Tito Villa

Tito Villa, más allá de la opinión

Texto: Alejandro Serrano
Fotografías: Getty Images

Para ganarse a la gente el futbolista del Querétaro Emanuel “Tito” Villa hace a un lado los juicios de valor y simplemente se enfoca en hacer las cosas que funcionan y entregarse a los resultados

Un jugador de futbol es una de las personas más observadas, incluso cuando está fuera de la cancha. Las opiniones de la afición se pueden formar basadas en el más mínimo error o acierto. Desde fallar un penal hasta decir unas palabras equivocadas en una entrevista afectan la opinión de los fans del futbol de forma determinante, y más aún si se trata de un extranjero, en tal caso las ideas preconcebidas jugarían a favor o en contra.

Para el futbolista argentino Emanuel “Tito” Villa, el reconocimiento de los hinchas mexicanos fue algo que llegó y se ha mantenido, pero no porque se propusiera ganarse a la afición y hacerla ver lo que vale. Para él, es cuestión de entrega sin esperar algo a cambio. En su mente no existe el miedo a que las personas hablen mal de él. No hay esa expectativa de que digan cosas buenas por sus logros. Hay entrega y respeto hacia los demás simplemente. Esto fue lo que hizo que los aficionados nacionales le regresaran el reconocimiento y cariño, tenga buenas o malas rachas. Y de ambas ha tenido suficiente.

Antes de llegar a México, Tito jugaba con el equipo argentino Rosario Central. Después tuvo lugar el acercamiento con el Atlas de Guadalajara. “Llegamos a mediados del 2005, cuando se acercó la gente de Atlas por primera vez. Tenía muchas ilusiones de poder salir de mi país. Hacer mi carrera afuera”. En ese momento no se dio la oportunidad para Villa, ya que el Rosario Central iría a una copa sudamericana. “Había cosas importantes por jugar y en ese entonces no pude salir. Tras esos meses, volvió a surgir la opción y logré hacer mi traspaso”. Tito se había quedado con la ilusión, con esas ganas de poder ir a México.

“La carrera del futbolista siempre es dura. me fui de mi casa a los 16 años”
Emanuel “Tito” Villa

Y no iba a dejar pasar la oportunidad. Se le cumplió y no encontró muchos obstáculos a su llegada. “Me agradó mucho la manera de ser del mexicano. Son muy amables, muy serviciales. Es gente dispuesta a ayudar”. No obstante, al principio se dio cuenta de que había una idea generalizada de los argentinos. “No digo que seamos así, pero no todos los argentinos tenemos esa forma de ser. Las personas que conocí, con quienes pude enlazar una amistad, ellas mismas nos decían que los argentinos eran más, bueno, no quiero decir la palabra, mejor”, confiesa. “Se cree que somos pesados, engreídos, como si supiéramos todo. Pero no, no es así. No todos tenemos esa manera. La gente nos decía, la verdad es que son a toda madre”.

Tito Villa

El delantero Emanuel “Tito” Villa viste el dorsal número 30 del Queretaro desde el 2014.

Para Villa, esta percepción positiva que los mexicanos han tenido de él proviene de sus acciones: “Lo que uno es dentro del campo también lo debe reflejar afuera de él”. Pero hay algo más que sólo dedicarse a hacer el trabajo bien. Villa juega, habla e interactúa desde el respeto por los demás: “Si me toca firmar autógrafos media hora, lo hago. Si me cruzo con alguien en la calle, me puedo poner a charlar sin problemas. A medida que fueron pasando los años, la gente vio eso”, asegura el argentino. “Más allá de tener buenos o malos momentos, siempre fui un jugador que lo ha dado todo. Eso la gente me lo ha reconocido siempre. En todos los equipos donde he estado, como delantero, como goleador, me han tocado malas rachas y también excelentes”. Tito se considera un tipo entregado en lo que hace y allí enfoca su energía, que no es poca.

La lógica detrás de esta generosidad de Villa es simple: “Nosotros dependemos y vivimos de la gente. Si de repente salgo muy tarde de entrenar y ahí me encuentro a aficionados esperándome, eso habla de todo lo que pone la gente de su parte”. Tito siente un compromiso por estar al mismo nivel: “Lo mínimo que uno puede hacer es ser cortés, tener ese diálogo. Lo único que nos diferencia tal vez, como personas, es eso, el afecto que nos tiene muchísima gente. Pero somos personas normales”, explica. “Por ello nos debemos a los demás. Son ellos los que nos hacen ser diferentes en ese aspecto. Dedicarles el tiempo que ellos necesiten. Ellos nos dedican muchísimo tiempo en cada temporada”.

En el futbol hay de todo. Villa acepta que haya aficionados difíciles y para él es válido. “No podemos ser todos iguales o pensar de la misma manera. Yo lo siento y veo así. Sin embargo, yo no pienso que unos están bien y otros mal, sólo me baso en la educación que he recibido”.

Tito Villa

Calla los rumores con hechos, mejor dicho, con goles.

© Gerardo Flores

Tito dice que el argentino es muy similar al mexicano cuando se trata de ser apasionado. Por lo tanto, la motivación para tener el mejor desempeño, en realidad, es algo cultural: “Es lindo retribuirlo dentro y fuera de la cancha. Siempre esperan mucho de nosotros, más siendo extranjeros, que venimos a generar ilusiones en gente que siempre está deseosa de triunfo. Mi consigna es siempre darlo todo”.

Ahora que está en Gallos de Querétaro es más fácil distinguir esta cualidad de Villa que genera tal admiración: “Gallos es un proyecto que empezó hace tiempo y está tratando de crear una historia. En primera división todavía no tiene títulos, pero con la llegada de muchos buenos jugadores y excelentes cuerpos técnicos, el hecho de formar parte de este proyecto y que crean en uno para poder empezar a dar los primeros frutos a una institución como esta, me motivó mucho realmente”. Gracias a Villa, Gallos pudo escribir un poco de esta historia: “Pudimos llegar a una final, calificando a una copa internacional por primera vez en la historia del club. Son cosas muy lindas para el club y para la ciudad. Son hechos que nos motivan mucho”.

Tito Villa, Queretaro

“EN MI CASA NUNCA ME FALTÓ EL PAN, PERO NO NOS SOBRÓ NADA”, dice el futbolista.

Para entender esta pasión por la entrega, hay que regresar un poco a los inicios de Villa: “La carrera del futbolista siempre es dura. Yo me fui de mi casa a los 15 o 16 años. Me fui solo a Buenos Aires, vivía en un cuartito de dos por dos. Tenía las monedas contadas para tomarme el autobús desde donde vivía hasta el lugar del entrenamiento”. Tito también contaba las monedas para poder comer. “En mi casa nunca me faltó el pan, pero tampoco nos sobró nada. Fueron dos o tres años hasta que pude llegar a la primera división”. Villa está hecho de esa humildad que te dan las carencias. Pero en lugar de frustrarse, Tito siempre vio lo bueno de lo malo: “A veces no había para comer, íbamos a una panadería que cerraba tarde y pedíamos las sobras del pan del día. Este tipo de cosas son las que te van haciendo fuerte, te van haciendo madurar”.

No fue nada fácil para un chico de 16 años, que sólo vivía para el futbol, estando lejos de su familia y de sus afectos. “Yo en ese momento empezaba a salir con mi novia que hoy día es mi señora. Son cosas que te van forjando. Villa dice que cuando consiguió el primer objetivo, que fue llegar y poder jugar en primera división, siempre pensó en todo lo que tuvo que pasar. “Cuando lo tienes, te aferras. Te das cuenta de que costó mucho”, reflexiona. “Mi abuelo, sin duda, ha sido una figura muy importante en mi vida. Me gustaba asemejarme a mi abuelo, desde muy niño. Era una persona muy humilde, muy correcta, muy trabajadora y siempre entregada en todo lo que hacía. Yo fui adoptando esos dones, esas maneras de ser. Se me fue hace muchos años, pero él estaba muy orgulloso de todo lo que yo había logrado. Eso me dio mucho gusto”.

El futbolista también tuvo otros ejemplos a seguir, de los que adquirió esta actitud hacia la vida y las personas: “Gabriel Omar Batistuta ha sido el mejor delantero de Argentina. Era entregado, las peleaba todas. Era un tipo muy profesional”.

Tito Villa, Queretaro

Ser extranjero en tierras mexicanas no es fácil, a menos que, como Tito, no le des importancia.

Villa cree firmemente que, al pasar el tiempo y adquirir experiencia, es necesario predicar con el ejemplo y convertirse en este. “De alguna manera uno tiene cierto liderazgo y eso se transmite por los ojos”. Tito rechaza cualquier esfuerzo que tenga como objetivo corregir mediante las palabras: “Es mucho más fácil que te vean dando siempre un buen ejemplo para así calmar las actitudes negativas de otros”.

Aunque sabe bien que cuando sus compañeros necesitan ayuda, las palabras son la mejor opción: “Si veo a alguien fastidiado o demasiado enojado, comprendo que antes de ser futbolistas somos personas. Tal vez tenga un problema en casa y por eso es bueno hablar. Lo principal es la persona, más allá del trabajo. Por eso, también trato de ayudar a algún compañero cuando lo necesita”. Sin duda, pensar de esa forma le ha valido el reconocimiento de quienes le rodean.

“Nosotros dependemos y vivimosde la gente”

Pero más allá de toda su generosidad y atenciones a los demás, Tito no se olvida de sí mismo: “Nunca he tenido ningún problema grave con la afición mexicana. Pero puede que haya alguien al que no le haya gustado algo. En Tigres tuve lesiones y no pude estar en mi mejor forma. Seguro que a muchos les disgustó que no jugara”. Él sabe que también es una persona con limitaciones. “Uno no está exento a padecer ese tipo de cosas. Entiendo que puede haber diferencias de opiniones, sé que estoy en un ambiente que se presta para muchas opiniones o periodismo amarillista. Uno está expuesto a esto”. En ese sentido, para Villa todo está en poseer templanza para seguir dando lo mejor de sí mismo: “Uno tiene que tener el equilibrio mental para no dejarse arrastrar por las diferencias de opinión”.

Al final, además de hablarnos de la pasión por ser entregado, también nos advierte de los peligros de estar siempre al pendiente de las opiniones: “Es muy fácil subirse la autoestima con lo que otros dicen sobre ti, pero también es muy fácil perderla”. La caída para los que viven atados a los juicios externos es inevitable. Pero la recompensa de sólo hacer las cosas bien, por el simple hecho de hacerlo bien, es una reputación sólida.

Seguir leyendo
05 2016 The Red Bulletin

Siguiente historia