Pep Guardiola

Aprende de Pep Guardiola

Texto: Martí Perarnau
Fotografía: Getty Images
Ilustración: ILOVEDUST

La segunda parte del gran análisis del entrenador: el periodista y escritor Martí Perarnau nos muestra qué podemos aprender del mejor
Martí Perarnau
Martí Perarnau

El escritor español Martí Perarnauconoce al catalán mejor que cualquier otro periodista. Durante un año siguió al entrenador del FC Bayern Munich e investigó sus métodos. Para nosotros, Perarnau analiza lo que todos podemos aprender del mejor coach de futbol del mundo: en términos de deporte, humanidad y moda. 

5 ESTÁ DISPUESTO A AMAR

Cuando el Bayern, ya en marzo de 2014, se consagró campeón alemán, Franck
Ribéry fue hacia Pep durante los festejos del campeonato y le dijo: “¡Te amo! Estás en mi corazón”.

En el primer partido de la temporada 2014/15, tuvieron que lidiar con muchos problemas. Algunos de sus jugadores importantes estaban lesionados y los jugadores de la selección alemana –que acababan de regresar a Múnich después del título conseguido en la Copa del
Mundo– apenas habían entrenado. Fue un partido difícil, pero Guardiola exigió al máximo a sus jugadores. El Bayern ganó y después del enfrentamiento, Pep y Philipp Lahm se abrazaron con una alegría desbordante. “¡Philipp, te amo! Gracias por tu gran compromiso”, le dijo Pep a su capitán.

Los jugadores saben que Pep está dispuesto a pelear con y por ellos 

 Para Pep estas emociones no son una cuestión cultural o de cualidad de liderazgo. Para él se trata realmente del amor a sus jugadores, con los que va contra viento y marea.

Cuando el joven Pierre-Emile Højbjerg le confesó en privado que su padre tenía cáncer, lloraron juntos. El entrenador hizo todo lo que estuvo a su alcance para ayudar al joven jugador y a su padre, quien finalmente murió unos meses más tarde. Højbjerg me dijo una vez: “Pep para mí es como un segundo padre”.

Más tarde Højbjerg se rebeló. Quería ser utilizado con mayor frecuencia, reclamaba un puesto de titular en el equipo; pero Pep no le concedió ese lugar. Højbjerg se comportó como un hijo rebelde de 19 años. Pidió ser cedido al FC Augsburg. Pep se comportó como un padre que quiere lo mejor para su hijo y lo dejó ir, pero bajo la promesa de que volvería.

6 PON TODO EN TELA DE JUICIO

Pep pregunta y pregunta. Se pregunta a sí mismo, le pregunta a otros. Puede ser molesto con sus preguntas. Y a veces cambia de opinión del día a la noche. No por no saber qué hacer, sino porque quiere poner en tela de juicio todos los aspectos y las eventualidades del juego.

De Pep aprendemos que el éxito es mucho más el resultado de las dudas, que el resultado de las certezas.

7 NUNCA TE DES POR SATISFECHO

A las tres de la madrugada, Pep estaba sentado en un rincón con su pequeña hija en brazos y media dormida. El Bayern había logrado una gran victoria en la final de la Copa Alemana ante el Borussia Dortmund, pero Guardiola no estaba satisfecho. “No jugamos tan bien como podríamos haber jugado”, respondió cuando le pregunté.

Normalmente se permite cinco minutos para celebrar una victoria. Cinco minutos, no más. Luego pasa a analizar el juego en frío con sus colaboradores más cercanos y a prepararse para el próximo partido.

Sí, está constantemente insatisfecho. ¿No le gusta ganar? ¡Por supuesto que sí! Le encanta ganar. Pero se exige a sí mismo buscar el partido perfecto. Sabe que nunca se dará, pero lo intenta. El resultado es importante para él, pero aún más le interesa cómo se produjo este. A veces la victoria puede ser engañosa. Para Pep es más importante analizar la dinámica del juego, porque eso es lo que hará posible el éxito en el futuro. Esa es la clave para la próxima victoria.

Pep Guardiola

8 SÉ VULNERABLE

Pep odia perder, a pesar de que sabe que tiene que vivir con las derrotas. No es un tipo duro. Cuando está preocupado se rasca la cabeza. Cuando está satisfecho con el entrenamiento grita por todos lados, aprueba aplaudiendo, reparte besos. Si no está satisfecho, se va a un rincón y deja que sus emociones fluyan libremente.

Está convencido de que hay que reaccionar con calma ante las derrotas y permanecer sobrio en las victorias. Pero no es un superhéroe. Es una persona a la que no le importa llorar delante de sus jugadores cuando lo superan sus emociones o reír como un niño cuando Thomas Müller hace uno de sus chistes para entretener al equipo. No, no es un tipo duro. Y no le importa admitirlo y mostrarlo.

Abraza a sus jugadores, les da palmadas en la espalda, los besa, los motiva a dar más

9 VÍSTETE DE FORMA ADECUADA

Antes de entrenar, Pep se pone la ropa de entrenamiento que sus ayudantes ya le tienen preparada. Si hace frío, usa algún gorro en la cabeza. En la vida cotidiana poco le importa la apariencia. Pero todo cambia cuando se trata de lo que para él es una ceremonia: el partido, ese mágico día. Entonces sí se ocupa de su apariencia y se viste de forma adecuada.

Esto tiene poco que ver con la vanidad y mucho con el respeto. El partido, según dice, es la culminación de la obra y por eso hay que vestirse como si fueras a una fiesta. Su vestimenta es un símbolo que hace ver claramente a sus jugadores el valor que le da al partido: hoy es el día de la ceremonia, el día del partido. Hoy hay que mostrar lo que conseguimos trabajando.

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05 2015 The Red Bulletin

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