El castillo surrealista

El castillo surrealista

TEXTO: FLORENCIA ESCOBEDO
FOTOGRAFÍA: FLICKR//Rod Waddington

Perdido en medio de la abundante vegetación de la huasteca potosina, se encuentra un lugar desconcertante y a la vez maravilloso

Ver más allá de lo evidente te permite descubrir cosas que ni siquiera imaginas que puedan estar allí, este es el caso del castillo surrealista. En la huasteca potosina existe un secreto entre selvas y cascadas. Un paseo entre surrealismo, magia y naturaleza, es el castillo surrealista de Edward James en Xilitla. Si te gusta la aventura y lo extravagante, adéntrate en el corazón de la huasteca y descubre este increíble lugar.

Se trata de una serie de estructuras muy locas, con puertas y ventanas góticas y escaleras que terminan en la nada. Como una pintura de Salvador Dalí o como una escena de tu sueño más fumado. Es un lugar que combina lo silvestre de la naturaleza con la creatividad humana integrada al paisaje.

Entrada al castillo

La entrada al castillo (izq.) y panorámica del castillo (der.)

© FLICKR//Rod Waddington y FLICKR//Rosa Menkman


Este espacio escultórico fue ideado por una mente que excedió la fantasía: Sir Edward James, un aristócrata británico que al descubrir Xilitla vio un paraíso y decidió construir su castillo de ensueño allí. Era un coleccionista de arte y un mecenas para muchos artistas del movimiento surrealista pero cuando descubrió este increíble lugar en la huasteca potosina, decidió adquirir terrenos y dedicar los últimos años de su vida a crear ese jardín como una variante del surrealismo en la arquitectura.

“Construí el santuario para que fuera habitado por mis ideas y mis quimeras”
Sir Edward James

Situadas dentro de una propiedad de 40 hectáreas, sus 36 estructuras de concreto ocupan una área de 16 hectáreas. La construcción comenzó en 1947 y se detuvo en 1984, año en el que murió Sir Edward James, por lo que en realidad este proyecto surrealista quedó inconcluso. Pero incluso así, sin terminar, es asombroso.

El castillo y sus alrededores se prestan perfecto a la exploración, de hecho te invitan a descubrirlos y perderte en sus rincones, que van desde estructuras con forma de manos y serpientes de concreto hasta pozas y cascadas naturales.

Manos y pozas

Manos de concreto y pozas de agua cristalina.

© FLICKR//Gerardo Martin Fernandez Vallejo

La vida tiene tesoros escondidos que sólo pueden ser encontrados si se mira con ojos curiosos.

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02 2016 THE RED BULLETIN

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