Rally Ricardo Triviño

Ricardo Triviño, un as al volante

Texto: Alejandro Serrano
Fotografía: Rubén Márquez

El piloto mexicano de rally nos platica sobre esa experiencia en la que persona y automóvil son uno

THE RED BULLETIN: Muchos nos preguntamos cómo logras manejar un auto, a esa velocidad, con ese control. Parece que dejas de ser humano y te vuelves un animal de la velocidad, y que cada centímetro que recorres tu cuerpo y mente ya lo tienen contemplado. ¿Cómo haces para alcanzar esa maestría?

RICARDO TRIVIÑO: Desde el momento en el que me siento y me abrocho el cinturón, el primer paso es sentir los instrumentos: dar dos, tres frenadas, ver si el auto frena recto o si se ladea.

Debo detectar que el auto está bien alineado, es decir, que el volante se mueve de forma recta y que, con muy poco movimiento, siento la dirección del coche y que los amortiguadores funcionan como deben. Eso te lo da la experiencia, el percibir que las cosas van bien para poder ir rápido.

Es como una comunicación, donde el volante debe decirte que tienes el control de todo y no sólo de la dirección.

Sí. Debe decirme: “Siéntete seguro”. Con eso, en la carrera puedo correr a 200 km/h sin el temor de que haya sustos en el camino.

Para llegar a esa seguridad, ¿te refieres a que tienes que sentir cualquier variación en el movimiento de la carrocería?

Claro. En los rallies jugamos mucho con la inercia del auto. Muchas veces entramos muy trabados a una curva, pero con toda la intención de hacerlo así. Tienes que lograr “aventar” el auto para que entre a la siguiente curva. El carro es largo y por eso hay que jugar mucho con las inercias del auto. Se trata de balancearlo y dejarlo ir, no de tenerlo muy amarrado.

¿Es como un estira y afloja?

Exacto.

Cuando aprietas o aceleras, ¿de repente sueltas el control para que se deje ir?

Sí, para que se deslice y el auto no pierda velocidad. Entre más lo deje libre, más aprovecho tanto el interior como el exterior del camino, para tomar ventaja de todos los centímetros de la pista. Siempre intento utilizar el espacio perpendicular, desde donde comienza el camino hasta donde termina. Y, por otra parte, trato de llevar el auto lo más recto posible y no deslizarlo por mucho tiempo.

Y en rallies en la nieve, ¿haces lo contrario?

Sí, ese es el truco.

¿A qué te refieres?

Es un avance muy cruzado; es decir, si entro a una curva que va hacia la derecha, la inercia debe ir también a la derecha, pero la dirección del auto va a la izquierda. En nieve el secreto está en derraparlo mucho para tener velocidad. Cuando no hay nieve lo haces muy fino. Es un manejo muy similar al de la Fórmula 1; esto es: con más agarre al pavimento y menos derrape.

“Eso te lo da la experiencia, el poder sentir que las cosas van bien para poder andar rápido”
Ricardo Triviño

¿Qué objetos te indican que se está derrapando el auto?

No hay instrumentos, es una sensación de todo el paquete. Lo sientes con tu trasero, la cadera y en el volante. No escucho mucho realmente porque uso casco. Sólo oigo el motor y al copiloto. Pero uso el sentido del tacto y el visual todo el tiempo.

“Sentir quE vas bien Te PERMITE ir más rápido”
Ricardo Triviño

 ¿Te sirve de algo escuchar el motor?

Sí, para saber si el auto está trabajando bien y para hacer los cambios de velocidad. Todos los hago con el oído. Algunos usan las señales en el tablero y con algún otro instrumento, yo soy más de trabajar según el oído.

¿Qué otras cosas haces para conectarte con tu automóvil?

Al acabar cada tramo, trato de revisar presión de llantas. En cada pausa tenemos tres minutos para revisarlas y, si una llanta tiene más presión que la otra, esto puede llegar a provocar que el auto se deslice más de lo debido.

Todo tiene que estar bien calibrado…

Así es. Además, hay otros indicadores que no aparecen en el tablero. Una señal de que estás manejando bien es cuando las cuatro llantas se desgastan igual. Me costó trabajo aprender a hacer esto. Cuando comencé a desgastar los neumáticos de forma balanceada fue que empecé a correr mucho más rápido. Todo debe estar en su punto exacto para subir al podio.

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02 2016 the red bulletin

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