Sergio “Tiny” Almada

Cómo sobrevivir a la escalada en Gran Pared

TEXTO: FLORENCIA ESCOBEDO
FOTOGRAFÍA: Marcos Ferro

El escalador Sergio “Tiny” Almada nos cuenta cómo le hace para quedarse varios días colgado en la pared sin que le pase nada


Sergio Almada es uno de los mejores escaladores de roca y gran pared que existen en México. Toda su vida gira en torno a la escalada; cuando no está colgando de alguna pared, está trabajando como promotor de este gran deporte.

Aunque estar en medio de la naturaleza suena muy tentador, pasar días trepando por una pared y durmiendo en ella no es nada fácil, pero sí muy satisfactorio. En entrevista para The Red Bulletin, Tiny nos contó su experiencia:

Escalar es una actividad relajante

A Tiny le encanta pasar los día escalando, porque dice que “estando ahí la vida se simplifica”. Para empezar no hay Facebook, pero según Sergio son varios los beneficios de estar ahí: “No hay preocupación. Tu vida, a grandes rasgos, es: te levantas, desayunas, escalas todo el día y cuando se acaba la luz del día regresas a tu campamento, cenas y te duermes. Al día siguiente es igual”.

Pero requiere una gran planeación

Aun siendo una actividad relajante, la escalada en gran pared requiere mucha planificación. Tiny nos contó cómo se prepara antes de realizar el ascenso: “La vida en la pared involucra una logística muy grande. Tienes que saber (previamente) qué equipo vas a llevar, porque no puedes decir: “¡Ay güey, se me olvidó traer esto!“ estando a 500 metros del piso. Tienes que tener todas las herramientas necesarias para poder subir”. Pero no todo son cuerdas y arneses, lo que no puede faltarte es el agua, y no nos referimos a una botellita: “No te puede faltar agua, es lo más importante. Por ejemplo, si calculo que me voy a tardar 10 días, llevó para 3 días más. Y con la comida es igual”.

Selecciona meticulosamente la comida

Cuando haces un ascenso de más de 300 metros, no puedes subir muchas cosas. Debes llevar sólo lo necesario y elegir los alimentos que más te aporten: “Tienes que ser muy meticuloso en cuanto a las calorías que consumes. Pregúntate: “¿Esto lo puedo preparar en la pared? Si. ¿Y esto? También“ y entonces elige el que tenga más calorías”. Y aun así Tiny termina con unos cuantos kilos menos: “Normalmente hay que consumir alrededor de 2,700 calorías, y eso es poco para la actividad que hacemos, pero generalmente comemos la mitad de eso. La primera pared que subí estuvimos 14 días y adelgacé siete kilos. O sea me bajé de la pared todo chupado”.

Sergio “Tiny” Almada

Sergio “Tiny” Almada en Basaseachi, Chihuahua.

© Marcos Franco

Y luego, ¿cómo subo todo?

Ya sabemos la importancia de llevar agua y seleccionar los alimentos y herramientas para el ascenso, pero te preguntarás ¿cómo demonios subir todo eso durante la escalada? Tiny y su equipo mueven todo el arsenal en unos costales especiales a los que llaman “marranos”. “Los costales tienen la forma de un marrano. Son cilindros de metro y cacho con 120 litros de capacidad, más o menos. Ahí llevamos el agua, la comida, una estufa portátil; pero la estufa es exclusivamente para calentar agua, porque si intentas preparar algo se pega”. Pero eso no quiere decir que no coma bien o que sólo coma barritas: “Puedes llevar comidas frías; atún, pan, pero no te sabe igual, no te llena igual y a parte te sientes como si estuvieras en la cárcel. El hecho de cenar caliente te impulsa el ánimo”.

La higiene pasa a segundo plano

Pasar muchos días en la montaña no es para todos, especialmente si eres una persona muy pulcra. Sergio nos confesó que sólo lleva una muda de ropa y se las ingenia para aguantar el tiempo que esté arriba con la misma ropa: “Llevas, a lo mucho, un cambio más. Una playera. Yo no me llevó pantalón, no más llevo el que traigo puesto y ya está. Puede ser medio asqueroso, pero al final de cuentas no te puedes dar el lujo de limpiarte la cara con agua porque ¡la dejas de tomar!”

No todo es “miel sobre hojuelas”

Todos tenemos días buenos y días malos. Ahora imagínate tener uno de esos malos días a 500 metros de altura. Debes ir mentalizado para lo que se pueda presentar: “Durante (el tiempo que pasas en) la pared, muchos días no la pasas bien. Te da calor, tienes hambre, tu compañero no hace las cosas como tú estabas penando y te complica las cosas, tienes que hacer más esfuerzo, tienes que trabajar más, te grita y estás molesto. Se viven muchos momentos muy tensos, pero en cuanto llegas a la cima te olvidas de todo eso. La satisfacción de llegar, esa felicidad, supera cualquier enojo y cualquier frustración que tienes en la pared (durante el ascenso)”.

Llegar a la cima es la felicidad máxima

Para Tiny, como para cualquier escalador, llegar a la cima le emociona profundamente. Es la culminación de todo su esfuerzo: “Cuando elijo una pared, no es “de tin marín…”, mucho antes ya he estado estudiándola. Ves el clima, empiezas a planear la expedición, etc. Entonces se empieza a convertir en algo muy personal, porque tienes que invertir tiempo para hacer la logística y tienes que invertir dinero para comprar el equipo. Sin embargo, antes de ir no me gusta emocionarme, porque nunca se cómo va a acabar. Pero conforme vas subiendo más, te vas involucrando más. Porque te cuesta, no es gratis. Todo ese esfuerzo y todo ese sacrificio se vuelve tu vida en ese momento, entonces cuando llegas a la cima es la culminación de todo eso que habías planeado antes, de todo lo que tuviste que invertir para poder hacerlo”.

“A mayor sacrificio, mayor la recompensa. Bien dicen que el miedo es eso que se siente ante las cosas que valen la pena”
Sergio “Tiny” Almada

Pero para alcanzar la felicidad tienes que esforzarte

Como en todo, cuanto más nos cuesta lograr algo, más lo disfrutamos. Así le pasa a Tiny con la escalada en gran pared, él dice que: “A mayor sacrificio, mayor la recompensa. Bien dicen que el miedo es eso que se siente ante las cosas que valen la pena”.

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06 2016 THE RED BULLETIN

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