Todavía se festeja a lo grande en el Festival de Cannes

Noches de cine y fiesta

Texto: Hans Hammer y Rüdiger Sturm
Fotografía: Keffer

¿Todavía se festeja a lo grande en el Festival de Cannes? The Red Bulletin quiso comprobarlo y aquí la fiesta

Durante once locos días con sus noches en el mes de mayo: productores de películas, estrellas y party people de todo el mundo viajan a Cannes frente a la Riviera Francesa. La versión oficial es que asistirán a un festival de cine. La versión no oficial es que irán a un festival de fiestas plagado de estrellas.

Buscamos a un experto que nos pudiera ofrecer una mirada más cercana del evento: el fotógrafo Keffer, que desde hace más de una década documenta la vida nocturna de París. “Rick Ross estará hoy en el Gotha”, nos dice unos minutos antes de que lleguemos a la Riviera. “Conseguiré unos pases VIP para nosotros”. Esa frase no está nada mal para comenzar la noche. Rick es un rapero americano de unos 25 millones de dólares. Y el Gotha es el lugar número uno en Cannes si se trata de diversión sofisticada. Uno encuentra aquí diferentes niveles sociales, para ser exactos, son tres.

Cannes Film Festival

Frente al club Gotha, una chica fabulosa baja de un Porsche 918 Spyder con placas de Dubái. Algo muy normal por estas fechas.

En tercer lugar está la pista de baile en el Gotha. Al cual se puede entrar si conoces a alguien o si estás bien acompañado.El nivel número dos lo ocupa la zona VIP. Para sentarte aquí a tomar una buena botella, necesitas ser alguien pudiente.Por ejemplo, alguien tan acaudalado como Karl. “De adolescente mi papá me traía aquí”, dice él. Karl es un caballero, pues en cada brazo lleva a una señorita. Además es un hombre rico: “Ahora estoy a cargo del negocio de mi padre, sin embargo, sigo viniendo todavía. Sólo que ahora yo pago la cuenta”. A él le da mucha gracia, pero la cuenta es tan larga como un Lotus Elise.

En seguida se encuentra el primer nivel, llamado casualmente entre amigos Ultra-VIP. Donde reservar una mesa cuesta 50,000 euros. Quien no haya estado por lo menos en una lista de los nominados al Óscar, será amablemente acompañado a la salida por dos elegantes caballeros con cuerpos bien ejercitados, quienes muy cortésmente te pedirán que los dejes echar un vistazo rápido a tu smartphone.

Gotha es el lugar número uno en Cannes si se trata de diversión sofisticada  
Cannes Film Festival - Lilly and the Prick

Lily & The Prick hacen la prueba de sonido para el bolo y al fondo, una docena de personas nadando en millones. Pura vida, al parecer.  

“El celular lo cambió todo”, explica el fotógrafo Keffer. “No es solamente en Cannes. Las estrellas temen ser fotografiadas en su vida privada”. Al día siguiente, cielo azul sobre la terraza de la distribuidora de películas UCG. Desde aquí uno tiene una vista perfecta sobre la bahía de Cannes.

El dúo de Folk-pop Lilly Wood y Patrick acaban de decir que darán un concierto. Son las 4 de la tarde, por lo tanto, ha llegado el momento de comenzar la fiesta. En el backstage Keffer se encuentra con DJane Nubia. Nubia es amiga de Lilly Wood (quien realmente se llama Nili Hadida), así como de Prick (quien también usa un pseudónimo) y bailan sobre el sofá. En el muro están colgados, como si fueran carteles, cuadros originales de Jean-Michel Basquiat de gran valor.

Nubia nos recomendó el club del hotel 3.14 (el de la alberca en el tejado que sale en Instagram). Ahí debería pasar la noche Keffer. Uno de los más padres espectáculos de burlesque, música electrónica de primer nivel y maravillosas mujeres. A Keffer le gustó tanto el lugar que decidió no dar un veredicto precipitado, por eso va a quedarse ahí hasta que salga el sol.


“ANDAR DE FIESTA ES LO MÁS aquí EN CANNES. 100% CELEBRIDADEs, 0% CÁMARAS”
PAUL ALLEN

A la noche siguiente, el caso debe ser sometido a revisión en Nikki Beach, el club de playa del hotel Carlton, donde muchas estrellas de Hollywood se sienten a gusto. Robert de Niro, por ejemplo, para ahorrarse el taxi a su país, rodó ahí mismo el filme Hands of Stone. Aunque De Niro se apartó del staff de la playa Nikki.


Si se observa el puerto, se puede ver un barco de 126 metros de largo, a bordo hay una cancha de basquetbol, tres helicópteros y lugar para un submarino. El Octopus le pertenece a Paul Allen, quien fundó Microsoft junto con Bill Gates. Él se encuentra en el puesto 51 en la lista de personas más ricas del mundo, pero con sus 17.5 billones de dólares se pude permitir organizar una fiesta. La fiesta de Allen es el plato fuerte del festival, 100% celebridades y 0% cámaras. Todos quieren asistir.  Excepto Keffer, “porque sin su cámara un buen fotógrafo no va a ninguna parte”, dice él.

Keffer

La vista desde la esquina Ultra-VIP de Gotha, el DJ Luciano pone su set. 

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09 2016 The Red Bulletin 

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