Pep Guardiola

Así lo consigue Pep Guardiola

Texto: Martí Perarnau
Fotografías: Getty Images
Ilustraciones: ILOVEDUST

Porque es más que un entrenador de futbol. Porque escucha más de lo que habla. Porque aprende más de lo que enseña. Es un niño, un filósofo, un ladrón, un perfeccionista, un amante y una persona frágil. El escritor Martí Perarnau lo acompañó durante un año y lo conoce mejor que ningún otro periodista. Para The Red Bulletin analiza al fascinante Pep Guardiola    
Martí Perarnau
Martí Perarnau

El escritor español Martí Perarnau conoce al catalán mejor que cualquier otro periodista. Durante un año siguió al entrenador del FC Bayern Munich e investigó sus métodos. Para nosotros, Perarnau analiza lo que todos podemos aprender del mejor coach de futbol del mundo: en términos de deporte, humanidad y moda. 

1 RECONOCE LAS BUENAS IDEAS. Y RÓBALAS 

En primer lugar, vamos a desmitificar a Pep Guardiola. Todo el mundo dice que ha reinventado el futbol. Pero no lo hizo. Quizás su mayor talento sea otro: observar atentamente y escuchar aún con más atención. Puede absorber los métodos de trabajo de sus colegas como una esponja. Puede reconocer las buenas ideas. Luego se las roba y las incorpora a un nuevo concepto general.

Acerca de esto he hablado mucho con el mismo Pep y con su amigo Ferran Adrià, considerado el mejor chef del mundo –y lo sigue siendo sin duda, a pesar de haber cerrado su restaurante ‘El Bulli’. Adrià lo define con exactitud: “Pep no es un creativo, es un innovador”.

Al principio de su carrera de entrenador, Pep se dedicó principalmente a dos cosas: viajar y leer. Luego pasó por algo que él llamó “viaje iniciático”. En este viaje se sumergió en el trabajo de otros entrenadores, muy diferentes entre sí. Los escuchó atentamente durante horas interminables y destiló la esencia de cada uno de ellos. Incluso años después recuerda esas lecciones. De vez en cuando se refiere en sus comentarios a cosas que aprendió de gente como Cruyff, Menotti, Lillo, Bielsa o Sacchi.

Por otro lado leía mucho –y todavía lo hace. Es un experto en la historia y la evolución del futbol. Esta experiencia es la base con la que puede recoger las ideas de otros entrenadores y ponerlas en práctica en el momento indicado. Por ejemplo, el “falso delantero” ya existía en Argentina y en Hungría desde la década de 1950. Guardiola sacó del cajón esta posición en 2009, el día antes del partido decisivo de la liga entre el Real Madrid y el FC Barcelona, utilizó a Lionel Messi para cumplir ese rol y su equipo ganó en el estadio de su eterno rival por 6-2.

2 SÉ CURIOSO COMO UN NIÑO

Pep lee todo lo que piensa que podría ser de su interés. Tanto si se trata de futbol, de otros deportes o del proceso de creación de una obra musical. Cuando vivía en Italia viajó cientos de kilómetros para conocer personalmente al entrenador de voleibol argentino Julio Velasco, sólo porque había visto una entrevista suya en la televisión y quería aprender de él.

Durante una cena con personalidades importantes pregunta mucho más de lo que contesta. Puede ser una reunión con un gran maestro de ajedrez, un premio Nobel de economía o el entrenador de un equipo de futbol femenino. Sin importar el rango que ostenta su interlocutor, Guardiola pregunta y pregunta con la curiosidad de un niño. No pregunta por cortesía, sino por un interés propio. Es un filtro para los pensamientos y las ideas de otros –y un genio para transferirlos a su propia disciplina.

En su círculo íntimo habla sin parar, sobre todo incorpora nuevas ideas para el debate

Ejemplo: constatamos que su método para analizar al rival es muy similar al del campeón mundial de ajedrez Magnus Carlsen. Esta idea le fascinó. Desde ese momento lee todo lo que tiene a su alcance sobre ajedrez, para aprovechar otros paralelismos entre este juego y el futbol.

Además no sólo hay un Pep que se limita a escuchar, también está el que habla. En su círculo íntimo habla sin parar, sobre todo incorpora nuevas ideas para el debate. Su frase favorita en estos casos es: “¿Y qué haríamos si… ?”.

Pep Guardiola

3 CONVÉNCETE DE TU OBJETIVO

Confieso que tuve mis dudas cuando Pep llegó al Bayern Múnich. Durante meses –observaba que los entrenamientos eran mucho más intensos que lo que el equipo acostumbraba– se pudo apreciar cuán difícil era para él adaptar su sistema de juego a un nuevo equipo. Y que a los jugadores que estaban acostumbrados a un estilo de juego totalmente distinto también les era extremadamente difícil aprender el “nuevo lenguaje” de Pep.

“Para ser mejor, primero debes ser peor” 
Pep Guardiola

 Él, sin embargo, no dudó. “¡Vamos a lograrlo!, decía cada vez que le transmitía mis inquietudes. “Para ser mejor, primero debes ser peor”. Cada gran cambió en el estilo de juego de un equipo exitoso –¡y los bávaros eran el mejor equipo del mundo cuando asumió el cargo Pep!–
significa dar un paso atrás. Esto es algo bastante lógico. La confianza se pierde, la seguridad se pierde, la dinámica se pierde. Se necesita tiempo y perseverancia para construir algo nuevamente, distinto y mejor. ¡Las derrotas suelen ser el precio del progreso!

Pero cuidado, el convencimiento no significa ceguera. Tienes que estar obsesionado con tus propias ideas, pero al mismo tiempo no hay que bajar la guardia y ser autocrítico. “Puedes criticarme todo lo que quieras, nunca me podrás criticar más de lo que ya me autocritico”, me dijo una vez Pep, cuando estábamos hablando de un mal partido de su equipo. “Mi forma de jugar es mi forma de jugar, pero hay muchas otras completamente diferentes que te pueden llevar al éxito tanto como las mías. No es relevante si mi sistema es el mejor. Pero es el mío”. Así es que piensa Pep Guardiola.

4 SÉ APASIONADO EN LA COMUNICACIÓN 

Ser un equipo significa formar un núcleo y hacer de las individualidades un funcionamiento conjunto. La herramienta más importante para esto es la comunicación. Es una herramienta difícil de dominar ya que, mal utilizada, puede lograr un mal resultado con el mejor concepto.

Pep Guardiola libro Herr Guardiola

Herr Guardiola

Pep Guardiola es un genio. Los expertos en futbol no titubean sobre eso. ¿Pero qué puede aprender la gente que no está interesada en el futbol del director técnico mundial del año? El periodista Martí Perarnau te lo explica en las 320 páginas de su reciente y primer libro como escritor.  

 Y todo es aún más difícil cuando debes transmitir tus ideas y tus convicciones en un idioma que no es el tuyo. En el entrenamiento del Bayern se hablan seis idiomas. La base es el alemán, que Pep ya aprendió, luego el inglés; con algunos jugadores Pep habla en catalán, español, francés o italiano. Estas conversaciones se llevan a cabo con una visible pasión y cuando la comunicación verbal no alcanza, Pep utiliza gestos para ayudarse. Abraza a sus jugadores, les da palmadas en la espalda, los besa, los motiva a dar más de sí mismos. Y ellos le responden de la misma manera. Se puede ver como Ribéry o Boateng se alegran con Pep cuando hacen goles, para comprender que la buena comunicación requiere pasión.

Guardiola es de sangre caliente. Sufre durante los partidos, se entristece, se ilumina, envejece visiblemente, recrimina a los árbitros… Toda esta energía se la transfiere a sus jugadores. Ellos saben que él está dispuesto a pelear con ellos y por ellos, a apoyarlos, a conducirlos por caminos que ellos mismos no creían ser capaces de transitar.

Pep Guardiola es como el aceite vertido sobre el fuego: el resultado es más y más fuego.

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05 2015 The Red Bulletin

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