Ciudades de papel

¿Cómo John Green nos devuelve a la adolescencia?  

Fotografía: ​Cortesía 20th Century Fox
Texto: Ruy Xoconostle W.  

Ciudades de papel llega los cines y es la comedia romántica de la que todo mundo hablará… a pesar de que sus protagonistas son adolescentes

Lo confieso: tengo 42 años y he leído dos novelas de John Green. La primera fue An Abundance of Katherines (en español El teorema Katherine) y la segunda Paper Towns (o Ciudades de papel). La confesión es relevante, considerando que el público objetivo de Green son los adolescentes, aquellos que ahora el mercado literario conoce como “young adult”. Pero no me siento mal, para nada. La sospecha es que, si bien a un adolescente no le interesa leer novelas para adultos, a los adultos nos interesa (y mucho), leer novelas para adolescentes. De hecho, el diario The Guardian reporta que poco más de la mitad de los lectores de libros YA somos, bueno, adultos. ¿Por qué?

Ciudades de papel, ya en cines.

Mi interés por John Green vino el año pasado con el estreno de The Fault in Our Stars, el trágico amorío entre dos adolescentes con cáncer que fue nombrado por la revista Entertainment Weekly “el romance más grande de la década”. Green, oriundo de Indiana, Estados Unidos, a sus 38 años ha visto su vida pasar como un cohete a la Luna durante los últimos 9 años: su debut, Looking for Alaska, ganó el premio Printz (entregado a la mejor novela juvenil); su canal de YouTube –ah, porque el Sr. Green es vlogger, es decir, “video blogger”– creció a números astronómicos (2.6 millones de suscriptores a la fecha); The Fault in Our Stars se estrenó como número 1 en la taquilla norteamericana y la revista Time lo incluyó en su lista de las 100 personas más influyentes del mundo en 2014.

Ciudades de papel

John Green, Cara Delevingne y Nat Wolff durante la premiere de la película Ciudades de papel.

© Getty Images

Hoy día, es raro encontrar a un adolescente que no haya entrado en contacto con la literatura de Green de una forma u otra. Sus personajes suelen ser los misfits y los rechazados: algunos son los nerds adorables que nunca obtendrán a la chica más popular de la prepa, otros son los rebeldes que se niegan a hacer las cosas por la vía más simple. Mi primera impresión es que Green apunta a desarrollar personajes con los que es más facil crear empatía: durante la adolescencia, seas el quarterback del equipo o el ratón de biblioteca, te has sentido alienado, apartado, observado, juzgado. Nadie sale entero de esos años de búsqueda de identidad, de esa época en la que pruebas tu primero en todo, tu primer beso, tu primer cigarro, tu primera juerga, tu primer descalabro amoroso. Todos podemos sentirnos en mayor o menor medida identificados con los personajes de John Green.

Leer a John Green es muy sencillo, es fácil engancharse con sus letras por la simpleza de las anécdotas y la transparencia de su redacción. Pero además es un escritor genuinamente gracioso, lo cual no es poca cosa en un mundo de escritores sesudos y solemnes. Por lo general los personajes de Green son hombres: uno de ellos tiene una misión, y lo acompaña un fiel escudero, que suele ser quien proporciona el humor. La misión, por supuesto, involucra a una chica. Boy meets girl, la literatura universal siempre tendrá un crush por las historias de boy meets girl.

Paper Towns

Detrás de esa fachada, hay un escritor meticuloso (y una editora de primera línea, la tremenda Julie Strauss-Gabel del grupo Random House) preocupado por los detalles geeks: el título de The Fault in Our Stars viene a propósito de una cita de Shakespeare, pero no de Romeo y Julieta, como podría pensarse, sino de una obra más oscura, La tragedia de Julio César (“The fault, dear Brutus, is not in our stars”). An Abundance of Katherines es también un pequeño tratado que intenta explicar por qué fallan las relaciones a partir de las matemáticas. Paper Towns es, en el fondo de su corazón teenager, una historia de detectives.

A primera vista podría pensarse que este es solo otro escritor de moda, pero en realidad hay muchas cosas muy valiosas en la literatura de John Green. Y quizá la principal es que es muy divertida, algo que, de nuevo, no es fácil encontrar en la literatura contemporánea. De hecho, los autores YA más exitosos al parecer tienen esa ventaja estilística. No nos quieren impresionar. Nos quieren contar una historia.

Por supuesto, un cuarentón que se enfrenta a una historia adolescente tiene al menos dos caminos: escapar o entrarle con todo. Entiendo si es lo primero: para muchas personas quizá sea muy doloroso volver ahí, a esos recuerdos –no todo mundo la pasó bien en la preparatoria. En mi caso, regresar a las historias de mi adolescencia es algo que hago con una gran sonrisa en el rostro. Mi yo de 42 recuerda a mi yo de 16, y compruebo que la vida ha sido muy buena.

En los ochenta, los adolescentes veíamos películas para adolescentes (como The Breakfast Club), pero el mundo se ha transformado y ahora es “socialmente aceptable” que los adultos también se metan de lleno a historias que implican chicos vírgenes y bailes de graduación. Paper Towns es una película inferior en comparación con el libro, pero vale totalmente la pena verla en el cine.

[ Este es un post producido por elhyp3.com en exclusiva para redbulletin.com ]

 

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07 2015 redbulletin.com

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