Gascoyne Dash in Australia's Outback: The remotest desert motor race on Earth

Gascoyne Dash: a máxima velocidad por el desierto australiano

Fotografía: Randall Kilner

El interior de Australia tiene un lugar especial en el alma de los locales. Esto es el Corazón Muerto, un páramo vasto y erosionado en el que podrás poner a prueba tu atrevimiento

Bañado en las noches por la desnuda magnificencia de la Vía Láctea y durante el día por el rayo mortal y sin filtros de un sol a 35 °C. Sus sonidos son endémicos: el empalagoso tic tac de un radiador para enfriamiento en una solitaria estación de reabastecimiento de combustible, el distante masticar de nueces de macadamia de un dingo que se roba a tu bebé y, ahí, en el punto más occidental, el grave y cremoso latido de un auto de carreras off-road de 850 hp, acelerando a través de una gran planicie a 160 km/h.

Bienvenido al Gascoyne Dash: dos días de carreras a máxima velocidad entre buggies para dunas, motos de cross, y un arsenal surtido de vehículos todoterreno. El Gascoyne es un lecho seco y arenoso a 900 km al norte de Perth, en Australia Occidental, la ciudad capital más aislada del mundo. Para el Gas Dash, el aislamiento es una bendición y una maldición. Exige tener preparados equipos para emergencias médicas en helicóptero, en caso de que alguien en una moto todoterreno de cuatro tiempos se estrelle a 180 km/h, en un lugar remoto. Pero tiene sus atractivos.

“¿Sabes qué es lo que más me encanta? La lejanía, estar ‘allá afuera’”, dice David Kearney, que ha competido 10 veces y quien se convirtió en el director del evento en 2014. “Sales por la mañana, tomas una dirección y no tienes la menor idea de en dónde estás. Es un lugar así de lejano”.

 

© Racelinetv // YouTube

La mayoría de los años, el Gas Dash atrae a alrededor de 60 competidores entre las categorías de dos y cuatro ruedas. El recorrido está marcado con postes, así que traer navegador es un lujo más que una necesidad, y el objetivo principal es llegar a la meta. El lema de la carrera es “Ganar es algo. Terminar lo es todo”. “Hay un tiempo límite.

De una u otra manera permitimos que 40 km/h sea la velocidad mínima del evento, pero por lo general esperaremos a que llegues”, dice Kearney. “Podrías traer una motocicleta de cartero de segunda mano si así lo deseas. Algunos de estos tipos pueden conducir lo que les pongas delante”. La mayoría, no conduce nada. El resultado es una mezcla de motos de dos y cuatro tiempos, así como cuatrimotos para desierto. Algunos buggies, dice Kearney, llegan a costar hasta 400 mil dólares australianos. Pero ni el más refinado equipo puede compensar la falta de precaución… o experiencia.

El lema: “Ganar es algo, terminar lo es todo” 
Gascoyne Dash in Australia: Race through the desert

Competidores en Gas Dash.

“La sección más aterradora son los dos kilómetros de ascenso a una colina que se conforma de gigantescas piezas afiladas de pizarra. Al final de esa recta hay una vuelta de 90° y una caída de 60 m. Hemos salido de ahí con todo tipo de huesos, rostros, piernas y espaldas quebrados… Todo lo que se te pueda ocurrir.

“Pero en el momento en que aceleras por una planicie cubierta de arcilla, agachado, tan rápido como puedes, con un puño al aire porque la adrenalina fluye… Amigo, ahí es cuando todo encaja. Ahí es donde todos se sienten como verdaderos héroes”.

consejo de experto

Cuidado con la erosión: hay enormes fisuras en el duro y árido terreno de arcilla, donde se alcanzan altas velocidades. “En algunas, podrías estacionar un auto de costado y no alcanzarías a ver el techo”, dice Kearney. “El año pasado un buggy destrozó su neumático con una. La naturaleza le puso un alto”.

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08 2016 The Red Bulletin

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