Party hard in Glasgow

Fiesta dura en Glasgow

Texto: Florian Obkircher
Fotografía: Dan Wilton

Olvídate de Londres. Olvídate de Berlín. La capital de la verdadera marcha europea es Glasgow. The Red Bulletin experimentó junto al DJ superestrella de Escocia, Jackmaster, el poder de las fiestas de primavera y el aguardiente de los monjes

Glasgow es una ciudad superlativa, por así decirlo. Tiene la tasa de desempleo más alta de Escocia, la esperanza de vida más baja de Gran Bretaña y es la ciudad más fea de Europa. El actor Billy Connolly alguna vez dijo: “Lo bueno de Glasgow es que la ciudad se vería exactamente igual después de un ataque nuclear”.

Sin embargo, esta ciudad de 600 mil habitantes se convirtió en una ciudad en auge del norte de Europa, en lo que a música club se refiere. Músicos como Hudson Mohawke y Rustie, quienes desataron una tendencia mundial en 2009 con sus brillantes ritmos de hip hop, hoy producen hits para iconos del rap como Kanye West. SOPHIE, la reciente aparición en la escena musical electrónica, colaboró el año pasado con estrellas del pop como Madonna y Charli XCX.

Nightlife Glasgow

El DJ Jack Revill, alias Jackmaster, odia las fiestas en las que no pone la música él mismo. Por eso, incluso en su fiesta de cumpleaños está tras la tornamesa y se divierte con todos.

El rey de los hipsters, James Murphy, líder del icono del dance punk de Nueva York, LCD Soundsystem, sostiene que Glasgow es la ciudad con las mejores fiestas del mundo. “Porque la gente es muy extrema. Te aman o te odian. En el medio no hay nada. Si están de tu lado, se divierten como si no hubiera mañana”.

¿Cómo se adaptan la mala reputación de la ciudad con la exultante creatividad y el estado de ánimo festivo de sus habitantes? ¿Detrás de esa deslucida fachada se esconde un poder secreto? Mejor hacerle estas preguntas al hombre que es en parte responsable de este éxito: Jack Revill, alias Jackmaster. Desde 2005, este músico de ronca voz, junto a otros 50 grandes talentos locales, pone su grano de arena para llamar la atención internacional con su sello Numbers. Él mismo es uno de los DJ de vanguardia más requeridos del mundo. 

“Lo bueno de Glasgow es que la ciudad se vería exactamente igual después de un ataque nuclear”
Billy Connolly (actor escocés)

En la lista actual de los mejores del año del órgano central de la música club, Resident Advisor, ocupa el quinto puesto. Tres veces por semana se presenta en los clubes más importantes del mundo, vuela todo el tiempo entre Ibiza, Las Vegas y su ciudad natal con su maleta llena de discos.

Por su 30 cumpleaños, The Red Bulletin viajó a Glasgow para divertirse junto a este graduado de la Red Bull Music Academy. Además, descubrimos cómo la política de horario de cierre y un turbio aguardiente de monjes inspiran la cultura de la fiesta.

Nightlife Glasgow

¡Que empiece la fiesta…!

Domingo, 16:00 horas

Un restaurante de hamburguesas en el oeste de Glasgow. Luz tenue. En las paredes de color rojo oscuro cuelgan carteles de películas de la época dorada de Hollywood y en la antigua rocola suenan clásicos de rock and roll. Jack Revill da un trago a su refresco de cola mientras se asoma melancólico por la ventana empañada. Llueve.

Hace 24 horas estaba actuando en El Caribe en un crucero de lujo. En realidad se quedó un par de días de vacaciones en ese paraíso. Pero ¿iba a celebrar su cumpleaños sin su gente? De ninguna manera. 

“Los escoceses tienen un sentido del humor muy duro y te quitan los aires de diva rápidamente”
Jack Revill

Jackmaster rentó el antro más grande de la ciudad. Asistieron a la celebración famosos DJ como Skream y Oneman. El periódico local, Evening Times, anunció el evento como un “espectáculo de proporciones épicas”, para el que se vendieron 1,500 entradas más rápido de lo que se puede decir “espectáculo de proporciones épicas”.

No es de extrañar. Este DJ es un héroe popular en Glasgow porque, además, lleva con mucho orgullo su patriotismo. “Mi vida sería más fácil si me mudara a Londres”, dice. “Pero necesito Glasgow. Esta ciudad me conecta a la tierra. Cuando actúas ante cinco mil personas un fin de semana puede pasar fácilmente que te la creas. En estos casos es bueno volver a casa y que tus amigos se burlen de ti. Aquí la gente tiene un sentido del humor muy duro y te quitan los aires de diva rápidamente”.

Nightlife Glasgow

Revill está considerado como el DJ del pueblo en la escena. Por su amplia selección de música y porque le gusta estar bien cerca de la gente.

17:20 horas

El viaje en taxi hasta el club pasa por edificios de ladrillo victorianos en decadencia, de un gris sucio y descascarados. Revill dice que hay una relación entre la decadencia de la ciudad y el auge de la escena: “Visto objetivamente, es una mierda vivir aquí”, dice.

“Cuando eres niño tiene dos opciones: o haces como tu padre y te conviertes en electricista y bebedor o mandas todo a la mierda y te dedicas a la industria de la música. Por eso gente como Hudson Mohawke es tan buena”.

“Visto objetivamente, es una m****a vivir aquí. O te conviertes en electricista y bebedor o mandas todo a la mierda y te dedicas a la industria de la música”
Jack Revill

17:40 horas

Frente al club SWG3, se formó una fila de gente por las dos esquinas del establecimiento deseando entrar. Personal de seguridad con chalecos amarillos están instando a la fervorosa multitud a subir a la banqueta para liberar parcialmente la calle.

A pesar de la lluvia torrencial y los cuatro grados, muchas chicas llevan minifaldas y diminutos tops, sin siquiera una chamarra fina en la mano o, mejor, puesta. “Los escoceses son duros”, dice Jack, y se cuelga su bolso de discos. 

Nightlife Glasgow

17:50 horas

La sala principal de 500 metros cuadrados del club, antiguamente un almacén de las autoridades aduaneras locales, tiene el encanto de un garaje subterráneo. La fiesta comenzó.

19:30 horas

DJ Oneman hace sonar el nuevo remix de Four Tet, “Opus”, de Eric Prydz y el himno del club. Este track, con la infame pausa de cinco minutos sin ritmo, mientras una melodía de sintetizador se enrosca más y más hacia arriba, tiene su fama de arma secreta. Cuando el ritmo vuelve a estallar, todo mundo enloquece con los brazos arriba. Algunos se sacuden al borde del escenario sobre las barreras de contención. Uno se sube a una de las torres de sonido para saltar al público y casi se viene abajo.

La fiesta hace sólo dos horas que comenzó, en los hogares de Glasgow ni siquiera ha comenzado el horario televisivo central y aquí, sin embargo, ya es más salvaje que en los raves de Berlín en el mejor momento de la noche. 

Nightlife Glasgow

Primero amordazan el peluche y luego posan con él: DJ Oneman y los chicos de Kurupt FM en los bastidores.

¿La razón? La rígida política de horario de cierre: los domingos, a la medianoche y los sábados, a las 3 horas, sin excepciones. Esta medida rige desde 1993. “En comparación con Londres puede parecer provincial, pero esta estricta disposición hace que las fiestas sean tan divertidas”, grita Jackmaster en medio del bullicio.

“En otros lugares hacen fiestas maratón, aquí hacemos fiestas de sprint, al estilo de vida del ‘todo o nada’. Aquí nadie tiene tiempo. Nadie tiene paciencia. Nadie espera en el bar hasta que la fiesta ya esté en marcha. Y además de eso”, añade Revill con una sonrisa, “¡nosotros los celtas somos los más divertidos de todos!”. 

“¡Nosotros los celtas somos los más divertidos de todos!”

19:50 horas

“¿Quieres saber cómo nos entonamos aquí para la fiesta?”, pregunta Revill. En su mano tiene un vaso con un líquido negro. El sabor… Bueno, hay que acostumbrarse.

¿Jägermeister rancio con jarabe para la tos? La bebida se llama Buckfast Tonic Wine, abreviado es Buckie. Es un vermut que producen los monjes británicos desde 1880. Originalmente era una medicina. Ahora es parte del culto de las fiestas escocesas. 

Nightlife Glasgow

Tras su actuación, el rey del dubstep, Skream (derecha), le tira flores al homenajeado: “Jack es el mejor”.  

21:00 horas 

Revill sube al escenario sobre los hombros de DJ Skream, la gente lo aclama. Satisfecho, observa la multitud. A continuación, arranca su set con techno. Oneman baila al borde del escenario y vierte vodka en la boca de los asistentes.

Diez minutos después, Revill mezcla un track house con un tema de rock & roll. Deja que los dos temas se unan de una manera muy elegante, tanto así que al principio nadie se da cuenta del viaje musical que van a experimentar. Recién cuando la guitarra de Chuck Berry ruge y comienza el coro, “¡Riiiding along in my automobile!”, los bailarines reconocen el clásico y deliran. Hasta Revill se sube a la tornamesa y mueve sus caderas como Elvis.

 

“Como DJ, el público en Glasgow no te permite los temas de relleno” 
Revill

22:20 horas

El DJ protegido de Revill, Krystal Klear, que acaba de terminar su set en el segundo piso, se encuentra al lado del escenario y sonríe. “Jack es el George Best del mundo de los DJ”, dice. “Tiene una técnica brillante y a la vez es un showman. Por eso la gente lo adora”. Revill no se esconde detrás de la tornamesa, se divierte y hace que se diviertan con él.  

 

Nightlife Glasgow

Krystal Klear brilla con ritmos de boogie disco.  

23:10 horas

Los bastidores del piso de arriba parecen un departamento la mañana después de una larga fiesta. Manchas de vino tinto en el sofá blanco, un oso de peluche amordazado con cinta, vasos de plástico medio vacíos sobre la mesa de vidrio, pedazos de pastel por el suelo. Revill se extiende en el sofá.

Disfruta de la tranquilidad. “Me encanta poner música en Glasgow, aquí la gente me motiva a hacer mis mejores actuaciones”. Su estilo, que lo convirtió en una estrella internacional, se lo debe a su ciudad.

“Como las noches en el club son tan cortas, cada tema tiene que sonar en el momento justo. Los temas de relleno no se permiten, se pierde un tiempo muy valioso de la fiesta”. 

Nightlife Glasgow

24:00 horas

En punto a la medianoche se encienden las luces. El público protesta en voz alta, pero los hombres de seguridad no tienen buen humor. “¡Ya saben cómo es, salgan!”, grita un vikingo de barba roja con un chaleco fluorescente. “Es hora de llamar a un taxi”, dice Revill.

24:10 horas

No siempre las fiestas en Glasgow terminan con esta reglamentación, explica en el taxi. “Vamos al legendario Sub Club en la estación”, dice. “Este espacio de techo bajo con tiendas tiene una serie de recovecos.

Como era tradición que los que salían del club al final de la noche golpeaban el techo, el propietario le dejó a los DJ hacer un bis”. Por el camino, aún unos amigos lo invitaron a una fiesta privada después. De todas maneras, para Revill ya es suficiente por hoy. Mañana temprano vuela a Francia para el próximo concierto. ¡Después de la fiesta, es la previa de la fiesta!

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05 2016 The Red Bulletin

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