Adanowsky, combustión intensa

Texto: Benjamín Acosta - Fotografía: Sonia Sieff/ OCESA Seitrack

Cuando se habla sobre el fin de una trilogía, la curiosidad se convierte en asunto 
inevitable. Con «Ada», el mexicano/parisino renace con la temporalidad de los álter ego que ha explorado para reconocerse a sí mismo en cada uno de sus discos 


Crear personajes para después hacerlos desaparecer por completo es algo así como construir aviones que serán usados en vuelos kamikaze. Ese punto de no volver, que permite reconfigurarse más de una vez, es lo que este músico se ha dispuesto en cada escala.

Efímeros en su existencia que deja huella para provocar al siguiente, así han sido perfilados los álbumes El ídolo (2008) y Amador (2010). Una estrella de rock eclipsada por los excesos y un romántico indefenso, respectivamente, han sido los motivos de Adanowsky para grabar sus primeros trabajos como solista tras colgarse el bajo en una banda de punk en su natal París. Esos años de “trabajar para alguien más” quedan atrás para ocupar la cabina de ese piloto suicida que dirige su nave a una especie de hoyo negro para esfumarse por completo.

En esta ocasión, Adán Jodorowsky es otra parte de su 
interior que lo sacude para concluir con este particular proceso catártico. Visitamos el hangar donde planea el siguiente viaje y conversamos mientras ajusta las últimas tuercas de la máquina.

THE RED BULLETIN: Una vez más, te 
reconstruiste. Ya es algo natural para ti.

Adanowsky: Grabé este disco como si fuera el primero. Lo hice en un sótano sin lujos, solo con lo básico, en cintas y con equipos de los ochenta y después de dos años quedó listo. Me conseguí un libro 
sobre cómo los Beatles grababan. Este fue una especie de manual para saber cómo debía posicionar los micrófonos y todo eso. La idea fue grabar con esa técnica y esos aparatos pero, no para imitar el sonido, sino para recrearlo de forma actual.

Dancing to the Radio es mucho más 
alegre, muestra tu lado más luminoso.

He decantado de la melancolía y de la tristeza. Ahora quise ir hacia algo más alegre, con más luz, porque estaba cansado de hacer lo anterior. De cantar tanto a esa clase de emociones, terminas por creerlo y eso no está bien.

Entonces, a pesar de lo que mostrabas, la tristeza en realidad no es lo tuyo.Es algo irónico, pero así fue. Porque terminé por sentirme así y preferí cantar ahora algo con felicidad, pero sin caer en el mundo de Walt Disney.

«Todos estos años he vivido con una mujer muerta en mi interior. Por eso, debo deshacerme de ella al final de la gira»
Adanowsky

Ada explora además tu lado femenino.

Cuando mi madre estaba embarazada de mí, pensaba junto con mi padre que sería niña. Cuando nací se dieron cuenta de que en lugar de Ada era Adán. Por eso, 
mi nombre es un accidente y ellos se sintieron frustrados, porque una carta del tarot les había comunicado una cosa distinta a la que sucedió en realidad.

Debe ser algo fuerte con lo que cargar.

Todos estos años he vivido con una mujer muerta en mi interior, por eso debo deshacerme de ella al final de la gira. Morirá como ha sucedido con los anteriores personajes, pero aún no sé cómo será.

Es una presencia dominante. ¿Fue tu madre quien te acercó a la música?

Mi madre tenía muchos discos de vinilo que me gustaba escuchar a escondidas, porque ella temía que los dañara. Fui un buen niño desobediente que escuchaba, sin que ella se diera cuenta a Elvis Presley y Eddie Cochran. Pero además ella tocaba el piano, solo que siempre lloraba porque su padre –que era músico– la abandonó cuando era muy pequeña.

Entonces, dirías que traes la música 
en la sangre.

Quise tocar ese piano, pero me angustiaba cómo a ella también le afectaba. Entonces decidí enterrarlo en el jardín y encima sembré un árbol de cerezas. Pasaron muchos años cuando decidí volver a esa casa. La señora que vive ahí me dejó pasar cuando le platiqué la historia. Ella me 
comentó que sus hijos comen cerezas de ese árbol todos los días. Me empecé a imaginar que las cerezas serían como 
notas musicales y que aquellos niños se convertirían en grandes músicos.

LA FICHA

¡Que no digan que no lo conoces!

Nombre Adanowsky

Fecha de nacimiento 
29 de octubre de 1979, 
en París, Francia

Nombre real Adán Jodorowsky

Como actor Debutó en 1988 en la cinta Santa Sangre, dirigida por su padre

Linaje de película Es hijo del director y 
escritor chileno-mexicano Alejandro Jodorowsky 
y de la actriz mexicana 
Valèrie Trumblay

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06 2014 THE RED BULLETIN

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