Gastón peligro

LNG/SHT: “No podía ocultar más lo que quería hacer”    

Fotografía: The Stills Lifestyle Agency 

Gastón Peligro, originario de Cancún, empezó a tener una doble vida cuando más allá de dedicarse a la abogacía empezó a dominar las leyes del rap. ¿Cómo lo logró?

Gastón Peligro dinamitó la necesidad de hacer algo distinto y dejó la vida aburrida de oficina para convertirse en un rapero que hace estallar su boca sin complacencias. Desde que era menor de edad se dedicó a tocar el bajo en bandas de punk en su natal Cancún. Niños Feos fue la más reconocida en la que participó conociendo el método del Do It Yourself. Prefería escribir letras que hacerse cargo de un instrumento. “En ese momento no estaba bien visto, porque si te gustaba el rock entonces no podía gustarte el rap”, recuerda el artista de 28 años. Nacía Lng/SHT (se pronuncia ‘long shot’) como parte de una doble vida. Gastón llevaba un tiempo como un egresado de leyes que vestía de traje.

THE RED BULLETIN: Lo tuyo fue como ser Clark Kent y Superman…

GASTÓN PELIGRO: Era lo peor llevar dos vidas contradictorias. De pronto estaba en la calle y me encontraba con un maestro de la facultad y no me reconocía por el piercing y los tatuajes. De verme bien peinado en la escuela, afuera parecía un pi**** matudo que no tenía nada que ver. Llevaba mi cambio de ropa a todas partes. Me apestaba la formalidad con la que casi todos vestían para ir a la escuela. Yo prefería las bermudas y las playeras. 

Y terminaste por dar la espalda al mundo del derecho…

Trabajé como abogado penalista durante cinco años y los dos últimos en el área de propiedad intelectual. El último año hacía ambas cosas, la oficina y la música. El litigio terminó por convertirse en un pasatiempo porque el demo de Lng/SHT se había regado con ayuda de unos amigos de Tijuana y Guadalajara. Ya tenía presentaciones en varias ciudades.

© YouTube//Pizzatanicos Punx 

¿Provocaste un terremoto en la familia?

Mi padre también es abogado y trabajaba con él. Además de ser una rama que te hace perder fe en la humanidad, no te queda tiempo libre. Mi padre no era fan de que tocara en bandas porque pensaba que me volvería drogadicto.

No es sólo saliva

Su hermano lo acercó al mundo del hip hop. Terminó fascinado cuando encontró entre beats y el flow de las rimas las temáticas clasemedieras y de cultura popular, lejos del cliché del gangsta rap y de las bandas de rock a su alrededor. Lng/SHT tenía algo más para compartir.

 Cuando en 2014 se armó una gira de un mes, no podía ocultar más lo que en realidad quería hacer. Mi mamá me apoyó y me dijo que encontrara la forma de hacer lo que me gusta y que dejara para pagar las cuentas. No hay nada más horrible en la vida que hacer las cosas sólo por dinero.

Todo esto pasó sin importar que tu primera grabación no haya sido “pro”…

¡Es la cosa más fea del mundo! Mi compa, Max, hizo los beats y eran loops de tres minutos que no alcanzó a terminar porque se fue a vivir a Canadá. No tenía arreglos, ni ecualización.

“No hay nada más horrible en la vida que hacer las cosas sólo por dinero”
Gastón Peligro

Si hablamos de flow, métrica y estructura, tu estilo rompe algunas reglas…

Nunca me propuse hacer algo diferente. Fue la forma más honesta que encontré para rapear. Simplemente lo hago como lo siento. Mucha gente se ríe porque dicen que rapeo como hablo, sin forzar nada. Desde la adolescencia me dicen que tengo voz de caricatura. Por más que trato de emular a mis influencias. Soy tan malo que no me sale. El patrón de rimas y el juego de sílabas lo aprendí con el tiempo.

¿Cómo manejas a los haters?

En redes sociales es… feo. [Risas]. Hay muchos adolescentes con bastante tiempo libre. Lo que menos me gusta sobre sus maldiciones lo canalizo en mis canciones y no me meto a Internet para atacar a otros. Si esto me hubiera pasado cuando era morro, quizás habría hecho lo mismo que ellos hacen ahora, pero qué bueno que haya haters porque eso significa que estás haciendo lo que no esperan los demás.

« Te ofrecemos lo mejor de cada mes

 >> ¡Recibe nuestra Newsletter! »
Seguir leyendo
07 2015 The red bulletin

Siguiente historia