The BPM Festival

Festival BPM, los juegos olímpicos del techno

Texto: Marco Payán 
Fotografía: Danilo Lewis

Durante diez días, 24 horas al día, ​DJ del mundo toman Playa del Carmen para convertirla en la capital del techno. ¡Vive el festival BPM al Caribe Mexicano!

Enero es el mes más difícil para el entretenimiento. Los estudios de cine preparan las películas con pocas expectativas para este mes.

BPM festival playa del carmen

“Uner b2b Technasia se quitan el sombrero ante su público en el Blue Parrot”.

© Doug Van Sant

 Las revistas imprimen menos copias y hasta menos páginas que de costumbre. Se dice que la gente está saliendo de los gastos de diciembre. Pero hay un grupo de personas que van contra la corriente.

“Es un festival para los ‘jet setters’, aquellos jóvenes que trabajan todo el año para venir por diez días de enero”. BPM no es para todos. La música que Phillip Pulitano, uno de los creadores y director del festival, ha seleccionado no es algo que escuchas necesariamente por radio en casa, no es mainstream. Es música para ‘music lovers’. Es la crema y nata de la escena electrónica. No es un festival común. “Aquí no hay un gran terreno con diferentes escenarios. Nuestro terreno es toda la ciudad de Playa del Carmen. Nuestros escenarios son los diferentes foros, clubes y beach clubs. Es otra cosa”.

Festival BPM

Era tan buena la música del showcase de BPitch, que algunos pedían perdón.

© Jeff Corrigan

DJ para DJ

“Para mí no es un trabajo. Si disfrutas lo que haces, no se siente como trabajo”. Aunque durante la planificación Phillip y sus socios cuidan cada aspecto del festival que revoluciona a la Riviera Maya y trae más visitantes que durante el festejo de año nuevo, es la gente quien hace la fiesta. Eso no lo controla. Y eso le gusta.

Comenzó como una conferencia de música electrónica, pero después de dos días de iniciar la primera edición, con fiestas incluidas, Phillip se dio cuenta que aquello estaba destinado a ser algo más. Mostrar lo que las disqueras querían en sus showcases ya no era la prioridad. Ahora se trataba de tener el control sobre toda la experiencia de los que asisten al BPM y si las disqueras se suman, qué bien. Su enfoque es la experiencia alrededor de la música. Complacer a la gente y no a la industria.

Y cuando funciona, la gente habla. Así, de boca en boca. De esta manera pasó de “sólo” siete días en 2007, con 21 eventos y 5,000 boletos vendidos, a 15,000 boletos el siguiente año. “¡Se triplicó!”, me dice Phillip desde el Blue Parrot, uno de los beach club del que también es socio y que ha adecuado para que suene como debe.

En 2015 se vendieron cerca de 63,000 boletos y en 2016 esperan llegar a los 70,000. “No es que queramos crecer por crecer, sino que cada vez viene más gente”, me lo dice como si fuera algo inevitable; el destino. Y como tal, Phillip lo abraza. Ahora tendrán un lugar especial dentro de la selva, con arte, comida y todo cuidado por él mismo.

Playa del Carmen BPM

La noche en Blue Parrot sólo signfica una cosa: más fiesta que nunca.

© Danilo Lewis

La autoridad en la música

“Si me consigues una foto con el DJ, los dejo tocar más tiempo”. Algo así dijo un oficial justo cuando tenían que finalizar la presentación. Esa noche, el policía terminó tomando shots de tequila con el DJ principal. La fiesta continuó.

Pero esa no fue la única vez que los policías se han puesto a bailar. En la taquería preferida por los organizadores de BPM, un día comía Phillip con Richie Hawtin. El lugar, que en vez de puertas tiene grandes cortinas de metal que al levantarlas dejan las mesas expuestasa una de las avenidas principales de la ciudad, les pareció ideal para hacer una presentación sorpresa.

“Pasó de ‘sólo’ siete días, con 21 eventos y 5,000 boletos vendidos, a 15,000 boletos el año siguiente”
Phillip Pulitano, uno de los creadores y director del festival

© Thebpmfestival // YouTube

Un año después, miles de personas llenaron el lugar, no para comer, sino para escuchar a Richie Hawtin y Dubfire. El taquero frente al “trompo” de carne bailaba mientras servía tacos sin llevar la cuenta. Las mesas dieron paso a una pista de baile improvisada y la calle estaba tan llena de gente bailando que impedía el paso de los autos.

“Es una de las vías principales, así que llegó la policía. Después de un rato, hasta los oficiales estaban bailando”. Hoy, en la ahora más famosa taquería de “Playa”, la imagen en el monitor de la caja de cobro es la evidencia de que esa noche los gringos viejitos tuvieron que esperar mucho para recibir sus tacos al pastor. En 2016 se repetirá la experiencia, pero el día y la hora seguirán siendo sorpresa.

¿Cómo la música underground puede ser tan popular? A Phillip esta paradoja no le quita el sueño. Mejor dicho, sólo le deja dormir tres horas al día durante el festival de diez días con música sin parar. Quizá si BPM fuera más popular aún, no tendría tiempo para dormir.

¿Cómo sobrevivir a este maratón? “Lo mejor es tener un poco de las fiestas de día y las de noche. Vayan a la playa como a las 6 de la tarde, escuchen dos o tres artistas. Disfrútenlos. Vayan a cenar, duerman un poco y levántense a las dos para continuar con la fiesta nocturna. Ah, y no olviden el protector solar”.

Festival BPM

El showcase de Rumors en Canibal Royal, del día a la noche sin tregua.

© PEARCEY PROPER

Lo inesperado

Esa es la idea de BPM: poder caminar entre las calles de Playa del Carmen, ¡de un club a otro, para escuchar a tu DJ favorito. Y así, caminando, te encontrarás con otros DJ que hacen lo mismo que tú. “Aquí los DJ no llegan a tocar y se van de vuelta a su casa o al próximo festival. No. Les tenemos que posponer los vuelos una y otra vez porque no se quieren ir. No tienes idea de cuántas veces lo hemos hecho. Ya forma parte de la rutina en la organización de cada año”.

Como en la ocasión que Marco Corola, en una fiesta en el condominio de Phillip, se puso a tocar, así sin habérselo pedido. Finalmente se trataba de una casa-habitación, así que al llegar las diez de la noche tuvo que parar. “¡Ya llevaba diez horas tocando y parecía no costarle nada de esfuerzo!”. A la siguiente noche, Marco y Alessandra (otra de las socias de BPM) se dedicaron a cocinar: “Fue entonces que vi a Marco sudar la gota gorda en la cocina. Mucho más que cuando estaba tocando en su set”. ¿A quién le cocina Marco Corola? “Hay tantas historias que no te puedo contar”, sonríe este italo-canadiense aficionado a los tacos y la cocina mexicana.

Playa del Carmen

Ningún otro festival combina sol, playa caribeña y mujeres hermosas con música electrónica por diez días.

© Doug Van Sant

El entusiasmo de los mexicanos y las mexicanas, hace de BPM un festival con sabor único

BPM festival playa del carmen

Frank & Tony seleccionaron sus mejores beats en el Canibal Royal.

© Doug Van Sant 

Seth Troxler es uno de los DJ más admirados y siempre lleva a su madre al festival. “De repente la veo comprando sombreros como souvenirs en una tienda”. Esa noche en Mamitas, la gente frente al booth de Seth enloqueció cuando él se puso el sombrero. 

Lo que sigue para el festival es crecer, pero orgánicamente. Además del nuevo espacio en medio de la selva, en 2016 tendrán una presentación en Sudamérica (por anunciarse), además de las que hacen de una noche en Europa y la gira dentro de México y otros países. “Pero en ningún lugar será como Playa del Carmen, donde son diez días completos de festejo, descontrol y música electrónica”.

Aunque se trata de un evento al que asiste mucha gente de todo el mundo, la audiencia principal siguen siendo los mexicanos. “Son conocedores del underground”. Quizá, debido a BPM lo son hoy más que nunca.

Playa del Carmen llegó al límite. Es más difícil conseguir habitación durante BPM que en año nuevo. Y es en estas fechas cuando algunos bares venden más que en el resto del año. Si eso no dice suficiente sobre lo que sucede en BPM, quizá las fotos sí lo hagan.

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01 2016 The Red Bulletin

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