Kilian Kleinschmidt

KILIAN KLEINSCHMIDT: “OLVÍDATE DEL PLAN PERFECTO”

Entrevista: Andreas Rottenschlager
Fotografía: Marko Mestrovic

KILIAN KLEINSCHMIDT planificó campos de refugiados para las víctimas de guerra con impresoras 3D. Él sabe cómo resolver cualquier problema

Sudán, Yugoslavia, Somalia, Congo… desde hace más de 20 años el alemán Kilian Kleinschmidt organiza el cuidado de los refugiados en las zonas de mayor crisis del mundo.

Como director del campamento para el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas, llevó al gerente de Google a las ciudades campamento y negoció con rebeldes paquistaníes el destino de los rehenes. Su lema es: “De todos se puede aprender algo”. 

THE RED BULLETIN: En 2013 fuiste enviado a Jordania, con el fin de reorganizar el segundo campo de refugiados más grande del mundo. En aquel momento vivían 100,000 personas en Zaatari. Había manifestaciones violentas y la mafia controlaba por completo las calles. ¿Qué fue lo primero que hiciste a tu llegada?

KILIAM KLEINSCHMIDT: Fui a dar un paseo solo. La mayoría de los trabajadores dejan el campamento por la noche para ir al hotel. Yo me quedé y quise averiguar por mí mismo de dónde provenía la violencia. Recorrí el campamento a pie buscando información de los cabecillas principales. 

No suena muy académico.

La mayoría de la gente que ayuda en las crisis se prepara meticulosamente antes de sus misiones. Yo nunca leo los informes, creo que esto genera prejuicios. Me gusta darme cuenta personalmente de las cosas. Con una pequeña plática es como mejor funciona.

De todos modos tuviste que arreglártelas entre 100,000 refugiados en Zaatari. ¿Cómo se lucha contra problemas tan complejos?

Tienes que conseguir crear pequeñas islas de confianza en medio del caos. Al tercer día me topé con un hombre, Abu Hussein. Me dijo que sus hombres iban a controlar el campamento y que ya había considerado la posibilidad de darme una buena paliza. A pesar de eso, nos quedamos conversando toda la noche. Después de eso nos reuníamos con regularidad. También iba reconociendo a más y más gente en el campamento. Los refugiados querían recuperar su individualidad, de modo que comenzamos a organizar Zaatari como una ciudad. Implementamos el pago sin dinero en efectivo, un experto en vialidad de Ámsterdam nos ayudó en la planificación de las calles y las manifestaciones se detuvieron nuevamente. La conversación con el jefe de la mafia fue el primer paso. 

Tú trabajas desde hace más de 20 años en las mayores zonas de crisis del mundo. ¿Hay una regla general para resolver los problemas? 

Olvídate del plan perfecto. La mayoría piensa demasiado acerca de las soluciones, todo porque tiene miedo de caer en algún error. Así se comienzan a establecer grupos de trabajo y se desperdicia tiempo valioso. Hay que aprender a aceptar la imperfección de una solución y tomar decisiones rápidas. De las soluciones erróneas también se puede aprender mucho. Una mala situación que no tiene fin no ayuda a nadie tampoco. 

“UNO PUEDE CREAR SINERGIAS CON CUALQUIER PERSONA. SEA CON JOHN KERRY O CON UN CARTERO DE JORDANIA”
Kilian Kleinschmidt

Creaste una empresa que interconecta a gente pobre y a víctimas de guerra con nuevas empresas y expertos en informática. Es una combinación algo inusual, ¿no te parece?

Mi objetivo es poder crear sinergías con gente de todo el mundo. Esto es algo que aprendí en Zaatari. El secretario de estado estadounidense, John Kerry, te puede ayudar tanto como un cartero jordano. Uno porque tiene poder, el otro tiene contactos. Si utilizas la experiencia de diferentes personas para resolver los problemas, obtendrás resultados sorprendentes. 

¿Qué te asombró de manera especial en ese caso? 

En Zaatari vivía un hombre a quien un francotirador le había disparado en ambos ojos. Le pedimos asesoramiento a nuestros expertos y los planos de un “ultrasonic echolocation haptic feedback device” –un dispositivo que se ata al puño e indica las distancias por vibraciones, similar a un sensor del sistema de estacionamiento de autos. Los imprimimos por 25 euros con una impresora 3D. Desde ese entonces, este hombre ciego se puede mover solo. Le pudimos devolver una parte de su vida.

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09 2015 The Red Bulletin

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