De la consola a la cabina

Texto: Pierre-Henri Camy
Fotografía : Greg Funnell

Cuatro pilotos de carreras descubiertos al ganar un concurso de Gran Turismo se fueron rivales en las 24 horas de Le Mans de este año: de trasnochar con videojuegos a hacerlo en una más duras del automovilismo

El templo sagrado del automovilismo, el circuito de Le Mans, está al rojo vivo cada que la famosa carrera de 24 horas se realiza ahí. Los pilotos de élite, de todos los formatos de competencia de campeonato, han forjado leyendas en este lugar. Los equipos tienen tres pilotos que pasan distintos periodos al volante. 

Cuatro jóvenes, en dos equipos, en las 24 Horas de Le Mans de este año, llegaron aquí por la ruta más heterodoxa; un par de ellos no había competido en una carrera de autos desde hace más de dos años. 

Llegaron hasta aquí al sobresalir en los videojuegos. Jann Mardenborough, un inglés ganador del GT Academy Europe 2011, un concurso en el juego de carreras Gran Turismo y Mark Shulzhitskiy, ganador local del GT Academy Russia en 2012, conducirán al lado de Alex Brundle en la categoría Le Mans Prototype 2, para Oak Racing, en un Ligier JS P2 con motor Nissan. 

El Nissan ZEOD RC, un híbrido eléctrico en la categoría Garage 56, para autos que prueban nuevas tecnologías, será dirigido por Satoshi Motoyama, de Japón, el español Lucas Ordóñez, ganador de GT Academy Europe en 2008 y Wolfgang Reip, de Bélgica, que fue elegido en 2012 entre 830 mil jugadores europeos.

 

Vue du ciel

Nada mejor que hacer

En 2008, Nissan y Sony decidieron intentar algo nuevo: convertir a los mejores videojugadores de Gran Turismo, uno de los más queridos videojuegos de simulación de carreras automovilísticas en PlayStation y PlayStation 2, en pilotos de carreras, pero en la vida real. Un sistema de selección en línea generó campeones nacionales por toda Europa, quienes fueron a Inglaterra para toda una semana de finales, un intenso campamento de carreras con entrenamiento físico y prácticas de manejo en el simulador y en la pista de Silverstone. El elegido seguiría un programa intensivo de manejo bajo el ojo de Nismo, la división de automovilismo de desempeño en Nissan.

EXVIDEOJUGADORES, AHORA EN LA ÉLITE DEL AUTOMOVILISMO

Luego de eso, entraría al automovilismo competitivo, en la categoría GP3, por ejemplo, donde Mardenborough ahora compite; Shlzhitskiy, Ordóñez y Reip también compiten profesionalmente. Una sorprendente transición del mundo virtual al mundo real. Mientras el inglés se prepara para formar parte del desfile de pilotos por las calles de Le Mans en vísperas de las 24 Horas, recuerda su vida previa: “Entré a GT Academy en febrero de 2011. En ese entonces era un estudiante promedio. Mis amigos viajaban a Australia o a Estados Unidos. Yo me quedaba en casa jugando PlayStation y eso me hacía feliz. Comencé a competir en línea al no tener nada mejor que hacer”.

Nave espacial

A las 3 pm, el compañero de equipo de Ordóñez, Wolfie Reip, inicia su primer Le Mans al volante del ZEOD RC. Este vehículo, que estaría perfecto en un libro setentero acerca del futuro, se toma su tiempo para dar la vuelta hasta los stands que se encuentran al otro lado del muro de los pits, donde los espectadores pusieron hamacas. Por desgracia, esos fans no tendrán mucho tiempo para admirar esta nave espacial sobre ruedas en acción antes de que tenga que ser remolcada por una falla en la caja de velocidades tras 25 minutos de carrera. De cualquier manera, Le Mans fue un desafío para el ZEOD RC, pues alcanzó los 300 km/h en las clasificatorias. Durante el calentamiento, Reip realizó una vuelta completa con el auto en modo completamente eléctrico y silencioso. 

Ordóñez está positivo, a pesar de haberse perdido una carrera y está orgulloso de su compañero. “Wolfie hizo historia al manejar toda una vuelta con el auto en modo eléctrico. Eso es una gran noticia para todos en el equipo, los mecánicos… ¡Uuh! ¡¿Vieron eso?! ¡Ese tipo casi se mata!”. El español habla sin quitar los ojos de las pantallas de transmisión; una lluvia intensa de súbito cae sobre el circuito y uno de los autos casi se sale de la pista al intentar rebasar a otro.

Los accidentes y retiros son algo más que común cuando la lluvia cae sobre Le Mans. En el garaje de Oak Racing, no hay desilusiones de este tipo, pero mientras el contador de vueltas se incrementa, la presión de los mecánicos aumenta. Sólo hay unos cuantos momentos de descanso durante los 1,440 minutos de la carrera. Todo se resume a esperar, luego ráfagas de acción, luego más espera y luego más ráfagas de acción. A pesar de esto, o por esto, los hombres que trabajan en las sombras hacen un buen trabajo. Actúan con enorme precisión cada vez que hay un cambio de piloto o que un nuevo neumático o una recarga de combustible sea necesario. El auto impresiona con su consistencia vuelta tras vuelta.

Durante 24 horas

Los fanáticos a un lado de la pista y alrededor del mundo siguen la legendaria carrera.

Sin errores, ni locuras

Tras ocho horas de carrera, cae la noche y todo cambia. Los pilotos tienen que ser doblemente cuidadosos, pero la emoción aumenta en los campamentos alrededor del circuito. Algunas tiendas están acomodadas al lado de Ferraris y muscle cars. En la vuelta Alain Prost, lo que parece un camión de mudanzas está abierto de uno de sus costados, lo que permite a sus ocupantes seguir la carrera desde sus literas, a 30 m del muro de la pista.

“EN UNA SIMULACIÓN, CHOCAS Y SALES ILESO. TIENES QUE PENSAR DISTINTO CUANDO SE TRATA DE LA REALIDAD” 
Lucas Ordóñez

Por la noche, los autos rozan los muros más que de día. Otra peculiaridad de la carrera es que recibe con gusto a los “gentlemen drivers” o amateurs. El actor Patrick Dempsey y el cantautor David Hallyday son algunos de los más conocidos gentlemen. Mark Shulzhitskiy siempre está atento de ellos. “Tienes que evitar problemas en Le Mans”, dice, “puesto que hay pilotos que no tienen tanta experiencia como los profesionales y pueden cometer una locura. Tienes que hacer una carrera sin errores tontos y tienes que permanecer consistente”. El ruso es fiel a sus palabras y ayuda a Oak Racing a estar en el top tres en la categoría LMP2 durante casi toda la carrera.

La carrera va en su penúltima hora y el auto naranja y negro de Oak ahora está mucho más atrás. Hay un consejo de guerra en los pits. El auto entra para una larga parada. Es necesario reemplazar bujías y una bobina de arranque. Mardenborough, Shulzhitskiy y Alex Brundie lo han dado todo, pero están en quinto lugar en su categoría y en noveno global cuando la bandera a cuadros ondea en el húmedo aire de Le Mans.

El mejor momento

Los fanáticos de Audi emocionados invaden la pista y el carril de pits para celebrar que el equipo alemán obtiene los dos primeros puestos en el podio. Mark Shulzhitskiy, el último en conducir el auto de Oak Racing, camina hacia los pits para encontrarse con sus mecánicos e ingenieros. Ellos son su primera línea de apoyo y en conjunto han colaborado de cerca, han desafiado al reloj, al mal clima y a la tecnología para sobrevivir Le Mans. Mardenborough dice que su momento favorito de la carrera es “cuando puedes alcanzar los 300 km/h en la recta Mulsanne por la noche, cuando no hay autos delante, ni detrás de ti. Eso es algo grandioso”. Nismo anuncia que su Nissan GT-R LM se postula para Le Mans en 2015. ¿Pero estará Mardenborough al volante? 

“Tengo que seguir trabajando en GP3 y permanecer concentrado en ello”, dice el talentoso veinteañero. Su sueño, ahora nada irreal, es una carrera en Fórmula 1. Algo muy alejado de presionar “start” en un videojuego.

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10 2014 The Red Bulletin

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