencia con usted por 60,000 euros. ¿Me dice por qué lo vale?

NIKI LAUDA: Aunque tienes que tener en cuenta que ese es el precio del año anterior.

¿Ya subió el precio?

Claro, las conferencias no son mi trabajo principal. Lo hago como cuatro veces al año, me llegan muchas solicitudes para dar conferencias y cada vez son más. Prefiero aceptar la propuesta de alguien que haya pensado seriamente en que vale pagar ese dinero, porque Lauda lo vale. Y con 60,000 euros puedo darme cuenta de que realmente lo meditó.

Digamos que yo lo medité seriamente. ¿Cómo se prepara usted para la conferencia?

No hay preparación alguna, pero eso es algo intencional, ya que para mí la espontaneidad es algo importante. Me basta con saber en qué rubro trabajas. La última vez fue en Fráncfort, frente a 2,000 personas, y Sandra Maischberger (la periodista alemana) fue la moderadora. Llegué sólo quince minutos antes de que diera inicio la conferencia, por el slot que me dieron en el aeropueto, y no tuve oportunidad alguna de hablar con Maischberger de manera previa, ya que ella ya estaba en el escenario. ¿Y sabes qué? Fue genial que no hubiera ninguna preparación previa, fue muy divertido todo: 2,000 personas riéndose, llorando, levantándose y sentándose de nuevo. Todos estaban contentos.

¿Cuánto dura una conferencia así?

Una hora, una hora y veinte más o menos.

¿Luego se retira inmediatamente?

Me subo al avión y regreso a casa.

Hablar durante una hora o algo más sin preparación previa por 60,000 euros. Ahora tengo que preguntarle: ¿Cómo le hace uno para ser rico?

Pregunta equivocada. ¿Qué clase de tonta meta es la de querer ser rico?

Para mucha gente, eso no tiene nada de tonto.

¡Pero ser rico no es una verdadera meta! Eso sería estar haciendo las cosas al revés. Primero tengo que haber logrado algo, sólo los que logran cosas pueden empezar a ganar. Son los que están al frente. Cuando uno es impulsado sólo por el dinero, entonces no le van a salir bien las cosas. Nadie de los que han tenido éxito en los deportes de alto rendimiento ha sido impulsados sólo por el dinero.

“QUIEN COMIENZA DICIENDO QUE QUIERE SER RICO, ESTÁ TOTALMENTE DESVIADO” 

 Pero si yo, por ejemplo, me dedico a vender seguros o a escribir entrevistas, el dinero es naturalmente una buena motivación, ¿no?

Básicamente lo que cuenta es que primero encuentres algo en lo que seas bueno, algo donde puedas verter tus talentos y habilidades. Cuando lo haces bien y en el trabajo adecuado, puede que llegues a ser rico. Pero el ser rico es sólo el resultado, un plus, un beneficio extra. Quien comienza diciendo sólo que quiere ser rico, está totalmente desviado.

¿Alguna vez ha sido bueno en algo para lo cual tenía un talento promedio?

Sí, en las carreras.

¿En serio?

Empecé más por el lado técnico, haciendo mejoras a mi auto. Porque eso era por entonces lo que lógicamente se me hacía más fácil. En los comienzos aprendí a dar el máximo de mí mismo, con ese loco apetito por el riesgo que en ese momento era lo que se necesitaba. Ese era uno de los talentos de los que hablo.

¿Por qué hay personas que dicen que la escudería Mercedes es superior en la Fórmula 1?

Debido a que, hace tres años, diseñamos el mejor motor después de los grandes cambios en las regulaciones y produjimos el mejor coche.

© Julio Alvaro // Youtube

Anteriormente la F1 fue reinventada casi desde cero, porque todos los equipos estaban adentrándose en territorio desconocido. En aquel entonces se tomaron muchas decisiones sin planeación y no había de otra, no había experiencia de la cual partir. Cuando se desarrolla un producto de esa manera, ¿qué tanto depende de la suerte y qué tanto depende de la capacidad que se tiene?

La suerte no tiene nada que ver. Con la suerte no puedes construir un motor de la Fórmula 1. Depende más bien de la inteligencia y la calidad técnica que se tenga en el equipo. Primero, necesitas tener una cantidad increíble de ingenieros, los cuales tienen que saber con exactitud qué se necesita para lograr construir un motor, un auto y cómo mejorarlos de una forma continua. Ese es su trabajo.

“CREO QUE DIOS LE HA DICHO AL HOMBRE: HAZTE CARGO DEL 90 POR CIENTO DE TU VIDA. eSA ES TU RESPONSABILIDAD…” 

 Pero los otros equipos también tienen una gran cantidad de gente lista.

Tienes que encontrar a las personas adecuadas, integrarlas a tu equipo, capacitarlas durante años e instruirlas dentro de tu propio sistema. A personas bien establecidas, a ingenieros de alto nivel y a jóvenes. Necesitas potencial en distintas áreas. Mientras más amplitud de competencias tengas, más fácil te será lograrlo.

¿Así que al final, en la Fórmula 1 se trata de política de personal? ¿Eso es todo lo que se requiere? 

Se trata de resolver un rompecabezas de gente calificada, motivada, que congenien entre sí y que puedan construir un motor que sea mejor que todos los demás. Esa
es la causa principal del porqué les está costando tanto a los nuevos equipos que entran a la Fórmula 1. A nosotros nos tomó tres años reunir a nuestro equipo
de miles de personas.

Err... nope! We have no idea either... Caption ...

Err... nope! We have no idea either... Caption competition?

Usted es prácticamente el jefe de esas miles de personas. Suponiendo que para la siguiente carrera usted dejara Mercedes y se pasara de pronto a otro equipo, ¿qué cambiaría en Mercedes y qué en el nuevo equipo?

A corto plazo, nada. Se espera que este año Mercedes gane la Copa del Mundo. Y aunque otro tomara mi puesto no pasaría nada, incluso a largo plazo. Tampoco si nadie estuviera en el puesto, eso tomaría bastante tiempo en reflejarse. En el nuevo equipo al que entrara, sería algo lento también puesto que tomaría tiempo, uno no puede cambiar al personal de la noche a la mañana, todos entran bajo contrato. Y el nuevo personal que necesitarías para hacer el cambio, también entraría bajo ese esquema. No se puede hacer nada al respecto.

¿Ni aunque seas Niki Lauda? 

Claro que no, yo sólo no puedo hacer gran cosa.

“BUSCA SIEMPRE PRIMERO EL ERROR EN Ti. PORQUE SóLO ASÍ PUEDES MEJORAR”

Nadie ha tenido tanto éxito como usted en tantos niveles de la Fórmula 1. ¿Cuáles son los factores decisivos para el éxito en la Fórmula 1? ¿Qué es lo que hace uno para ser exitoso?

Eso es fácil de explicar. La Fórmula 1 es un círculo de hombres egocéntricos, que salen constantemente en televisión y al intentar hacerse los importantes, cometen varios errores. También hay de los que sólo están de posers y nunca se concentran en trabajar. Cuando uno entra con una actitud muy diferente por completo a esa competencia, ahí está consciente de cómo trabajan los demás y hace lo contrario a la mayoría, va por buen camino, entonces.

¿Como por ejemplo? 

Uno tiene que ver las cosas fríamente y guiarse por los hechos. Ignorar la charla en el paddock y evitar los rumores. Si uno viene y me dice que se ha enterado de que Red Bull ha subido 50 caballos de fuerza, entonces inmediatamente pienso lo contrario. En un noventa por ciento de los casos estoy en lo cierto.

Pero 50 caballos son mucho.

Entonces voy con Christian Horner (jefe del equipo de Red Bull Racing) a desayunar y le pregunto si es cierto o no lo de los 50 caballos de fuerza.

Pero eso es algo que no le diría.

Ya me lo han dicho. Puedo ir a cualquier lugar, a Ferrari, a Red Bull y preguntar. Gozo de cierto prestigio en la Fórmula 1.

MERCEDES AMG PETRONAS

MERCEDES AMG PETRONAS, Brackley. 10,955,368 likes · 121,409 talking about this. The official Facebook page of the MERCEDES AMG PETRONAS Formula One Team...

Pero ¿no sería algo tonto compartirle al jefe de la Mercedes Benz todos los secretos de otras escuderías?

Lo hacen, porque es un intercambio de información. Yo también estoy abierto y no me ando con rodeos. Hablo de datos duros sin más.

Yo pensaba que la Fórmula 1 era un mundo de secretos en el que había espionaje y todo eso.

En invierno puede que sí. Pero después de las primeras carreras, el mundo de secretos queda atrás. Inmediatamente se da uno cuenta de qué va la cosa. Todos los rumores quedan disueltos y ahí se constata si tenían razón. 

“Yo primero entiendo, luego la mente decide y al final intervienen las emociones”

Resumiendo, ¿dice que para obtener el éxito en la Fórmula 1, no hay que dejarse envolver en los rumores?

Simplemente hay que mantener los pies en la tierra, eso es lo más importante.

¡Señor Lauda, estamos hablando de la primera clase de los deportes de motor!

Hay que permanecer realistas. La victoria es la victoria. La derrota es una derrota. Perdiste o ganaste, y ya no hay más. Mi recomendación es mantenerse pragmático y no querer aparecer en los periódicos. No dejarse distraer del trabajo. Para mí este es el único camino.

Es un poco decepcionante el hecho de que sea tan sencillo.

¡No es para nada sencillo! Sólo suena así. Mira a tu alrededor, hay demasiados Don Nadie con cero preparación. Hoy en la mañana leí en el periódico que en Estados Unidos tenían un preso que se veía muy guapo, ahora es “El preso más sexy del mundo” o una tontería así. De hecho ya lo van a dejar en libertad. Leer algo así me trastorna. ¿Qué tan locos nos hemos vuelto? ¡Es que no es él, sino nosotros! ¡No puede ser que salga en los periódicos, sólo porque es más guapo que los otros presos! Y los jóvenes lo toman como algo normal. Crecen con la locura. Y luego, por supuesto, crece esta necesidad de querer ser el centro de atracción.

Pero eso es algo que carece de importancia, ¿no?

Para ti, tal vez. Pero no para mí, porque veo a diario a personas que para nada se esfuerzan, por estar distraídas siendo el centro de atracción. Ya no ven al buen desempeño como algo importante, ya que todos quieren ser populares. Eso pasa en la Fórmula 1.

© Leisepeter // Youtube

¿Aconsejaría a no tomar en serio la opinión de la gente y sólo mejorar el desempeño?

Al cien por ciento cierto.

¿El no preocuparse por lo que otros piensen nos ayuda a mejorar?

Sí y me gustaría añadir que, cuando cien personas dicen que algo es lo correcto, entonces voy en la dirección contraria. Siempre he hecho eso, ver lo que los demás idolatran y hacer lo contrario. Haz la prueba un día, simplemente haz lo contrario de lo que hacen los otros. Entonces estarás en un 95 por ciento en lo correcto.

“¿Qué debiera hacer, pelearme con una abuelita de 70 años en frente del parlamento?”

Eso es muy arrogante, señor Lauda.

No entiendo que hay de arrogante en hacer lo correcto. ¿Conoces el libro de las escusas? (Se refire al libro The Racing Driver’s Book of Excuses que existe dentro de la escena de los deportes de motor).

No.

Pero si es muy famoso. Ahí viene todo a lo que puedes culpar. A las llantas, manejo, motores, clutch, todo. Es un bestseller de los deportes de motor, sólo que a mí nunca me ha interesado porque siempre he dicho: “Primero piensa en ti, tonto. Busca siempre primero el error en ti. Porque sólo así puedes mejorar”.

Pero ¿si de plano las llantas son muy malas en una competencia?

Ah, entonces regocíjate, porque las llantas ponchadas son de lo más cómodo, sigues siendo genial porque no tienes culpa de nada. Sólo que hay un pequeño problema y es que con eso nunca vas a alcanzar el éxito. Tu tarea es saber qué es lo que pudiste haber hecho mejor, ¿qué hubieras hecho para ganar a pesar de tener una llanta baja? Y es justo ahí donde empieza lo incómodo. En un análisis profundo de ti mismo y tus decisiones.

¿Aunque las llantas sean las culpables, tengo yo que asumir la culpa?

Sí, si realmente quieres lograr algo, tienes que preguntarte: “¿Por qué no arrastré hasta la meta a esas condenadas llantas ponchadas?”. En el deporte se aprende a pensar de ese modo.

¿Qué es lo que le sigue fascinando de la Fórmula 1?

Es muy fácil. Cuando has sido ya dos veces campeón del mundo, quieres serlo por tercera vez. Es más difícil mantenerte a la cabeza y más fácil para los otros ir
detrás de ti. Ferrari, Red Bull, ellos la tienen más fácil, sólo tienen que copiarte.

“¿CONDUCIR UN AUTO FóRMULA 1? ESO PUEDE HACERLO CUALQUIERA QUE SEPA MÁS O MENOS CóMO MANEJAR”

 Realmente me refería a algo en general. Porque la Fórmula 1 y usted no van uno sin el otro, ¿verdad?

Fue una casualidad que Dieter Zetsche, de Mecedes Benz, me haya preguntado si quería unirme a su equipo hace tres años y medio. Y ahora me divierto, pero no
estoy obsesionado con la Fórmula 1.

Mucha gente añora la vieja Fórmula 1, Usted quizá no, pues no tiende mucho al sentimentalismo.

Correcto. Así es.

Y si le pregunto si piensa que la F1 ahora es mejor que la de hace 30 años, entonces me dirá que esa no es una buena pregunta porque esa compa-ración no nos dice nada.

Exacto, no tiene sentido. Es como hablar del clima. A veces mi esposa se queja del clima y dice: “Qué horrible clima el de hoy”. Yo no digo nada al respecto. ¿Sabes por qué? Porque es algo sobre lo que no puedo hacer nada al respecto. Y no me molestan las cosas en las que no puedo intervenir. ¿En qué me ayudaría el molestarme? Y sin embargo, te digo
que me gusta más la Fórmula 1 actual.

Ah, ¿sí?

Debido a que nunca podría ser una parte positiva de esto, si siempre estuviera pensando en lo hermosa que fue la Fórmula 1 de antes. Esa es la razón.

Eso es bastante pragmático de su parte.

No creerías qué tanto me emociono con lo hermoso que fue en Nürburgring, ahí había verdadera acción, hurra, hoy es tan aburrido porque nadie sale quemado, simplemente. (risas).

© EuropaSman // Youtube

Ya en serio. Lo que no logro entender es cómo hace para apartar de una sus emociones de todo.

¡Ah! Pues, simplemente ignorándolas.

Eso es exactamente lo que no entiendo. Las emociones no se pueden ignorar.

Hay algo dentro de mí que me dice que tengo que ir directo al grano. Cuando estoy sentado en alguna parte y viene alguien, me hace la plática y me empieza a contar sobre el clima, en mis adentros eso me empieza a volver loco, por lo que me voy inmediatamente. Ya que eso es algo que me quita el tiempo. De hecho, a menudo soy criticado por mi manera de ser tan directa…

¿Es usted tan directo?

¡Seguro que sí! Si yo, por ejemplo, te pregunto cuándo fue la última vez que te afeitaste la cabeza y cómo le haces para que ese milímetro de cabello que tienes quede todo parejito, ya que es algo que me interesa y me lo quiero cortar así, mi esposa no entendería eso. Ella diría: “De ninguna manera puedes preguntarle por qué se rasura así la cabeza”. Mi respuesta: “¡Claro que puedo, porque es algo que me interesa! Y cuando hago la pregunta directa, pero de una manera amable y natural, obtendré una respuesta de la misma manera”. Así que, dime: ¿Cómo te cortas el cabello? 

Con una rasuradora eléctrica, sin el peine-guía.

Nada mal. Siempre me rasuro en húmedo, pero de repente me llevo todo el cabello. ¿A cuántos milímetros la ajustas?

A ninguno, sólo me rasuro directamente sin peine-guía.

¡Mira! Ya tengo mi respuesta. Me interesó, pregunté y ahora sé que me compraré una rasuradora eléctrica para probar un corte. Así funciona. ¿Y fui indiscreto?

No, para nada. ¿Quiere saber algo más sobre mi corte de cabello?

No, muchas gracias. Siguiente pregunta, por favor.

Lauda Montezemolo Ferrari

Niki Lauda en 1974 con el jefe del Neo-Team, Luca di Montezemolo, y el empresario fundador Enzo Ferrari. 

© Imago/Milestone Media

¿Le gustaría hoy en día manejar en la Fórmula 1?

No. Ya he manejado lo suficiente. Pero si te refieres a que si me hubiera gustado más manejar en la actualidad que en aquel entonces, yo te respondería que sí, lógicamente. Sólo que ahora hubiera ganado 50 veces más que en ese entonces y no estaría corriendo ningún riesgo. Este es el mejor momento para ser un piloto de carreras.

Sin embargo, muchos aficionados dicen que antes ese deporte era más emocionante.

Qué tontería. La emoción es la misma de antes. Ahora con todo el soporte técnico, te acercas más a tus límites físicos. El -manejo es más extremo. La diferencia es que quien en ese entonces “volaba” en las carreras, se veía como yo, si tenía suerte. Y si vuelan hoy en día no pasa nada. Sin embargo, el reto de conducción es igual de fascinante.

“El camino más corto entre el inicio y la meta de una carrera es usar eficientemente el tiempo”

¿Cuál de los pilotos actuales hubiera sido un fuerte rival para usted?

Un Vettel, un Hamilton, un Rosberg habrían sido entonces tan buenos como lo son hoy.

¿Hubiera vencido a Lewis Hamilton en ese entonces?

Sí.

¿Le hubiera gustado a él escuchar eso?

No puedo contestar esa pregunta con una negativa.

¿Se refiere a que ese deseo de vencer a los demás sigue en su mente?

Por supuesto. Como piloto se aprende a pensar así. No te puedes permitir pensar de otro modo, así que no lo haces. Tan simple como eso.

Die brisantesten Stallduelle der Formel-1-Geschichte

Nico Rosberg gegen Lewis Hamilton ist ja Kindergeburtstag. Wir werfen einen Blick auf die heißesten Stallduelle und brisantesten Team-Rivalitäten der Formel-1-WM.

¿La lógica es para usted la solución a todos los problemas, dentro y fuera de las pistas?

Por supuesto. El camino más corto entre el inicio y la meta de una carrera es usar eficientemente el tiempo. No pierdo el tiempo porque quiero tener un rato para mí, reflexionar sobre nuevos asuntos o simplemente no hacer nada. No, no me gusta no hacer nada, pero me refiero a tener libertad. 

Lo más preciado es la libertad. Pero, ¿qué es la libertad? 

“Antes estaba concentrado en sobrevivir, ahí no era posible llorar”
Niki Lauda sobre su época de piloto

 El poder elegir una profesión. El decidir por uno mismo, sin depender del resto. Eso significa que puedo levantarme a las seis o a más tardar a las siete de la mañana, sin importar a qué hora me haya acostado. Entonces empiezo a apurarme lo más que puedo a lo largo del día. Para entonces tener una o dos horas al medio día en las que no haya planeado nada, solo para mí. Qué bien, ¿no le parece?

¿Cuánto duerme?

Necesito mis ocho, nueve horas. Hoy tendré un día muy apretado porque volaré a Milán esta tarde a las seis. Eso significa que estaré regresando a casa como a la una de la mañana. Pero así es. No traería nada bueno si me quejara.

La ciencia dice que las emociones conducen a la mente.

¿En serio?

Sí. Nuestras emociones guían, la mente conduce. Excepto por usted.

Lo dirás de chiste, pero en mi caso sí es al revés. Esto es en serio, primero entiendo, después la mente decide y al final intervienen las emociones. Me critican mucho por reaccionar sin emociones, mi esposa (la segunda mujer de Lauda, madre de sus gemelos de seis años y quien le donó un riñón), por ejemplo, me llama ¡El pescado frío! ¡Ella siempre me llama el pescado frío!

Rush, una película sobre Niki Lauda…

© KinoCheck // Youtube

Hace usted ironía sobre su manera de ser; juega con su imagen de parecer malvado, distante y sin corazón, pero la realidad es que se ha vuelto mucho más benévolo en los últimos años. Lo dice todo el mundo.

Exacto, pero Birgit a veces no entiende cuando estoy siendo irónico sobre mi persona. ¡Pescado frío! ¡Pescado frío! (Se ríe alegremente).

¡Su mujer lo dirá en broma, señor Lauda!

Yo lo encuentro chistoso, pero ella no (vuelve a romper en risas). Lo dice en serio y siempre le respondo: “¿Por qué no me entiendes? Era sólo una broma”. Y ella siempre me replica: “¡No era ninguna broma!”. Y así siempre es con nosotros en la casa.

Pero no da la impresión de ser un hombre infeliz.

Estás en lo correcto. No lo soy.

Pero llora con las películas tristes.

¡No, no, es con las de chistes!

En su libro (Hablemos de dinero, 2015) dice que lo hace con las películas tristes.

Pero no importa lo que dice ahí. Porque ahora lloro con las de chistes igual que con las tristes.

Pero ¿no lo dice en serio o sí?

Sí, si está bien actuada, la mayor tontería me puede sacar lágrimas. Pero solamente un ratito. Entonces me digo: “¿Eres tan tonto que te pones a lloriquear con esa babosada?”. En ese momento me sorprendo de mí mismo y se me pasa.

A los 25 o 30 años no era así.

No, gracias a Dios. Eso llegó con el tiempo.

¿Ahora es mejor?

Para mis allegados, sí.

“Decir que no tienes tiempo para eso es algo arrogante, es algo que no se debe de hacer cuando se es famoso”
Niki Lauda sobre por qué él siempre regala autógrafos

¿Para usted también? Me refiero a que si desaparece la presión.

La presión no desaparece si uno se sienta a ver la televisión y lloriquea tontamente.

Quise decir que ahora podemos ver facetas que antes estaban ocultas.

Antes estaba concentrado en sobrevivir, ahí no era posible llorar. Si, por ejemplo, estás triste porque te mandaron a dormir con el perro, entonces nunca hubieras podido conducir en las carreras. En ese entonces, yo estaba concentrado al ciento diez por ciento en ese egoísmo, en la necesidad de sobrevivir y en la victoria. Si no hubiera sido así, ya estaría muerto. No había lugar para otras cosas.

Algo así sucede sin quererlo por lo extremo de la situación, ¿no?

No, es algo que se decide conscientemente, cuando alguien sufre un accidente en frente de ti, corres a ayudarlo y ves que la barrera de contención atravesó su estómago, en ese momento tienes que hacer algo sin que nada nuble tu mente. Y nos tenemos que enfrentar a eso a cada rato. Vi morir de uno a dos de nosotros cada año. Así que debes aprender a lidiar con ese tipo de situaciones.

Escribió en su libro que fue un momento de felicidad cuando despertó en el hospital después del accidente y que su primer pensamiento en ese momento fue: “Ahora soy uno de los dos del año. Pero sigo vivo”.

Sí, así fue. Por medio de enfrentar lo duro de ver los accidentes de personas con las que habías hablado cinco minutos antes, desarrollas ese mecanismo de defensa.

No el dejarte influenciar negativamente y por eso manejar más lento, pero sí a aprender a tener más cuidado. Siempre me dije a mí mismo que el error que vi que le pasó a alguien no dejaría que me ocurriera a mí también.

Pero ¿y si a 280 km/h se llega a romper la suspensión de la llanta?

Entonces eso es sólo mala suerte. Tienes que aceptarlo.

¿Conoce el miedo, señor Lauda?

Básicamente no, no tengo miedo de nada porque sé que todo tiene una solución.

Bueno, hay un par de cosas… Ahora no estoy hablando de una transmisión rota. Usted tiene hijos, usualmente uno se preocupa.

Ese es el punto del que hablé antes sobre lo del clima, de que no me gustaba hablar porque no tenía sentido. ¿Te acuerdas? Creo que Dios le ha dicho al hombre: “Tienes que solucionar el noventa por ciento de tu vida. Es tu responsabilidad. La tuya y la de tus seres cercanos”.

¿Y el diez por ciento restante?

En ese porcentaje no puedo influir, por eso no pienso en eso, no trae nada bueno.

Pero la mayoría de la gente hace lo contrario, se preocupan un noventa por ciento por las cosas. Tienen mucho miedo de que pueda pasarle algo a sus hijos, temen perder su trabajo, enfermarse, algo que les depare el destino. Y usted hace lo contrario, señor Lauda. Dice que procura tener en sus manos el noventa por ciento y que del resto no se preocupa. Le envidio un poco por esa manera de ver la vida. Suena a que vive sin preocupaciones.

Simplemente no me pongo a especular si le podría pasar algo a mis hijos o no, esa es la diferencia. Sólo tomo todas las precauciones posibles y en esto queda mi noventa por ciento. Y si algo llega a pasar me pega aún más duro, porque no soy para nada un frío pez. Otra cosa que está mal es el ponerse a fantasear en algo que no queda en nuestras manos, algo en lo que no podemos influir. Porque entonces si nada sucede, uno se ha preocupado por algo sin una buena razón. Eso tampoco es inteligente.

¿Conoce a Dominic Thiem?

¿El jugador de tenis? Yo no lo conozco en persona.

Sí, ya lo ha conocido. El condujo a su lado en un semáforo a altas horas de la noche, en la carretera de circunvalación de Viena, después de haber jugado un partido en un torneo en el Wiener Stadthalle. Él le reconoció y luego condujo todo el camino de la carretera de circunvalación, después se detuvo y tocó su ventanilla para pedirle un autógrafo, después le invitó a asistir a su partido en el Ayuntamiento al día siguiente. Pero usted no fue…

Pero… ¿Por lo menos le di un autógrafo?

Sí, aún lo conserva. ¿Qué tan seguido le pasa que lo persigan manejando?

Seguido, muy seguido.

En el caso de (el esquiador) Marcel Hirscher, las cosas se pusieron tan mal, que terminó encerrándose en su casa.

Él tuvo que haber aprendido a lidiar con eso. Porque cuanto más famoso se es, más cosas así van a pasar.

Él dijo que la gente lo había perseguido conduciendo en la autopista, lo siguió hasta el baño, lo filmaron orinando y luego lo publicaron en YouTube.

Conozco el caso, hay de todo. Cualquier cosa puede pasar, pero uno tiene una responsabilidad hacia los demás, aun de los que quieran filmarte al orinar. Y si esa persona todavía quiere un autógrafo, se lo tienes que dar después de haberte lavado las manos. Porque decir que no tienes tiempo para eso es algo arrogante, es algo que no se debe de hacer cuando se es famoso.

¿Realmente le da un autógrafo a todo el que se lo pide?

Lo hago porque es la manera más elegante y eficiente de salir de la situación. ¿Hasta una foto? Por supuesto, venga, tómela rápido. Luego les dices a las personas que no sujeten la cámara al revés debido a los nervios. ¡Clic! Y es todo. Recientemente una persona se metió en un lío en un restaurante y le dije: “Póngase aquí, al lado”. Le di a mi mujer la cámara y Birgit nos tomó la foto.

“Ahora manejo de una forma muy disciplinada”

 Pero ¿cuando no tiene tiempo?

No lo entenderían, dirían que soy un arrogante. De cualquier forma, siempre llego media hora antes y eso no pasa.

¿Y si debe subir a un avión y no tiene tiempo?

No tendría reparo. Si alguien me ve una vez en su vida y me niego. ¿Te imaginas? Diría que no me quise tomar una foto con él. Que soy un cerdo arrogante.

¿Todavía conduce rápido de aquí para allá?

Manejo de una forma muy disciplinada. Hace poco una cámara en la carretera del sur me tomó una foto cuando iba a 160. Estuve enojado dos días por eso, que tonto fui al salirme de mi velocidad usual de 150, donde no hubiera pasado nada.

¿Puede manejar un auto Fórmula 1 de ahora?

Sí, por supuesto, no es tan difícil. Sólo que sería diez segundos más lento. Eso puede hacerlo cualquiera que sepa más o menos cómo manejar.

Usted va a competir en un BMW M1 contra Gerhard Berger y Hans Joachim Stuck, entre otros, por el Gran Premio de Spielberg. ¿Está emocionado?

Estas carreras son muy divertidas. Sólo haces ¡clic! y todo vuelve a ser como en los viejos tiempos. Fue divertido. Aun cuando nos pusieron en los antiguos coches de Fórmula 1 en el Spielberg de los años anteriores, fue genial sin que importe que tontamente me metí al cockpit y ya no podía volver a salir de nuevo. Pero lo mejor fue que, apenas te sientas, recuerdas todo de golpe. Sabes dónde está el interruptor para tal o cual cosa, la presión del combustible,todo… a pesar de que ya ha pasado mucho tiempo desde aquellas carreras.

¿Qué pasaría si Berger le lleva la delantera?

Lógicamente intentaría rebasarlo. Pero Prost es el peor de todos; conduce como un idiota cuando está delante de ti. Me acerco a él y le digo: “Estás loco. Si me hubieras esperado un poco, podríamos haber ido rueda a rueda, habríamos hecho maniobras uno contra el otro”, pero es algo que no entiende.

¿Así que un piloto de carreras nunca dejará de serlo?

Sí, incluso ahora no me gusta quedar atrás nunca.

¿Y si un viernes por la tarde alguien se le adelanta en el tráfico de la carretera de circunvalación de Viena?

No me importa eso. ¿Qué debiera hacer, pelearme con una abuelita de 70 años en frente del parlamento? Pero hay que decir y admitir que existen conductores estúpidos en realidad, unos te provocan, otros rasgan el carro y algunos realmente hacen cosas verdaderamente estúpidas. Puede que enciendas las altas en manera de aviso y de todas formas se paran enfrente de ti deliberadamente y no se mueven. He visto de todo. Y si alguien logra hacerme enojar en serio, entonces habrá una situación vial que no olvidará. Y si de plano él no se lo esperaba, me quedaré parado frente a él, sólo asegurándome de que me vea. Y luego me daré a la fuga. (Se ríe).

Seguir leyendo
07 206 THE RED BULLETIN

Siguiente historia