Albert Einstein

Ser más inteligentes

Texto: Werner Jessner y Arek Piatek
Ilustración: Alex Williamson

…que Albert Einstein. Desde que medimos la inteligencia, aprendemos a adaptarnos a ella. ¡Creemos en la especie!

¿LÍMITES? ¿QUÉ LÍMITES? Cada vez más rápido, cada vez más alto, cada vez más lejos: lo que es “humanamente posible” lo superamos una y otra vez. The Red Bulletin le echa un vistazo a los récords actuales del hombre. ¿Qué lejos estamos aún de nuestros límites absolutos? Aquí vemos cómo ser más inteligentes. 

Los tests de inteligencia para adultos están diseñados de tal modo que la mayoría absoluta alcanza los 100 puntos. (En los niños y adolescentes la edad se extrapola, por lo cual con ellos son posibles valores fuera de la escala). En una distribución gaussiana bajan la inteligencia y la estupidez en ambas direcciones, por lo que los valores de 60 puntos más allá de la línea de cero son, por definición, extremadamente raros. ¿Un CI de más de 170?

Esta es la probabilidad: ⅙50,000. En el extremo exterior de la curva de Gauss, la línea es prácticamente invisible. La probabilidad de que podamos encontrar un coeficiente intelectual de 200 es de 1 entre 76 mil millones, en una población mundial de ocho mil millones.

La probabilidad de que podamos encontrar un coeficiente intelectual de 200 es de 1 en 76 mil millones

¿Qué debería tener alguien para llegar a los 200 puntos? ¿Cómo podría una persona batir la barrera de la apenas medible superinteligencia? De acuerdo al modelo del psicólogo Raymond Bernard Cattell, primero debería poseer (y de forma innata) una inteligencia fluida superior, en otras palabras, la capacidad de razonar y aprender de una forma lógica.

El Instituto Genómico de Pekín, en China, está a casi nada de descifrar el genoma de 2,000 supercerebros. Si sabemos dónde tiene lugar la inteligencia fluida, los futuros padres podrían elegir en la preimplantación los cigotos más inteligentes para el superbebé y así darle un gran regalo.

Coeficiente intelectual

CI más alto medido:  

198 puntos (Abdessalam Jelloul, varias veces)

Predicción: 200 puntos

 Pero además entra en juego la inteligencia cristalizada. Esta es la que nos permite combinar los conocimientos adquiridos. Esta inteligencia se puede potenciar añadiendo nueva información de forma frecuente y procesándola debidamente, pero para ello es necesaria la memoria de trabajo, la cual se puede entrenar como un músculo, tal como lo demuestran estudios de las universidades de Nueva York y Hangzhou, en China.

Cuanto más densamente tejida estén tanto la inteligencia fluida como la cristalizada, mayor será el coeficiente intelectual. La buena noticia: la inteligencia cristalizada puede aumentar con la edad en contraste con la fluida. La mala: la humanidad es constantemente más inteligente porque, entre otras razones, se enfrenta a un mundo cambiante, a configurar nuevas conexiones y por consiguiente a aumentar la inteligencia cristalizada. Esto se conoce como el efecto Flynn. ¿Qué hace la investigación para que el meridiano cero se mantenga en el centro, es decir, en los 100 puntos? Adapta los tests de inteligencia y los hace sucesivamente más difíciles. Por lo tanto, los mágicos 200 puntos vuelven a estar un poco más lejos.

Conclusión

¿Un CI de 200 puntos? Tranquilamente, si esa mente brillante es más rápida que aquellas que adaptan los tests. La inteligencia es algo relativo: el coeficiente intelectual de Albert Einstein se estima entre 160 y 190 puntos. Esto relativiza el valor de las mediciones de inteligencia con relativa claridad.

 

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08 2015 The Red Bulletin

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