Máquina de sueños

Texto: Ann Donahue
Fotografía: David Harry Stewart

El modificador de motos Roland Sands ha construido un imperio de estilo con sus manos, engrane por engrane

Las motos siempre han sido un símbolo en la cultura pop: la persona que la conducía era un iconoclasta, un tipo que sabía que parte de su encanto era que su chaqueta de cuero olía a carne seca empolvada y asoleada, al que le importaba un bledo si las mamás lo veían con desconfianza porque sus hijas lo veían de una manera mucho más prometedora.

roland sands

Sands ha recibido premios por su trabajo como diseñador y es el fundador de Roland Sands Design.

 Sin embargo, hace poco, esa imagen se transformó en algo más allá del arquetipo de Marlon Brando. El epítome del estilo ya no es quienquiera que se trepe a una motocicleta. La máquina en sí es ahora un medio para el estilo, un lugar para hacer una declaración estética.

Una de las principales fuerzas detrás de esta evolución es Roland Sands, un modificador de motocicletas ubicado en Los Alamitos, California. Él imprime una visión artística en sus máquinas: Sands ha hecho fama por sus proyectos ingeniosos e intrincados, que hacen un guiño tanto a la nostalgia como a la tecnología. Con su equipo de 15 personas, instala elementos de diseño retro como filtros de aire en motocicletas y faros vintage, mientras que adiciona partes de fibra de carbono de última tecnología. Hace poco, Sands se expandió a bienes de estilo de vida para el aspirante motociclista que tenemos todos nosotros: llamativas chaquetas de cuero color rojo oscuro, guantes que le rinden tributo al patriotismo irónico del Captain America de Easy Rider.

Y si las cicatrices de raspones contra la gravilla le dan seriedad a la industria del motociclismo, Sands, con sus 40 años de edad, también tiene de esas. Es un excampeón nacional de AMA 250 Grand Prix, un diseñador con experiencia de primera mano en cómo la forma impacta la función. Esta autenticidad es su tarjeta de presentación. Fabricantes de motos, como Ducati, BMW, Harley-Davidson y KTM, han encargado a Sands modelos personalizados; sus clientes individuales son un colectivo demasiado cool de gente de los deportes, música y cine: Tony Hawk, Anthony Kiedis, Brad Pitt y Mickey Rourke son sólo algunos. Rourke y Sands exploran su amor por las motocicletas en uno de los segmentos del filme On Any Sunday: The Next Chapter, recién estrenada.

Aquí, Sands habla con The Red Bulletin sobre la unión entre hombre, máquina y fabricación… Y del caos que hay detrás.

KTM Bike Honors Legacy en honor a Kurt Caselli

La leyenda del motociclismo off-road, Kurt Caselli, es un piloto que no será olvidado, si se consigue, en mucho tiempo. Tras su trágico accidente mientras competía en la Baja 1000 en 2013, Caselli dejó este mundo muy pronto. Junto a KTM y Red Bull Media House, Roland Sands modifica una 450 KTM en beneficio a a la Fundación Kurt Caselli.

THE RED BULLETIN: On Any Sunday: The Next Chapter revela que no existe el motociclista estereotípico. ¿Crees que eso sea verdad?

ROLAND SANDS: Sí, y al mismo tiempo, para andar en motocicleta necesitas ser capaz de aceptar cierta cantidad de riesgo, y creo que una buena parte de la gente probablemente no ve eso, así que tal vez sí tenemos cierto tipo. Todos estamos dispuestos a tomar un riesgo calculado. 

¿En qué momento las motos pasaron de ser un hobby a ser una carrera? 

Mi papá, Perry Sands, fue pionero en el mercado de refacciones para motos y él siempre me motivó a esforzarme. Cuando era niño, pasé mucho tiempo en la tienda haciendo todos los trabajos que puedas imaginar, así que llegué a un punto en que quería hacer algo diferente. Renuncié y conseguí trabajo entregando pizzas, pero terminé con demasiadas multas de tránsito y ya no pudieron contratarme. Creo que en ese momento decidí que un acercamiento creativo era lo que buscaba para seguir interesado en el negocio, así que le pedí a mi padre que me devolviera mi trabajo. Fue suficientemente amable para recontratarme y bajar mi sueldo.

¿Cómo comenzaste con las carreras? 

Cuando tenía 18 años, mi papá me llevó a una escuela de carreras y me encantó. 
Terminé acelerando a fondo y entonces algo hizo clic en mí. En verdad disfrutaba esa sensación de logro, la lucha mental, superar desafíos. No recuerdo todas las lesiones que tuve, pero me he fracturado más de 30 huesos. Huesos pequeños, grandes, esguinces, lesiones dorsales, conmociones, hígado aplastado, costillas, pulmones, puras cosas tontas.  

¿Qué tanto de eso fue por hacer cosas tontas y qué tanto fue por carreras? 

Los huesos fracturados probablemente sean mitad y mitad. El motocross ayudó.

roland sands

Sands puede agregar su toque mágico personal a cualquier tipo de motocicleta imaginable: desde una Harley hasta una máquina de competencia motocross.

“PARA SUBIR A UNA MOTO, hay que ser capaz de aceptar cierto grado de riesgo”
Roland Sands

¿Cuándo dejaste las carreras? 

Las dejé en 2002, así que fue hace 12 años. Tenía 28. Invertí diez años de mi vida en eso. Cuando me retiré, estaba deprimido. Por un año no supe cuán afortunado era de tener otra dirección, pero el diseño de productos y la construcción de motos poco a poco hicieron más que llenar ese hueco. Las carreras se basan en desempeño; eres tan rápido como tu última competencia. Es algo temporal. Como competidor, siempre me sentí algo incompleto, como si buscara algo más permanente. Lo encontré en el diseño y en la cultura del motociclismo. 

roland sands

“Me he roto cerca de 30 huesos —huesos pequeños, huesos grandes… La mitad fue compitiendo y la otra mitad haciendo es tonto”.

 ¿Cuándo llegó el interés por el diseño? 

Cuando tenía 16 años. Esa fue la primera vez que diseñé algo para mi papá, justo por la época en que me quedé sin el trabajo en la pizzería. Desde niño boceteaba motos pero sólo hacía bocetos en 2D. Ya luego aprendí un poco de 3D cuando competía. Comencé a modelar en 3D en SolidWorks. Me parece que fuimos una de las primeras compañías de refacciones de motocicletas que utilizaban mucho modelado 3D. Eso vaya que nos ayudó a crear un estilo único y progresivo que aún utilizo.

Lo que sé acerca de tu campo, sólo lo aprendí de reality TV. 

Diría que es algo bueno y malo. La tele le mostró a mucha gente la modificación de motocicletas, pero también le enseñó que los modificadores de motos son unos imbéciles. (Hace diez años Sands apareció en Biker Build-Off, de Discovery Channel, y en Build or Bust, de Speed Channel, entre otros programas de ese estilo). En realidad se trata sólo de entretenimiento contra educación. Lo que las personas desean es sentarse en sus casas y que los entretengan. Básicamente la gente no quiere aprender. Pero ellos creen que sí lo hacen, algo que la TV consigue muy bien. Creen que los entretienen y también educan al mismo tiempo, pero en realidad está absorbiéndoles el alma. 

roland sands

En su garage en Los Alamitos, California, Sands y su equipo preparan piezas tanto para empresas como para clientes individuales.

Pero la reality TV expandió tu negocio. 

En aquel momento creí que era adecuado. Ahora veo esos programas y pienso: “P*** madre”. Esos programas nos posicionaron como pioneros de un nuevo estilo de construcción de motocicletas, pero a la vez me hizo ver como un imbécil. Pasó algo así como: “¡Sí! ¡Vayamos a estrellar una motocicleta por diversión!”. Hoy día lo haría muy distinto.

¿Eres un controlador obsesivo? 

Trabajo con muchas personas realmente talentosas y eso hace que mi trabajo sea más sencillo, puesto que, en realidad, puedo confiar en ellos. Existo para asegurarme de que las cosas no se vayan al c*****. Soy el filtro creativo, así que mi trabajo es revisar con ojos y manos todo lo que se crea en este taller. 

¿Cómo funcionan tus arreglos con las celebridades que te han buscado?

Es distinto con cada uno de ellos. Hicimos un proyecto para Brad Pitt y no hablé con él salvo en la primera vez que nos vimos y nunca mostré en público la motocicleta por petición suya. Con Mickey Rourke, fue muy personal y logramos conocernos uno al otro. Creo que la moto realmente le ayudó a acercarse a su hermano, que era un amante de las motocicletas al que él admira mucho. Con Anthony Kiedis ha sido increíble. Nos conocimos en casa de Jay Leno, donde vimos juntos muchos
vehículos increíbles, así que me di cuenta de lo que le gustaba. Él escribe muchas de sus canciones en su moto, así que sentí una gran responsabilidad de darle algo que le encantara. 

Ahora la gente las considera arte. 

Como centro artístico, me parece que las motocicletas no tienen comparación, ya que hay tanto que puedes hacer con ellas. No sólo armarlas, sino andar en ellas, ser parte de la máquina y sólo dedicarte al arte sobre dos ruedas. No es un auto, es un hecho. Tienes que conectar los puntos, además de que todo está expuesto al mundo, incluso el conductor. Realmente el diseño, la función, la moda y la forma se mezclan en esta criatura que montas. 

¿Y tú mismo haces pruebas de todo? 

No me siento cómodo entregando una motocicleta a menos que la haya probado. Si surge alguna duda acerca de cómo construimos algo, siempre me pregunto: “¿Me subiría a esta moto?”. Si la respuesta es no, lo cambiamos.

¿Alguna vez has pensado: Demonios, quiero quedarme con esta moto?

Siempre. 

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12 2014 The Red Bulletin

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