«Lo que hace falta son bandas duras»

Entrevista: Ann Donahue - Fotografía de portada: Corbis

La industria de la música está en crisis, pero a Linkin Park le va mejor que nunca: 60 millones 
de álbumes vendidos, 62 millones de fans en Facebook, más que cualquier otra banda. ¿Cómo logran estos rockeros californianos con disco de platino mantenerse en la cima desde hace 14 años? Con innovación tecnológica, música dura y autoironía

Hace 14 años Linkin Park debutó con su álbum Hybrid Theory. Fue en el 2000, cuando los discos aún se editaban en cassettes, Napster estaba empezando su etapa de prueba y la gente todavía escuchaba la radio con un aparato de radio. Muchas bandas no sobrevivieron el cambio radical de los siguientes años.

Linkin Park, sin embargo, son más populares que nunca. El nuevo álbum de estos californianos sale ahora y es más que seguro que llegará al número uno en los charts de Estados Unidos. ¿Por qué tan seguro? Porque el sexteto ya lo logró con sus últimos cuatro discos y además The Hunting Party suena realmente contundente. Es un disco que por su fuerza recuerda a los primeros días de la banda.

Cuando nos reunimos con el rapero Mike Shinoda y el bajista Dave Farrell, quisimos saber: ¿cómo se seduce a una joven generación con sonido nü-metal? Y, ¿cómo se mantiene satisfechos a 62 millones de fans en Facebook?

Linkin Park nos lo cuenta en una charla sobre tecnología, cabinas telefónicas y rock blando.

THE RED BULLETIN: Su nuevo disco suena decidido y duro. Más duro que la mayoría de los discos de rock actuales. ¿De dónde viene esa fuerza?

Mike Shinoda: Hace poco vi un artículo en Internet con un título interesante: “El rock ’n’ roll actual suena espantoso y es depresivo”. La persona que escribió el artículo compara la época de Nirvana con la de hoy en día. Y dice: “¿Mumford and Sons es lo que ahora consideramos rock?”. Además, describe a las bandas del presente como “blandas”.

Mike Shinoda (derecha) fundó Linkin Park a los 19 años, con dos amigos de la escuela. Hoy la banda lleva vendidos 60 millones de discos y ganó dos premios Grammy.

© Getty Images

Quizá así lo ves tú también.

MS: Sí, la nota me pareció muy acertada. Hoy en día lo que faltan son bandas duras. 
Y queremos llenar ese vacío con este nuevo álbum. Y para eso nos inspiramos en ídolos de nuestra juventud. En bandas como Refused, Helmet y At the Drive In. Cuando escuchas los primeros discos de estos grupos puedes sentir esa espontaneidad y esa fuerza que es la que le falta al rock actual. Canciones que te hagan sudar y cantar.

David Farrell: ¡Exacto! Un criterio a la hora de escribir una nueva canción era: ¿la tocaremos sobre el escenario? ¿Vamos a disfrutar tocándola en vivo? ¿Volverá a surgir este criterio?

MS: Por lo menos es lo que podemos ver 
en nuestra gira de verano con la banda 
30 Seconds to Mars. Nosotros nos hemos propuesto muchas cosas. Entre otras, un show completamente nuevo.

¿Con rayos láser y pirotecnia?

MS: No, no [risas]. No se trata de hacer 
un ostentoso espectáculo de luces, sino 
de cómo darle forma a nuestro concierto.

¿Qué quieres decir?

MS: Cuando salimos de gira con nuestro primer disco debíamos tocar todas las canciones que teníamos (para completar 
un concierto entero). Después del segundo álbum pudimos elegir. Cuando lanzamos 
el tercero, se puso más difícil. Ya teníamos muchos hits y canciones que nuestros fans querían escuchar sí o sí. Entonces cada vez se volvió más difícil dejar alguna de ellas fuera de la lista, ya que el público en los conciertos las pedía a viva voz.

¿Lo que se llama quejarse de llenos?

MS: Claro. Pero era muy aburrido tocar siempre las mismas canciones en el mismo orden. Por eso, para las giras venideras, quisimos encontrar una nueva forma de satisfacer a los fans y, al mismo tiempo, mantener los conciertos interesantes para nosotros. El plan: diseñar una lista de canciones de manera flexible. Cada concierto suena diferente y mezclamos las canciones del nuevo disco con los hits.

“Al principio, le pedíamos a la 
gente sus direcciones, para 
informarlos sobre la banda: 
¡Por carta! En aquel entonces casi nadie tenía correo electrónico”
Mike Shinoda

Su primer álbum fue publicado en el 2000, en formato de cassette. Eso dice mucho acerca de su carrera, ¿no?

MS: No lo vas a creer, pero nuestros discos todavía se escuchan en cassette. En Asia, 
lo vemos muy a menudo. Ellos siguen aún escuchando música en cassettes.

DF: Como los camioneros de Nashville.

MS: Es absurdo. Cuando empezamos con 
la banda le pedíamos a la gente que venía 
a nuestros conciertos sus direcciones, para mantenerlos informados sobre la banda: ¡por carta! En aquel entonces casi nadie 
tenía correo electrónico.

Y tampoco teléfonos celulares.

DF: ¡Claro! [ríe]. Cuando llamábamos, 
por ejemplo, al siguiente lugar de la gira, 
le pedíamos al conductor del autobús que buscara un teléfono público. ¡Rarísimo!

Y hoy, en lugar de escribir cartas para promover su música, utilizan el servicio de identificación de música Shazam.

MS: Esa aplicación es increíble y está muy expandida. Yo la utilicé por primera vez 
en el bar de un hotel en México. Escuchaba una canción en la radio que me parecía genial, pero no tenía ni idea de quién era. Así, utilicé Shazam y en segundos tenía el artista y el título de la canción en mi celular.

Chester Bennington, Dave Farrell, Brad Delson, Joe Hahn, Rob Bourdon, Mike Shinoda (desde la izquierda). En dos palabras: Linkin Park.

¿Y esto en qué consideran que ayuda a la venta de sus discos?

MS: Estamos trabajando junto a ellos. Si buscas una canción nuestra a través de Shazam, obtendrás el resultado y un enlace a nuestro nuevo single. En Shazam lo puedes oír por adelantado y en exclusivo.

Componen música para juegos de computadora y desarrollan software de música. ¿Sobrevivieron a la revolución digital por su afinidad a la tecnología?

MS: Puede ser. La tecnología siempre ha sido una importante fuerza motriz de la banda. No por haber tenido la sensación 
de tener que mantenernos al día con el espíritu de la época, sino porque siempre nos interesó. Ya desde que éramos niños estábamos locos por los videojuegos de la consola Amiga. Hoy en día, estoy probando constantemente nuevas aplicaciones para teléfonos celulares.

¿Alguna recomendación?

MS: ¿Conoces FaceTune? Es una aplicación con la que puedes retocar las arrugas en las fotos retrato. La mayoría de la gente la utiliza para verse más bonita, pero para mí tiene 
la función exactamente contraria: Es decir, desfigurar personas. Primero busco una foto con la app Zombify, para que ya de entrada la cara se vea medio muerta y luego dejo que el FaceTune haga su trabajo. Queda muy loco, como si fuera un zombi al que maquillaron para ir a un programa de televisión. Este tipo de cosas son las que 
me divierten.

Bueno, esto suena a… algo así como un pasatiempo divertido.

MS: No creo que la tecnología sea algo emocionante porque te pueda permitir cambiar el mundo. Sino más bien porque puedes pasar el tiempo divirtiéndote y puedes hacer reír a tus amigos.

Pero para alguien que tiene 62 millones de fans en Facebook –más que cualquier otra banda– esto suena como algo un poco provocador, ¿no?

DF: Tienes que poder diferenciar. Desde luego que en la actualidad Facebook es algo extremadamente importante para todos los artistas. En el perfil de la banda hacemos todo lo posible para mal acostumbrar a nuestros fans. Les ofrecemos juegos en línea, publicamos videos desde el estudio y los dejamos participar de los eventos de la banda lo más que podemos. Pero además del 
perfil de la banda tengo mi perfil privado. Ahí me ocupo de desplegar mi propio 
sentido del humor. Y realmente no tiene nada que ver con la banda. Es algo mucho más personal.

Y esto significa que…

DF: Mira, tomemos como ejemplo mi perfil de Instagram. En verdad allí no tengo ningún interés en refregarle a la gente por la cara qué buena vida lleva una estrella de rock. Prefiero publicar fotos de las cosas más feas que pueda encontrar. No porque sea un mal tipo, se trata más bien de un experimento social: ¿cómo explicar por qué la gente continúa siguiéndome, incluso cuando publico únicamente fotos de mi bote de basura?

Y a pesar de esto, todavía tienes 31 mil fans en Instagram.

DF: Maldición, ¿es cierto? Entonces tendré que ser aún más radical [risas].

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07 2014 The Red Bulletin

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