Nado con el tiburón ballena en Playa del Carmen

Nado con tiburón toro en Playa del Carmen

Fotografía: Getty Images

El Caribe mexicano está lleno de vida marina, pero entre noviembre y marzo el gran invitado es el tiburón toro. ¡Aprende a no temerles, sólo acéptalos!

Las cálidas aguas del Caribe en la Riviera Maya de México están llenas de colorido y vida marina, pero en invierno, entre noviembre y marzo, la línea costera es la anfitriona de su invitado más impresionante y mortífero: el tiburón toro. Ahí también encontrarás a un hombre que quiere llevarte al fondo del mar para enfrentar a estas criaturas y que desea enseñarte que no debes temerles, sino aceptarlas.

“Hace 20 años, Playa del Carmen era un pequeño poblado con unos pocos turistas viajaban hasta aquí y [sólo] cuatro o cinco tiendas para buzos. En el invierno, cuando yo acostumbraba pescar con arpón, los tiburones se me acercaban e intentaban robarse mis pescados. En aquellos primeros años, no noté cómo a los turistas les sorprendían los tiburones. Me tomó tiempo darme cuenta de que era mejor negocio que vender ceviche”. Y así, Jorge Loria llevó el buceo con tiburones toro a la Riviera Maya de México.

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“Tengo tres marcas de dientes en la mano”, dice Loria. “Después de eso, dije: ‘Okey, una malla es la solución’”

Actualmente, Playa del Carmen tiene más de 60 tiendas de buceo y Loria es director de Phantom Divers, una compañía turística especializada en buceo con esta especie de tiburones que, junto con el tiburón blanco y el tigre, es considerado uno de los más peligrosos que el hombre conozca. “Controlamos la zambullida con comida”, explica Loria. “Si los tiburones comienzan a ponerse agresivos, sellamos la cubeta para que no salga nada de sangre y así se calman. Si queremos más acción, comenzamos a dejar salir a los peces”.

Nado con el tiburón ballena en Playa del Carmen

Puro colmillo: aparentemente, no hay por qué temer a los tiburones toro.  

© JORGE LORIA

Estrella Navarro sobre el poder de la confianza

Sin una base sólida, no se puede construir una confianza. Todo comenzó cuando la aventaron a la alberca, a los pocos meses de nacer: "Empecé a hacer buceo libre desde que era bebé, mi papá me metió al agua desde chiquita y aprendí a nadar antes de aprender a caminar.

Para el buzo encargado de alimentar a los tiburones es necesario un poco más de protección. “Tengo tres marcas de dientes en la mano”, dice Loria. “Después de eso, dije: ‘Okey, una malla es la solución’”. La malla protege lo que él llama mordidas de “prueba” o “error”: “No es lo mismo que una mordida de ataque. Cuando van tras una tortuga, tiene una fuerza distinta”, pero la mejor de las defensas es la experiencia. “Cuando los tiburones se ponen nerviosos, sus movimientos se vuelven más veloces y bajan las aletas pectorales. Alguien que los ve a diario puede reconocer la diferencia; un turista, no”.

Por lo tanto, cualquiera que vaya de excursión requiere de experiencia decente en buceo. “No necesitan ser unos buzos superprofesionales, pero no somos sus niñeras. Tienen que poder sumergirse, hacer una parada de seguridad y regresar a la superficie solos. Y deben poder seguir un plan y respetar las reglas: mantener las manos cerca del cuerpo, ya que el tiburón podría confundirlas y tirar una mordida”.

“En los últimos 30 años hemos perdido al 80% de la población mundial de tiburones. Todos creen que si no hay tiburones en el agua, estarán más seguros”
Yucatán Buceo con tiburones

“Cuando la gente viene aquí, puedes ver el nerviosismo en sus rostros”, dice el instructor Loria. 

© PHANTOMDIVERS.COM

CONSEJO DE EXPERTO
​“Muchos tiburones –no los tiburones toro, sino más como los tiburones tigre– son oportunistas. Si ven que no los miras, te podrían morder. Así, nunca les quites la vista de encima. Míralos a los ojos y no les demuestres miedo. Si actúas como presa, lo serás”

Fuera de los mordiscos accidentales, Loria dice que no debe temérseles a los tiburones. “En los últimos 30 años hemos perdido al 80% de la población mundial de tiburones. ¿Sabes por qué? Porque todos creen que si no hay tiburones en el agua, estarán más seguros”. 

“Cuando la gente viene aquí, puedes ver el nerviosismo en sus rostros. Durante la sesión informativa, escuchan con mucha atención y se comportan debajo del agua. Cuando terminan la sesión, siempre les preguntamos cómo se sintieron y la respuesta con frecuencia es que fue una experiencia muy armoniosa”.

BUEN CLAVADO
Tras otras zambullidas épicas
  
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01 2017 The Red Bulletin

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