webster Hall

En el corazón de la noche

Texto: Andreas Rottenschlager
Fotografía: Bryan Kwon

Al Capone proveía el alcohol para las fiestas, los bajos de Skrillex hacían estallar las tuberías de agua. El Webster Hall es el club nocturno más legendario de Nueva York, el cual se reinventa desde hace 130 años

El mejor panorama del epicentro de la vida nocturna de Nueva York lo puedes encontrar a las 3 de la madrugada en una galería del Grand Ballroom, en el Webster Hall. Se trata de un corredor abierto cinco metros por encima de la pista de baile. Su suelo vibra cuando el DJ hace sonar los bajos. Desde allí tienes las mejores vistas sobre las 1,500 personas de todas las partes del mundo que bailan ritmos de electro dance en una pista de 1886. Aquí late el corazón de Manhattan.

En el Grand Ballroom se reunía a beber la bohemia de Nueva York en los años 1920, cuando por la ley seca, estaba prohibida la venta de alcohol. Aquí tocó el joven de 20 años Bob Dylan su primer disco en 1962, cuando el club se utilizaba como estudio de grabación. Y en 2010, un chavo delgado llamado Skrillex presentó en público sus pistas de electro dubstep. Detrás de la barra estallaban las tuberías de agua. Dos años más tarde, Skrillex ganó tres premios Grammy.

Desde hace 130 años, el Webster Hall marca el ritmo de la vida nocturna de Nueva York, porque sus propietarios reconocen y promueven las nuevas tendencias. Uno de los expertos en lo nuevo es el jefe del Webster Hall, Lon Ballinger; 65 años, gurú de la noche. Un hombre agradable y de voz apacible con quien platicamos.

Webster Hall

Hagan fila: la entrada al club en la 125 East 11th Street, en East Village, Nueva York.    

THE RED BULLETIN: Lon Ballinger, ¿estás preparado para un experimento de memoria?

LON BALLINGER: Adelante.
 

¿Si tuvieras una máquina del tiempo, a qué fiesta del Webster Hall de los últimos 130 años te gustaría ir?

Si tuviera que elegir una noche, me gustaría ver un espectáculo burlesque de la década de 1910. Algunas de las fotos más antiguas del Webster Hall son de ese periodo. Se ven jóvenes vestidos de blanco bailando en la pista. Los chicos querían expresar su creatividad y el Webster Hall les cumplía este deseo.

Webster Hall

Templo de sonido: el Grand Ballroom del Webster Hall tiene capacidad para 1,500 personas.  

© Bryan Kwon

Hubiera pensado que elegirías viajar a 1923 para encontrarte con Al Capone, tu predecesor como jefe del club.

Capone controlaba los envíos de bebidas alcohólicas a Nueva York durante la prohibición. Si realmente fue dueño del Webster Hall, no lo sé. Lo que está claro es que el club era un lugar de fiestas ilegales, un bar clandestino donde la gente bebía en secreto. Incluso el expresidente Franklin Roosevelt hizo una fiesta aquí. Los políticos hicieron la vista gorda.
 

¿Por qué?

Porque la vida nocturna cumple una función social importante, la gente necesita un lugar para perder los estribos. Trabajar exclusivamente crea infelicidad.

“Los clubes cumplen una función social: la gente necesita un lugar para desmelenarse”
Lon Ballinger

En la década de 1980 la gente alucinó con Guns N’ Roses. En aquel entonces, el Webster Hall estaba alquilado por el Ritz, el club de rock más representativo de la ciudad.

A las estrellas de rock les sigue encantando el club, porque nosotros encarnamos el espíritu de Nueva York. Todos son bienvenidos, sin importar el color de su piel. La gente se respeta mutuamente. Cuando hace algún tiempo vi en el club a David Bowie…


¿David Bowie va al club?

Viene a ver bandas nuevas. En el Webster Hall descubrió a Arcade Fire. Y dos años después cantó en su álbum.

Webster Hall

Adictas al ritmo: en las fiestas “Girls & Boys” se reúne la escena electro dance.  

© Bryan Kwon

Además de bandas indie, también se presentan grupos de death metal y DJ de música electrónica. Y a veces, en un día. Es una mezcla inusual, ¿no?

No, porque creamos un programa para la generación de Spotify. Los chicos respetan diferentes géneros. La mezcla es lo que nos hace relevantes. El año pasado, Webster Hall tuvo 143,000 tuits, más que cualquier otra sala de conciertos en Estados Unidos.
 

Sin embargo, tienen que encontrar nuevos artistas para afirmarse en el mercado. Especialmente en una metrópoli de la música como NY. ¿Cómo se reconoce una tendencia?

Justamente, cuando no se intenta crear una tendencia. La gente exitosa siempre se mueve dos pasos por detrás de los que marcan las tendencias. Porque no todas las nuevas ideas son buenas.

“David Bowie viene aquí a ver bandas nuevas”
Lon Ballinger
Webster Hall

La noche de Halloween en el Webster Hall.

© Carlos Alayo

Obviamente sus agentes son buenos en reconocer las buenas ideas. La fiesta semanal “Girls & Boys”, que se lleva a cabo desde 2008, fue el trampolín de toda una serie de DJ superestrellas de la actualidad: Skrillex, Deadmou5…

…¡el chico de la máscara de ratón gigante en la cabeza! Todavía lo recuerdo perfectamente, le pagamos 700 dólares por el concierto.
 

Entretanto, Deadmau5 gana 11 millones de dólares al año.

Nuestro trabajo es ayudar a las bandas de jóvenes. A veces vale la pena el riesgo y luego vuelven como estrellas. Aquí tuvimos a los Black Keys, antes de que se volvieran famosos, y a los Kings of Leon. En aquel entonces ninguno de ellos tenía muchos fans aún, pero nosotros considerábamos que eran tipos interesantes y que tocaban música buena. 

Webster Hall

Diplo en la mesa. 

© Bryan Kwon

¿Cómo será la vida nocturna dentro de 20 años?

Quizás en los clubes habrá colgadas pantallas de video interactivas. O quizás utilizaremos nuevas aplicaciones de redes sociales. Aunque esta tecnología no la considero particularmente importante en el futuro.
 

¿Por qué?

El club es algo diferente. Las chicas y los chicos se quieren conocer, divertirse y ver qué pasa. Esto es el corazón de la vida nocturna. Y nunca va a cambiar.

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12 2015 The Red Bulletin

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