Hector Herrera, el capitán del Oporto

Héctor Herrera: “Hay que dejarse la vida en la cancha”

Texto: Juan Moreno
Fotografía: Gianfranco Tripodo
Estilismo: Sara Soares

Héctor Herrera nos cuenta lo difícil que fue llegar a un equipo profesional en Europa. Para él hay dos cosas importantes: dejar la vida en la cancha y tener la cabeza para aguantar y actuar en el momento correcto

Mañana cálida en el Centro de Entrenamientos y Formación Deportiva PortoGaia, a las afueras de Oporto. Héctor Herrera, 26 años, capitán del Oporto llega tarde a la entrevista que debería haberse realizado después del entrenamiento matinal. Pero Herrera ha decidido alargar la jornada de preparación física y sigue en las instalaciones mientras otros compañeros deciden irse a casa. “No sabemos lo que tardará en el gimnasio”, nos dice un empleado del club a manera de disculpa. “Es nuestro capitán, es un ejemplo”.

Herrera ha estado entrenando prácticamente hasta la una de la tarde. Llega bañado, en jeans claros y camiseta blanca sencilla. Comparado con otros futbolistas de élite, no parece tener mucho interés por la moda.

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Hasta ahora no ha sido una temporada fácil. Ni para el Oporto, ni para Herrera. En la liga portuguesa domina el Benfica de Lisboa, el eterno rival, y cada vez son más las voces que sitúan a Herrera en Italia o Inglaterra, ya que el Oporto puede verse obligado a vender sus mejores jugadores a final de año para cumplir con los requisitos del “financial fair-play” que siempre impone la UEFA.

Se trata de un tiempo de incertidumbre. Herrera, por el contrario, no parece estar nervioso. Está acostumbrado.

THE RED BULLETIN: Héctor, ¿estarías dispuesto a irte del Oporto si el club tiene que venderte?

HÉCTOR HERRERA: Yo la verdad estoy muy contento acá. Lo he dicho muchas veces, no sólo ahora. Me gusta mucho el club, me gusta la ciudad y me gusta la gente. Estaré aquí hasta que el club quiera. Si decide que tengo que cambiar de aires, cambiaré. Si decide que se quiere seguir con Herrera, encantado de la vida.

Hector Herrera futbolista mexicano capitan Porto

Se te ve muy tranquilo al respecto. Igual porque no hace tantos años estuviste pensando en dejar el futbol por completo, ¿no?

Yo entonces era jugador del Pachuca de segunda división y había sido mandando a jugar fuera, a Tampico Madero. Pero no nos pagaban.

¿Qué edad tenías?

“A los 20, como jugador, o resistes  o te pones a trabajar”
Héctor Herrera

Tenía 20 años y tenía que mantener a otra persona, a mi esposa. Lo único que podía hacer era aguantar. Yo podía comer en el club, pero éramos dos y no fueron tiempos fáciles. Y menos cuando mi mujer había quedado embarazada. Lo platicamos mucho, hablamos de dejar el futbol e ir a trabajar los dos. Nos decíamos: “¡Hay que echarle ganas, vamos a trabajar y salimos adelante!”. Yo no le tenía miedo a trabajar, porque puedo hacer otras cosas, no soy un inútil. Estuvimos cerca de hacerlo. Afortunadamente no fue así.

¿Por qué seguiste?

Yo sabía que teniendo una oportunidad podría lograrlo, podíamos tener una mejor vida. Pero cuando mi esposa me decía que tenía que ir al ginecólogo, yo respondía: “¿Con qué le pagamos?”. Mis padres me ayudaban algo, una persona con la que había jugado también, pero era difícil. Muy difícil.

¿Qué habías hecho en esos partidos?

Me dejaba la vida en los partidos. Y luego también en los entrenamientos.

¿Es el secreto?

Sabía que no tenía otra oportunidad, hay que darlo todo. Y la verdad es que hasta ahora no he cambiado. Esa experiencia me ha ayudado mucho a estar donde estoy y no lo olvidaré nunca. Son cosas que ahora gracias a Dios las recuerdo y me río, pero en ese momento no me daban risa.

Ahora eres el capitán del Oporto y muchos te ven jugando pronto en un equipo de Inglaterra o Italia. ¿Cuál es la diferencia entre el futbol en México y en Europa?

Yo lo que noto es que hay más compromiso, más seriedad. Y es mucho más rápido.

¿Más rápido de piernas o de cabeza?

De las dos cosas. En Sudamérica, en México, el futbol es algo más pausado. Tienes más espacios para pensar, para recibir. Acá no hay ese tiempo. Antes de recibir el balón tienes que saber lo que vas a hacer con él. O te lo quitan.

En México y también en Latinoamérica el juego es más lento;  en Europa es mucho más rápido

Tito Villa, futbolista más allá de la opinión

Y no iba a dejar pasar la oportunidad. Se le cumplió y no encontró muchos obstáculos a su llegada. "Me agradó mucho la manera de ser del mexicano. Son muy amables, muy serviciales. Es gente dispuesta a ayudar". No obstante, al principio se dio cuenta de que había una idea generalizada de los argentinos.

¿Qué es lo más duro de ser profesional de futbol? ¿El no saber lo que harás cuando tengas 38 años? ¿Tener que buscarse de pronto otro equipo?

Lo de no saber lo que harás el día de mañana cuando seas mayor y no juegues al futbol no lo es. Lo pensarás, porque va a llegar ese momento, pero estoy seguro de que tendré alguna cosa para hacer. Después de que te digan que no cuentan contigo, buscarás otro equipo. Para mí lo más duro es sacrificar muchos momentos en los que estás separado de tu familia, momentos lindos que no vuelven. Yo tengo tres o cuatro cumpleaños que no estoy con mi mujer, porque toca ir con la selección. El futbol te da revanchas, no puedes estar en un partido, igual puedes estar en el próximo, pero ya ese primer cumpleaños de tu hijo no vuelve. Ese cumpleaños de tu mujer no vuelve. Es lo que más duro se me hace.

¿Está poco valorado el deportista que arriesga y va a Europa?

Yo siempre lo he dicho. No es fácil irse a Europa. Siempre te van a poner otro de otra nacionalidad por delante. Pero no puedes pensar en eso. Yo pienso en trabajar, en mostrar lo que puedo y que quiero estar acá. El riesgo lo corremos todos los que venimos.

 

  
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Algunos no se atreven.

Yo lo veo como un reto. En México se habla mucho del fracaso, cuando vienes a Europa. Siempre preguntan si no tienes miedo a fracasar. Te lo digo porque al venir eran muchas las entrevistas en las que me lo preguntaban. El intentar nunca es un fracaso. Yo creo que me sentiría más fracasado si no lo intento. Podría haberme quedado en México, cómodo, donde sé que estoy en mi país, que tal vez voy a jugar siempre, que voy a ser siempre querido por la gente, donde no batallo con el idioma, no batallo con el frío… Yo prefiero correr ese riesgo y vivir esa experiencia de poder mejorar, de poder vivir en otro país, de poder jugar contra los mejores. Yo prefiero aceptar ese reto.

Podría haber salido mal.

Podría haber salido muy mal. Pero aun así me sentiría bien por haberlo intentado. ¿Y si fracaso? No pasa nada, regreso a trabajar y me busco otra oportunidad.

Héctor Herrera capitán del Oporto

¿Qué piensas de que el Oporto tenga más mexicanos en su plantilla que algunos equipos en la liga mexicana?

¿Qué pienso? Yo pienso que no debería pasar. Menos en México, donde creo que hay muchos jugadores con gran calidad que se merecen una oportunidad. El problema es confiarles, demostrarles apoyo, tener confianza de lo que pueden dar. Y después ellos harán su trabajo. Oporto es un claro ejemplo. Les están dando la oportunidad y ellos lo están haciendo bastante bien.

¿Cuál fue el primer capricho que te compraste con tu primera plata ya una vez jugando como profesional?

“Prefiero correr el riesgo y poder vivir fuera”

Lo primero que compramos entonces fue una casa. Empecé a ir a la Selección sub-23 y me tocó una generación espectacular. Lo ganamos todo y tuve un par de premios ahí: el Preolímpico, las Olimpiadas… Comprar un lugar donde poder vivir y donde poder estar tranquilo era muy importante para mí. Recientemente habíamos pasado una situación difícil y teníamos nuestro bebé de sólo un año. Comprar casa es lo más sensato que podíamos hacer.

O sea, todo se resume a que hay que tener cabeza.

Sí, hay que tener cabeza.

 

  
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05 2017 The Red Bulletin

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