volvo Ocean Race

El hombre y la tempestad

Fotografía: Matt Knighton 
Texto: Étienne Bonamy & Albert Niemanni

 

La Volvo Ocean Race es una competencia implacable frente a las costas de los cinco continentes. Los mejores regatistas del mundo llevan al límite a sus embarcaciones y arriesgan sus propias vidas    

7 equipos / 9 meses / 9 etapas / 38,739 millas náuticas

Hay miradas concentradas en los rostros bronceados y curtidos de algunos de los mejores regatistas del mundo, en este 4 de octubre de 2014 en Alicante, el día de la largada de la Volvo Ocean Race 2014/15. Siete embarcaciones navegarán durante nueve meses por los mares del mundo, en nueve etapas con paradas en Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos, China, Nueva Zelanda, Brasil, Estados Unidos, Portugal, Francia y Suecia, donde llegan a la meta en Gotemburgo.

Volvo Ocean Race

Etapa 2 / Ciudad del Cabo – Abu Dabi / diciembre 2014

Luego de otra noche agobiante, las manos de Ryan Houston testifican los esfuerzos realizados. El sol, el agua de mar y la increíble fuerza de la naturaleza dejan su huella. Y aún le esperan varias más.    

© Amory Ross

Las historias de los deportistas en el muelle de Alicante, mientras las gaviotas pasan graznando estridentemente sobre ellos, podría hacernos pensar que se trata de algo masoquista. Cuentan del calor y el frío, de tempestades y peligro mortal. Hablan de carámbanos de hielo que caen sobre ellos, en una mezcla de cabalgata y vuelo sobre olas del tamaño de una casa.

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Etapa 4 / Sánya – Auckland / febrero 2015

El equipo Dongfeng Racing llega al final de la etapa en tercer lugar, después de cerca de tres semanas de carrera, a ocho insignificantes minutos detrás de los ganadores, el equipo MAPFRE.   

© Sam Greenfield 

“Al caernos una de estas monstruosas masas de agua se perforó la proa en el llano que se formó entre dos olas”, dice el alemán Tim Kröger, quien ya participó en varias ocasiones de la Volvo Ocean Race. “Una pared de agua de metro y medio de altura te arrastra y luego quedas sentado con agua helada hasta la cintura. Uno se acostumbra a no pensar. Es algo bueno, ya que pensar también podría significar preocupación. Algo fuera de lugar”.

Los regatistas viven semanas en sus embarcaciones de 20 metros, nueve personas hacinadas en pocos metros cuadrados. Se pasan el día con la ropa empapada. Duermen con el miedo de embestir en la oscuridad –a 30 nudos– un contenedor a la deriva o una ballena durmiendo, lo cual terminaría en un desastre. Fruncen el ceño cuando piensan en cómo chupan espaguetis de una especie de tubo.

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Etapa 5 / Auckland – Itajaí / marzo 2015

El equipo Abu Dhabi Racing frente a la costa de Brasil. Itajaí espera al ganador de la etapa más larga de la Volvo Ocean Race: 6,776 millas náuticas, más de 12,500 km. El tiempo del Abu Dhabi en su etapa ganadora: apenas 19 días.

© Ainhoa Sanchez 

Sobre el estrés de la carrera se puede escuchar que a algunos incluso les deja de crecer la barba o que otros en algunas etapas perdieron hasta diez kilos de peso. Cuando le preguntamos a Ken Read, ex capitán de la Volvo Ocean Race, cómo nos podemos imaginar la carrera, dice: “Siéntate en el techo de tu auto durante una tormenta y que alguien conduzca a toda velocidad por un camino de montaña en mal estado. Así podrás tener una noción de lo que se trata esta carrera”.

“Uno se acostumbra a no pensar. Esto puede ser algo bueno: pensar podría significar sólo preocupación”  

El mayor temor de Read siempre fue tener que escuchar un día el grito de ‘hombre al agua’. “¿La peor situación que viví en la Volvo Ocean Race? Fue en 2006,  cuando el regatista Hans Horrevoets cayó por la borda de su embarcación y murió”.

El peligro acecha a cada minuto de la carrera. A finales de noviembre de 2014, relativamente poco después de la largada, el pelotón se redujo de siete a seis yates. El casco de la embarcación Vestas Wind fue destrozado por un arrecife al noreste de Mauricio, en el océano Índico. Antes de que la tripulación haya sido rescatada temprano por la mañana, tuvieron que pasar la noche al lado de su embarcación.

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EtapA 3 / Abu Dabi – Sanya / enero 2015

Uno de los escasos momentos de tranquilidad a bordo del equipo Dongfeng. Un lapso de tres horas de sueño es una bendición para los agotados regatistas. El mar se estrella contra las paredes sin aislamiento del yate de carreras.  

© Sam Greenfield

Los Volvo Ocean 65 son máquinas de competición hechos de fibra de carbono, Kevlar y otros materiales nuevos. A bordo traen electrónica de enorme tecnología y llevan potentes sistemas hidráulicos, pero la palabra confort no existe. La ausencia de cualquier tipo de aislamiento en las embarcaciones hace que la vida a bordo sea una tortura.

En algunas zonas de la carrera el océano está a sólo un grado de temperatura, de tal modo que el vientre cavernoso de la nave no llega a los diez grados. El paisaje sonoro va desde un chapoteo pacífico hasta ensordecedores rugidos, como cuando con la grúa acarrea sobre la cubierta el monstruoso gennaker y parece que la embarcación va a partirse. 

“Tres horas de sueño seguidas son una bendición”, relata uno de los hombres en el muelle de Alicante. “Un saco de dormir lo comparten dos hombres, esto ahorra peso y, sobre todo, espacio”.

El regatista francés de 31 años Yann Riou es, por así decirlo, el hombre de los medios a bordo del equipo franco-chino Dongfeng. Al igual que a los otros seis “reporteros” le tienen más que prohibido participar en las maniobras, aunque sí comparte la vida cotidiana del equipo.

Los mejores momentos de la Volvo Ocean Race 2014/2015 y con un ganador: Abu Dhabi Ocean Racing.

© Volvo Ocean Race

Riou tuvo su cuota de adrenalina al oeste del Cabo de Hornos. “Justo hablaba con el timonel Charles Caudrelier dentro del barco, cuando de repente sentí que se rompió estrepitosamente”. Fue algo casi tan grave: la parte superior del mástil se quebró. “En un caso así, hay que subir y cortar la parte rota para evitar que caiga sobre la cubierta. Eso sería aún peor”.

Cuando pregunto cómo es un típico día de carrera a bordo, el ex capitán Read dice: “Cada día es un poco diferente. Realmente terribles son sólo los primeros días, después uno se acostumbra a todo. Bueno, casi a todo”.

volvooceanrace.com

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08 2015 THE RED BULLETIN

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