So wirst du Teil eines Wolfsrudels

Cómo… unirte a una manada de lobos

Ilustración: Mark Thomas

Si estás cansado de la gente que te rodea, ¡cambia de animales!

El filme de 2011 Un día para sobrevivir (The Grey) fue un ejemplo perfecto del miedo instintivo del hombre hacia la conducta despiadada del lobo. Liam Neeson y sus amigos pudieron haber disfrutado un final mucho más feliz. “Creemos que somos superiores. Creemos que podemos entrar al mundo del lobo y convertirnos en su líder”, dice Shaun Ellis, fundador del Wolf and Dog Research and Education Centre.

“Pero tienen posiciones sociales similares a las nuestras y las mismas emociones principales: lealtad, miedo, ansiedad… Si quieres comunicarte con estos animales, tienes que volverte parte de su familia”. Ellis hizo justo eso. Aquí, nos revela cómo se ganó su respeto.

© Youtube // monkeyinc’s channel

1 Gánate su confianza

“Suena torpe, pero agáchate y ofrécele tu garganta al lobo. La mayoría cree que cuando un lobo se echa panza arriba, se somete ante un animal superior, pero para él es etiqueta. El otro lobo pondrá sus dientes en el cuello sin apretar, respondiendo así la pregunta: ‘Sí, puedes confiar en mí’. El macho beta, el responsable de mantener la disciplina, una vez metió toda mi cara en su hocico. La presión de una mordida de lobo supera los 100 bar, el doble que la de un pastor alemán. Justo cuando crees que tu cráneo quedará hecho añicos, el lobo te libera. Sabe muy bien lo que hace”.

2 Aprende a hablar lobo

“Comprende que aquella parte del lobo más cercana a ti es la que está comunicándose contigo. Un lobo puede hablar a un lobo a su izquierda y decirle algo diferente a lo que le está comunicando a los de su derecha. La posición de las orejas es increíblemente importante. Cuando quieren proteger algo, utilizan las orejas planas –como alas. Cuanto más utilizara esto, mejores eran mis probabilidades para comer lo que tenía derecho a comer. El problema es que, al no tener flexibilidad en mis orejas, me comportaba como un niño en un comedor, con los codos al piso, protegiendo mi comida”.

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3 Conoce el lugar

“Un día que tenía sed, me dirigía al lago cuando el macho beta bajó las orejas, gruñó y no me dejó pasar. Me arrinconó en un árbol hueco y pensé: ‘Se acabó. Crucé los límites. Está esperando a que llegue la manada para acabarme’. Pero una hora más tarde, soltó un quejido muy agudo. Con miedo, salí arrastrándome. Me llevó adonde quería ir y bebimos lado a lado. Mientras lo hacíamos, él miraba hacia un árbol. A dos metros del suelo, había enormes marcas de arañazos y debajo había una pila de excremento. Un oso había estado cazando comida. Fue una lección valiosa: los lobos se cuidan unos a otros y entienden cuándo moverse y cuándo quedarse quietos”.

4 Consigue un trabajo

“La jerarquía de los lobos es más horizontal que vertical; cada animal es respetado por lo que puede hacer. Déjalos que creen un rol para ti. De las tres posiciones que tuve, una fue la de animal de apoyo para otros, otra fue de difusor, un rol de especialista para calmar a otros y algo que se aprende desde cachorro y el mayor honor fue la de ayudar a criar una camada de cachorros.

5 Asiste a la escuela de lobos 

“Un invierno, la manada no había tenido éxito con nuestra habitual técnica de emboscada. Tras algunas semanas, la hembra que tomaba las decisiones comenzó a comer nieve y hielo, así que todos la imitamos, sabiendo que nos estaban educando. Un par de días después, logramos cazar un animal. Entonces, una mañana fría, mientras miraba a los lobos, pude ver la nube que su respiración provocaba en el aire. Me di cuenta de que la hembra sabía que al tener hielo en el hocico, la presa no podría ver nuestra respiración”.

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07 2016 The Red Bulletin 

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