Simonne Jones, mi bella genio

Texto: Florian Obkircher - Fotografías: Andrew Woffinden

Música, científica, artista, inventora, 
actriz… ¿Ahora superheroína de cómic? He aquí a la maravillosa y multitalentosa 
Simonne Jones

Todo se silencia por un instante cuando Simonne Jones entra a la habitación. Por una parte, eso se debe a que ella ha hecho algo de modelaje y atrae la atención con su gloria de 1.90 m. Cabello rizado y grandes ojos cafés. Piernas largas, largas. Por otra parte, se debe a que la californiana de 26 años tiene un talento para llamar tu atención. Aun si se para de manos con tacones altos o destruye una guitarra hasta hacerla añicos, lo que sea que haga es cautivador. La escuchas explicar que el garabato en el dorso de su mano es la fórmula estructural de la serotonina, “mi neurotransmisor favorito. Lo escribí esta mañana”.

Si quiere nerdear sobre la primera ley de la termodinámica, tú nerdeas junto a ella. Simonne Jones disfruta su reunión con The Red Bulletin en Londres. Trajo consigo una guitarra que ella misma hizo y, entre fotografías, explica cómo conectar un sintetizador analógico, cómo meditar 15 horas seguidas o cómo clonar bacteria. El año pasado, ella estuvo en el escenario, tanto como actriz y como música, en el famoso Festival de Salzburgo. Esta chica graduada de Red Bull Music Academy actualmente graba su álbum debut (“imagina que Depeche Mode y PJ Harvey tuvieran un hijo nacido en el patio trasero de Einstürzende Neubauten”, dice –aquí te damos algo de información sobre esa banda industrial alemana, por si aún no sabías que existía) y divide su tiempo entre Londres, Los Ángeles, Toronto y su ciudad adoptiva, Berlín, donde el año pasado tuvo una exhibición de su arte y dio conciertos con dos de sus grandes heroínas, Björk y el icono del electropunk, Peaches.

Show de talento

Simonne Jones pasó del laboratorio al estudio de grabación.

«El entender acaba con la curiosidad. El arte que yo hago debería inspirar y catalizar la curiosidad en otros»
Simonne Jones

THE RED BULLETIN: ¿Exactamente qué en Peaches –quien dijo que tú eras “el futuro”– la convierte en tu heroína?

Simonne Jones: Cuando tenía 15 años, fui a uno de sus conciertos. Fue un espectáculo muy loco. Vi ahí mi primer dildo, mi primer travesti, fue intenso. Nada fue igual después de una tarde como esa. La conocí luego del concierto y un par de años más tarde fui su roadie de gira. Ahora ella es mi mentora.

¿Qué puedes aprender de ella?

Suelo ser tímida, pero en el escenario soy como un animal y creo que esto me viene de Peaches, puesto que ella venía y analizaba mis conciertos. Es gracias a Peaches que tengo la confianza para saltar desde los 
altavoces hacia la multitud.

¿Tuviste que trabajar mucho para 
conquistar tu miedo escénico?

Tanto en ensayos como en cada concierto, me grabo en video y veo cada una de las grabaciones. Eso llevó mis presentaciones 
a otro nivel. Nadie quiere ver a alguien 
que se muestra incómoda y tímida sobre 
el escenario en su propio concierto.

Sentir pena por ti misma no disminuye 
el pánico escénico, ¿cierto?

Eso me funciona. Intento ponerme en mi -faceta de compositora cuando me presento en concierto. Cuando escribo, no tengo inhibiciones. Es lo mismo que ponerte a bailar en tu casa con ropa interior y una escoba o algo así.

¿Qué edad tenías cuando te enamoraste de la música?

Empecé a tocar piano cuando tenía tres años. A los diez compuse mi primera pieza. Agarré la guitarra eléctrica cuando estaba en mi etapa “el mundo entero me odia”, 
a los 14 años. Luego el bajo, la batería y 
la cítara. Aprendía todos los instrumentos que caían en mis manos.

A los tres años la mayoría de los niños apenas aprende a contar. ¿Cómo es que tú aprendías a tocar el piano?

Mi madre le daba clases de piano a mi hermana mayor. Yo quería aprender, pero ella no tenía tiempo para enseñarnos a las dos. Así que yo escuchaba las lecciones que ella le daba y me sentaba en el piano cuando terminaban y yo intentaba reproducir de -memoria las canciones que tocaban. Ella le enseñaba “Twinkle Twinkle Little Star” y yo lo copiaba. A los cinco años ya sabía copiar.

Creadora

Jones crea sus propios instrumentos. 
Ya hizo un bajo sintetizador con el disco duro de una computadora y una guitarra con una caja de madera.

¿Cuándo tuviste la idea de hacer tus propios instrumentos?

¿Te refieres a mi guitarra? La hice de una caja de madera y un palo de escoba. Se basa en una guitarra africana. Cuando los africanos fueron llevados como esclavos no podían pagarse instrumentos, así que usaban lo que tenían a mano. Tomaban cajas de puros y mangos de escobas y les ponían 
las cuerdas sin trastes, luego tomaban una botella y la utilizaban como slide y creaban sonidos sin trastes. Utilicé algunos trucos, pues me gusta la electrónica, así que le puse dos pastillas. Es por eso que puedes tocar 
el Diddley Bo con dos amplificadores para guitarra a la vez y se consigue un sonido de bajo que te hace vibrar los globos oculares.

¿Diddley Bo?


Sí. Así se llama este tipo de guitarra.

¿Qué te impulsa a hacer lo que haces?

La curiosidad. Si hay algo inexplicable, simplemente quiero explorarlo. Quizá es por eso que me gradué de Investigación Biomédica y Biología. Estuve trabajando en un laboratorio genético clonando células bacterianas y haciendo mutaciones de ellas para la investigación del VIH.

¿La ciencia y las artes contrastan por completo unas con otras?

Escribir canciones es similar a resolver problemas matemáticos. Incluso entender los armónicos es matemático. Un armónico se crea al dividir un pedazo directamente proporcional de una vibración. Cuando una cuerda vibra, la divides a la mitad y tienes un armónico específico. Déjame mostrarte (Jones saca un cuaderno de su mochila y lo abre. Las páginas están cubiertas con letras de canciones, bocetos y fórmulas, incluyendo una que descompone en piezas la estructura de los acordes. Una esquina 
de esa página tiene un garabato de un disco duro de PC). Por cierto, ya descifré cómo puedes hacer un bajo a partir de la bobina de un disco duro.

¿Entonces lo mejor para ti es descubrir cosas y entenderlas?

No entenderlas: explorarlas. El entender acaba con la curiosidad. El arte que yo hago debería inspirar y catalizar la curiosidad en otros, lo que hará que la gente explore y sienta curiosidad por el universo y se emocione por el potencial de existir en este lugar ilimitado.

¿A qué te refieres?

Cuando Nikola Tesla, mi científico favorito, no creaba el generador de corriente alterna y la bobina de Tesla, él era un ser humano inventivo que veía la ciencia como un arte. Algo que dijo es que una de las más grandes cosas que una persona puede experimentar es cuando un inventor ve una creación del cerebro transformarse en éxito y ese sentimiento es tan poderoso que puede ser más fuerte que cualquier otra cosa: dormir, amigos, comer, amor. Te consume y eso es algo hermoso.

¿Cómo ligas la ciencia y el arte?

Para mi exhibición en Berlín, creé seis imágenes utilizando luces LED. Reaccionan al movimiento. Mientras más te acerques, más brillantes son. Si mueves el brazo, cambian de color.

¿Cuál era el tema de la exhibición?

Esta trataba sobre los secretos del universo, de encontrar patrones en la ciencia que se repiten en distintas disciplinas y que verdaderamente no podrían existir unos sin otros. Trabajé temas como la materia oscura, el nacimiento del universo, el Big Bang, la muerte del universo…

Tengo que preguntarle a una mujer renacentista cual es su opinión sobre Leonardo Da Vinci.

Adoro a Da Vinci. Fue un hombre increíble. Además él también era músico. Inventó instrumentos y tocaba la flauta. Leonardo Da Vinci es como una fotografía de un hombre normal de hace cientos de años: pienso que todos los seres humanos de la era moderna son un poco renacentistas porque ahora tenemos que saber bastante más de lo que sabíamos hace 100 años simplemente para entender cómo funciona una computadora.

No todos necesitamos saber cómo clonar bacteria y componer música para teatro. Tú sí; eres una supermujer.

Eso es ridículo. Solo me interesan las cosas. Pero es curioso que lo digas, puesto que está por salir un cómic cuya heroína se basa en mí. Hace un par de años tuve la posibilidad de conocer a Peter Steigerwald, de Aspen Comics, en ComiCon. Estuvimos hablando y meses después me dijo que me dedicaría su siguiente libro.

¿Y quién es esa heroína?

Ella viaja a distintos planetas para preservar unas especies alienígenas que son cazadas ilegalmente. Me entran muchas ganas de decir que es científica y música y modelo, pero, en realidad, no conozco los detalles, 
el cómic aún no se publicó.

Eres solista, pero el verano pasado tocaste con una orquesta. ¿Cómo te fue?

Toqué cuatro conciertos con la Orquesta Sinfónica de Rock alemana. Al director le gustó mi música y preguntó si quería tocar con su orquesta. Arreglamos mis canciones para una orquesta de 350 músicos: un coro de 150 y 200 instrumentos. Fue increíble. Ser solista en una orquesta es una de mis fantasías de infancia. De hecho, cuando era niña decía que quería ser científica, inventora, bailarina, pianista concertista, artista y doctora. Quería hacer todas esas cosas en mi vida.

Has logrado casi todo eso.

Salvo ser doctora. Hace ya un tiempo me aceptaron en la escuela de medicina, lo cual es suficientemente difícil y estuve muy cerca de elegir ese camino.

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06 2014 THE RED BULLETIN

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