Village underground

Dios es un DJ

Texto: Carly Miller
Fotografía: Daddy’s got Sweets

El club Village Underground, en Londres, tal vez no sea una iglesia, pero aún es un lugar de alabanza

“Estamos bastante ocupados a diario”, dice Jorge Nieto, programador de música electrónica de Village Underground. “Una noche tenemos reggae y a la siguiente un rave de 12 horas”. Nieto está en uno de cuatro vagones del metro que fueron transformados en oficinas y que están colocados encima del club. Él lee un sitio web de seguros para prepararse para una noche techno llamada Superstition, que tendrá iluminación únicamente con velas.

Village es una gigantesca bodega victoriana en lugar de una iglesia, pero sus muros imponentes de ladrillo ofrecen el mismo ambiente y requerimientos de seguro. “Este lugar fue un auditorio, una casa de masajes, un teatro del siglo XVIII…”, dice Nieto. Con bafles de sonido y un gran sistema de sonido recién instalado, ahora es un club para la era moderna. “Cuando está muy saturado”, dice Nieto, “y una buena pista empieza a sonar y la multitud ruge, todo cobra sentido. En ese momento, todo se siente muy religioso”.

Village underground: 54 Holywell Lane, Londres, EC2A 3PQ

“Una noche tenemos reggae y a la siguiente un rave de 12 horas”
Jorge Nieto

© Fotografía: Daddy’s got Sweets 

ANIMAL NOCTURNO  

Marcus Barnes, DJ londinense y periodista musical

Bebe

Antes de ir al club, visita RedRum en Shoreditch High Street. Este barecito íntimo tiene un genio coctelero que hace un gran margarita de piña y salvia.

Revive

Tras el Village Underground, ve a los bagels en Brick Lane. Hay un cheesecake de
unos 15 pesos.

Sintonízate

La estación de radio local Hoxton FM es perfecta para entrar en calor en la noche. Tengo un programa de house y techno, pero durante la semana hay un amplio rango de material desde los 50 hasta el folk.

Érase una vez un trago: cómo fue que los cocteles ganaron su nombre 

Cocktail

Daiquiri

El ingeniero minero estadounidense Jennings Cox se quedó sin ginebra en su casa en Cuba, así que improvisó. Su coctel de ron, fruta y azúcar fue bautizado, en 1905, en honor a un poblado cercano.  

© Fotografía: Getty Images

cocktail

Bellini

Giuseppe Cipriani, barman veneciano, mezcló Prosecco con durazno y jugo de frambuesa. Esa bebida rosada le recordó a una toga en una pintura de Giovanni Bellini. De ahí el nombre. (Hoy ya no es rosa).  

© Fotografía: Getty Images

Cocktail

Bloody Mary

Su origen probable señala al barman parisino Fernand Petiot, quien se cree que preparó la bebida en 1920 para el heredero Vladimir Smirnov, cuyo nombre fue mal pronunciado por un cliente alcoholizado.  

© Fotografía: Getty Images

Seguir leyendo
10 2014 THE RED BULLETIN

Siguiente historia