Estrella Navarro buceo libre

El poder de la confianza

Texto: Alejandro Serrano 
Fotografía: Miko Lim

La campeona nacional de buceo libre, Estrella Navarro, nos recuerda la importancia de aprender a confiar en uno mismo. Eso fue lo que la llevó a sumergirse a 69 metros de profundidad, sin tanque de oxígeno, y romper el récord nacional

Seguro has escuchado que las primeras vivencias de un recién nacido determinan toda su vida. Estrella Navarro es ejemplo de ello. Al ser la hija de un entrenador de natación, el profesor Carlos Navarro, la oriunda de Baja California estuvo expuesta al agua antes de que aprendiera a caminar. Eso la marcó, ya que hoy es campeona nacional en México de buceo libre.

En otras palabras, Estrella es como Aquaman (o más bien Aquawoman): aguanta la respiración varios minutos para descender a profundidades marinas de hasta más de 50 metros. Sí, las técnicas de respiración ayudan, sin duda, a que Estrella resista tanto tiempo bajo el agua, sin tanque de oxígeno, pero sin confiar en ella no hubiera logrado tanto. La buceadora está convencida de que tener plena seguridad en lo que puedes hacer te abrirá siempre la puerta al éxito.

Estrella Navarro buceo libre

Navarro poniéndose su traje de neopreno en el puerto de La Paz. 

Poco a poco se llega lejos

Sin una base sólida, no se puede construir una confianza. Todo comenzó cuando la aventaron a la alberca, a los pocos meses de nacer: “Empecé a hacer buceo libre desde que era bebé, mi papá me metió al agua desde chiquita y aprendí a nadar antes de aprender a caminar.

Estrella Navarro buceo libre

La pasión por el buceo va de la mano con su carrera de bióloga marina y modelo.

 Los bebés de manera natural comienzan a nadar y así fue al inicio”. Sin saber hablar todavía, Estrella ya aguantaba la respiración. Después todo fue más fácil ya que, según nos cuenta, su padre la ponía a competir con su hermano. “Aguantaba poco más de tres minutos”, asegura. 

Adelanta la película unos años y llegamos a otro “turning point” en su vida. “Hace cinco años, ya de grande, conocí a Aharon Solomons, uno de los mejores entrenadores del mundo en el buceo libre”. La futura campeona nacional conoció a una de esas personas clave en la vida de todos. Solomons es como ese hombre sabio que posee la llave que te ayuda a subir de nivel. Sin exagerar, es como esos mánagers de música que descubren talentos que nadie percibe: “Estaba aquí en La Paz. Aharon me vio nadar, se acercó y me dijo que con el estilo de natación que tenía y con una ecualización de los oídos, en poco tiempo sería campeona nacional”. Así le soltó esas verdades fuertes. “Se me hizo muy raro que se acercara y me dijera eso de repente, pero lo único que le pude responder fue: ‘¿Cuándo empezamos?’. Contestó: ‘Mañana’. Al día siguiente nos pusimos en práctica y, tal como dijo, rompí el récord nacional”. 

Free diving

Explorando las aguas de Isla Espíritu Santo, en el Mar de Cortés.

Estrella fue la primera mexicana en superar el récord de peso constante sin aletas. Nadie lo había logrado. Muchos lo intentaron, pero sin éxito. “En esa ocasión bajé hasta los 30 metros de profundidad y regresé a la superficie nadando en estilo braza de pecho”. Esta hazaña sucedió cuando la confianza ya estaba germinando en la mente y cuerpo de Estrella: “Ya había escuchado de Aharon. En la universidad fui a uno de sus cursos y me emocioné mucho porque toda la vida había sido deportista y siempre tuve en la mente competir de esta forma. Cuando me dijo que podía volverme campeona nacional, completamente le creí, me emocioné”. Y he aquí uno de los pilares básicos de la seguridad en uno mismo. Créele a los que tienen autoridad, a los expertos, a los que ya demostraron que saben de qué hablan.

Para Estrella, Aharon Solomons era algo así como un Gandalf del buceo. Imagina que llega alguien de ese calibre y te dice: “Si me haces caso, conquistarás el mundo. Pocas veces en la vida uno se topa con gente con tal credibilidad. Un gran error hubiese sido dudar de Solomons. Afortunadamente no fue así.

”Al no operar la gravedad, me puedo mover en cualquier dirección. No hay peso, es como volar”
Estrella Navarro

“Antes de aprender las técnicas de relajación había logrado aguantar tres minutos y 20 segundos. Aharon me enseñó cómo respirar de modo que tuviese más eficiencia en el consumo de oxígeno”. Las herramientas que Estrella recibió ya eran parte de ella misma y de esta forma sólo tuvo que aprender cómo funcionaba su cuerpo a la perfección. “La respiración es la clave, es el punto medio que regula cuerpo, mente y emociones. Haciendo respiraciones para relajarme logro obtener una optimización del consumo de oxígeno. Con la técnica logré aguantar cuatro minutos”. No puedes ir a la guerra sin tu fusil, es por ello que las técnicas le permitieron a Estrella descubrir que tenía mucho potencial para ganar. Esta seguridad es clave y un clásico tropiezo es no estar seguro de lo que puedes hacer.

Buceo con tiburón ballena

“Cuando estoy en la superficie siento miedo, pero cuando meto la cara al agua, este desaparece”.

Salto a la oscuridad profunda

Todo el mundo tiene que aventarse al vacío si quiere llegar a alguna parte. Para Estrella esto fue literal: “Sí me daba miedo. Con el buceo libre se trabajan muchos aspectos y uno especialmente es la mente. Vas adentrándote en la profundidad y cada vez se vuelve más oscura, te quedas en la penumbra…”. Pero poco a poco ocurrió algo extraordinario. Su zona de confort pasó a ser ese lugar que otros temerían: “La mayoría de las ocasiones, cuando estoy en la superficie siento miedo, pero al relajarme, cuando meto la cara en el agua, el miedo desaparece. Me siento más cómoda dentro del agua que fuera”. 

“Cuando alguien cree en ti y le dices que puede hacerlo, le abres las puertas”
Estrella Navarro

¿Cómo? ¿Es más tranquilo ese lugar a 60 metros bajo el agua que la superficie? Según Estrella, sí: “Hay más libertad de movimiento. Es algo físico y psicológico. Al tener contacto con el agua, se despiertan los reflejos mamíferos de buceo. Todos los músculos del cuerpo se relajan inmediatamente, hasta me truena la espalda y, al no operar la gravedad, puedo moverme en cualquier dirección. No hay peso, es como volar”.

Para llegar a ese punto, la buceadora confiesa que entrena cinco días a la semana, en el mar, en albercas y también en tierra. Medita a diario: “En una competencia de buceo libre la idea es precisamente relajar la mente, tener el menor número posible de pensamientos, ya que así consumes menos oxígeno”. Sólo este tipo de control físico y mental le otorga una maestría envidiable.

Estrella Navarro buceo libre

“Aprendí a nadar antes que a caminar”, nos cuenta la buceadora. 

Cómo liberar tu mente del miedo

“Mi padre empezó ese trabajo conmigo. El hecho de que te digan de niño que puedes hacer las cosas, que puedes lograr algo, me permitió reprogramar mi mente”, nos cuenta. Con estas palabras, Estrella resalta el valor que tiene el admitir la posibilidad en tu cabeza de que puedes obtener un triunfo. “Sí es muy importante que los entrenadores les digan esto a los alumnos. Puedes tener la misma técnica que los demás competidores, pero si no crees que puedes lograrlo, olvídalo. Eso es lo que hace la diferencia”. Suena como la premisa de la película El origen: la semilla debe ser plantada.

“Tanto mi padre como Aharon me ayudaron a confiar en que lo iba a lograr. La confianza es muy importante. Al entrenar a otros, eso es lo primero que hago: trabajar su mente. Cuando alguien cree en ti y le dices que puede hacerlo, le abres las puertas”. Si la mente lo cree, el cuerpo seguirá lo que esta diga.

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03 2016 The Red Bulletin

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