Aniol Serrasolses en la Cascada Key Hole

Por la key Hole

Texto: Alexander Lisetz  

Aniol Serrasolses nació en un pueblo llamado Cascada y encontró la suerte en una ciudad llamada Suerte. En la actualidad salta cascadas de agua en kayak. “Más suerte sería imposible”, dice él. Su gran proyecto: una caída de 35 m desde la cascada Key Hole, al sur de Columbia Británica

Aniol Serrasolses en la Cascada Key Hole

© Eric Parker/Red Bull Content Pool 


Vivía de una bolsa de papas y un poco de arroz, se juntó con cuatro personas y pasaba doce horas diarias en su kayak. “Estaba en la ruina, pero feliz”, dice Aniol Serrasolses. Para este español de 23 años, la felicidad se mide en metros cúbicos por segundo y paladas de remo. 

Tenía doce años cuando anduvo en kayak por primera vez. A los 17 años renunció a su trabajo de 23 euros por día en una fábrica textil, con el fin de tener más tiempo para pasar en su kayak.

En 2011, cuando tenía veinte años, ganó un premio de 400 euros en el Whitewater Grand Prix, los X Games de los kayaks. Fueron los 400 euros con los que financió su etapa de ermitaño en el río Ottawa, en Canadá.

Aniol Serrasolses en la Cascada Key Hole

Desde que Serrasolses forma parte del grupo de los mejores kayakistas del mundo, hay una cosa que le divierte aún más que andar en kayak: hacerlo allí donde otros no pueden. 

© Jasper Gibson/Red Bull Content Pool 

“Se necesita sólo una cosa en la vida, sin la cual todo es imposible: una pasión”, dice Aniol. Obviamente Serrasolses encontró la suya. “Preferiría no tener nunca más relaciones sexuales, a no andar nunca más en kayak”, dice. Y, ¿si alguien le ofreciera 100 millones de euros en caso de que deje el kayak?: “Le diría que desaparezca”.

Aniol Serrasolses en la Cascada Key Hole

Por la “cerradura” se precipitan 3,000 metros cúbicos de agua por minuto. Para sobrevivir a la caída de 35 metros Serrasolses no podía cometer ningún error.  

© Eric Parker/Red Bull Content Pool  


Serrasolses nació en Salt (cascada), al norte de Cataluña, a 150 kilómetros del bastión de las aguas bravas Sort (suerte). Desde la perspectiva actual uno podría considerarlo como un buen augurio. 

Desde que Serrasolses forma parte del grupo de los mejores kayakistas del mundo, hay una cosa que le divierte aún más que andar en kayak: hacerlo allí donde otros no pueden.

Su especialidad son las caídas extremas desde altas cascadas. Y su proyecto más reciente fue también el más audaz.

El joven catalán llegó hasta Columbia Británica, Canadá y saltó con su kayak desde la cascada Key Hole en el río Lillooet.

“Desde que vi esa cascada en una foto, quiero descenderla con el kayak a toda costa”, dice. Para otras personas, quizás no sería la primera asociación. La cascada Key Hole tiene 35 metros de altura –más de diez pisos– y, en sus días tranquilos, se precipitan 3,000 metros cúbicos de agua por minuto en un pozo estrecho, el “Key Hole” (cerradura). Además, es tan difícil de acceder, que sólo el ascenso ya representa una misión bastante riesgosa. “Pero cuando hay voluntad…”, dice Ariol.

“Se necesita sólo una cosa en la vida: una pasión que realmente te motive
Aniol Serrasolses
Aniol Serrasolses en la Cascada Key Hole

Serrasolses, en la segunda pasada de entrenamiento en el río Stikine.  

© Eric Parker/Red Bull Content Pool  

Aniol Serrasolses en la Cascada Key Hole

El momento en el que ya no hay vuelta atrás. 

© Eric Parker/Red Bull Content Pool  


Una caída como la cascada Key Hole requiere un 50 por ciento de coraje y un 50 por ciento de habilidad. “El coraje es necesario para conducir el kayak por los cantos de piedra”, dice Serrasolses, “la capacidad, para llegar vivo hasta el final”.

Los pilares más importantes de la supervivencia son:

1: estudiar la cascada para encontrar la línea perfecta y elegir el punto de aterrizaje que ofrece más seguridad.

2: desplazarse lentamente para que el kayak se mantenga en posición y se sumerja junto a ti en el agua, en lugar de levantarse y aterrizar de forma plana.

3: postura recta y hacer los ajustes del ángulo de inclinación durante la caída.

4: tirar el remo y sumergirse en el punto más profundo del pozo. 

“El mejor momento”, dice Serrasolses, “es el de los cantos de piedra, cuando ya no hay vuelta atrás. Allí hubiera gritado de alegría. Pero tenía que mantener la concentración”. 

 

A continuación, Serrasolses planea hacer varios proyectos en Rusia y Pakistán, “quizás algún récord mundial será batido en el camino. 

¿Si tengo miedo? Claro que lo tengo, por supuesto. Pero si tus sueños no te dan un poco de miedo, es porque son demasiado cobardes”.

Aniol Serrasolses en la Cascada Key Hole

Fue el primer humano en vencer con su kayak a la cascada Key Hole. 

© Eric Parker / Red Bull Content Pool

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04 2015 the red bulletin

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